¿Has oído hablar de la salvación? ¿No sabes a qué se refieren quienes hablan de ella? ¿Te preguntas de qué hay que ser salvado? En este estudio intentaremos explicarte cada una de estas preguntas y tú, a su vez, tal vez quieras hacerte algunas nuevas como por ejemplo:
¿Me interesa esto para mi vida? ¿Creo que en verdad hay un Dios que se preocupa por mí? ¿Conozco verdaderamente a Dios? ¿Estoy seguro de poder pasar toda mi eternidad a su lado? Tal vez, después de leer este estudio necesites buscar a Dios. ¿Crees estar lista/o para leerlo?
El plan original de Dios para nuestra relación con Él
En el principio de la existencia del ser humano, Dios, quien nos ha creado, tuvo una plan, una expectativa y un propósito para nosotros. Él pretendió relacionarse con nosotros de un modo especial, cotidiano, cercano y afectuoso.
Pero a pesar de Su voluntad de llevar a cabo ese propósito, también quiso darnos libertad, es decir, no nos obligó a relacionarnos con Él, ni a obedecerle, ni tampoco eligió crear robots o títeres que no tuvieran capacidad de raciocinio. Es por este motivo que Dios decidió otorgarnos algo llamado “Libre Albedrío”.
La humanidad, por su parte, se fue alejando de Él paulatinamente, pero también, a paso firme. Y eso dio lugar a que todos nosotros lográramos tener:
Cómo el pecado quebró la relación con Dios
Es esta libertad que Dios nos regaló, la que nos provee el derecho de pensar, elegir y obrar según la propia voluntad de cada quien. El ser humano entonces, desde el principio de la creación, tuvo la posibilidad de elegir qué hacer con su vida y, en vez de seguir una relación de afecto cotidiana con Dios, lo que eligió es vivir como si Él no existiera.
Se alejó entonces del modo de vida que Dios hubiese pretendido que tengamos, de los valores de vida que Dios mismo puso en nuestro interior, y también, lentamente, terminó por olvidarse de quién era Dios en el comienzo de su relación con Él. Una cosa llevó a la otra y, finalmente, la humanidad se entregó por completo al pecado.
La elección humana y sus consecuencias
Esto llevó a que Dios fuera desplazado del lugar que pretendió tener para sus criaturas, las cuales vieron en el amor a sí mismos el mejor de los tesoros. Fue así que la envidia, la rivalidad, el enojo, la ira, la agresión y finalmente la muerte, abrazadas por la humanidad terminaron por ofender por completo al Dios creador, quien vio cómo paso a paso, el corazón del hombre se fue entenebreciendo.
Es por esto último que muchas personas acallan su conciencia y hacen, por consiguiente, cualquier tipo de atrocidades sin el menor remordimiento. Éste, obviamente, no fue el plan original de Dios para con nosotros. Él hubiese querido personas que vivan en amor para con el prójimo y con valores sanos.
Dios y el juicio: ¿qué significa la salvación?
Ahora bien, que el hombre pueda hacer lo que le venga en gana, no implica que Dios se haya alejado ni que se haya olvidado de su creación, y que, por lo tanto, le dé lo mismo que el hombre haga el bien o que haga el mal. El ser humano tiene derecho a elegir y luego Dios, también tiene derecho de hacer con su creación lo que mejor le parezca.
Es en este sentido que la Biblia habla de temas tales como pecado, juicio, condenación e infierno.
Ya hemos hablado del pecado (hacer lo que a Dios no le agrada) en otro sitio, por lo que ahora deberíamos decir que, en algún momento de la historia de la humanidad, Dios comenzará un juicio en el cual juzgará los pecados de la misma. El juicio tendrá que ver con el pecado y precisamente es por este tema que la humanidad será juzgada.
Definiciones breves de «Salvación, condenación, Cielo, infierno y eternidad»
Cómo resultado de aquel juicio, a aquellas personas que hicieron la voluntad de Dios, intentaron vivir como Él les propuso y, le entregaron sus vidas a Él por medio de Jesús, a tales personas se les concederá una vida eterna en la presencia de Dios. Esto será la salvación. Dios se deleita en ella y preparó todo para que podamos obtenerla.
Por el contrario, quienes así no lo hicieron, o no lo hacen, serán condenadas a una eternidad lejos de su presencia; a un lugar de sufrimientos, dado que la carencia de la presencia de Dios trae dolor a sus criaturas. A esto se le llama condenación.
El lugar en donde vivirán los que no fueron condenados, es llamado Cielo, en tanto que al lugar donde vivirán los demás se le llama infierno. Más allá de donde queden o de cuáles sean las características de cada uno, lo importante para nosotros es saber dónde pasaremos nuestra eternidad. ¿Sabes cuál será tu lugar eterno? ¿Cómo puedes estar seguro?
Conclusión sobre la Salvación
Sabemos, por las enseñanzas de la Biblia, que si aceptamos a Jesús como nuestro Señor, y si nos arrepentimos de nuestros pecados, viviremos para siempre en su presencia. Esto nos aleja de la condenación de Dios por vivir vidas de pecado. Ésto es la salvación.
Nos salvamos de la condenación por medio de la gracia de Dios, por la obra de Jesús en la cruz, por la fe puesta en Él, por la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas y, por la decisión amorosa de Dios de proveernos de todos estos medios para poder lograrlo.
Una pregunta importante
¿Estamos seguros sobre qué será de nosotros más allá de esta vida?
Tienes ahora la oportunidad de decidir.
Una última aclaración
Hay mucho más para hablar sobre todo esto, ya que no hemos abarcado todo lo concerniente al juicio que Dios tiene preparado, ni desarrollado las implicancias del cielo y del infierno, ni hemos tocado muchas otros temas que también se hacen importantes a la hora de hablar de salvación.
Pero no lo haremos aquí por una cuestión de no hacer tedioso ni muy largo este estudio. Lo que sí haré es colocar links a otros sitios en donde se han tratado algunos temas asociados a este. De cualquier manera, si lo necesitas, puedes pedirme que trate o que amplíe algo que no haya quedado bien claro, o que creas pertinente.

La Base Bíblica
Para terminar por ahora con este tema, voy a dejarte algunos pocos versículos, de los muchos que hay, que nos hablan al respecto y que traen luz a lo ya dicho. Estos versículos constituyen una pequeña muestra de la base bíblica de la salvación, el juicio, el cielo y el infierno.
El juicio de Dios
En el siguiente texto se nos habla de la resurrección y de las dos posibilidades bíblicas que tendrán lugar tan pronto se realice el juicio, a saber, vida eterna en la presencia de Dios o, juicio y castigo eterno. Leamos:
Y saldrán: los que hicieron lo bueno, a resurrección de vida, y los que practicaron lo malo, a resurrección de juicio.
Juan 5:29 – LBLA
En los que siguen vemos que todos compareceremos ante el juicio de Dios:
9 Seguí mirando
hasta que se establecieron tronos, y el Anciano de Días se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza como lana pura, su trono, llamas de fuego, 10 Un río de fuego corría, saliendo de delante de Él. Miles de millares le servían, y miríadas de miríadas estaban en pie delante de Él. El tribunal se sentó, y se abrieron los libros.
Daniel 7.9-10 – LBLA
Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio,
Hebreos 9.27 – LBLA
Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.
2 Corintios 5.10 – LBLA
Pero ellos darán cuenta a aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.
1 Pedro 4.5 – LBLA
El castigo
40 Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo. 41 El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal. 42 Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación.
Mateo 13:40-42 – DHH
¡Cuán gráfico es este último texto! Jesucristo se llamaba a sí mismo: El Hijo del hombre. A este lugar llamado “infierno” siempre se lo grafica como un lugar de sufrimiento eterno, como dice el siguiente versículo:
8 para castigar a los que no reconocen a Dios ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesús. 9 Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de la majestad de su poder,10 el día en que venga para ser glorificado por medio de sus santos y admirado por todos los que hayan creído, entre los cuales están ustedes porque creyeron el testimonio que les dimos.
2 Tesalonisenses 1.8-10 – NVI
Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.
Apocalipsis 21.8 – LBLA
El libro de la vida
De esto también hablaba el texto de Daniel que ya leímos. Al parecer, todo lo que hacemos está registrado por Dios. Esto por un lado nos muestra nuestra importancia para Dios, pero por el otro nos llama a la responsabilidad absoluta.
Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Apocalipsis 20.15 – LBLA
El cielo
Es tan largo de hablar sobre este tema y hay tantos versículos que lo grafican de distinta manera que se hace difícil seleccionar los textos.
Normalmente cuando se habla del cielo, también se está tratando el tema de la vida eterna, el cielo es tan solo el lugar físico en donde estaremos viviendo dicha vida, por ende, debemos por lo menos citar un versículo sobre la vida eterna
Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.
Mateo 25:46 – LBLA
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
Filipenses 3.20 – RVR1960
El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre.
1 Tesalonicenses 4:16-17 – NVI
19 »No amontonen riquezas aquí en la tierra, donde la polilla destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar. 20 Más bien amontonen riquezas en el cielo, donde la polilla no destruye ni las cosas se echan a perder ni los ladrones entran a robar.
Mateo 6.19-20 – DHH
La salvación
Mencionaré muy pocos en este estudio, ya que en otro llamado “¿Qué es la Salvación?” ya he colocado muchos. Les invito a leer el mismo, dado que es tanto aquel como el presente son estudios complementarios.
En Dios solamente está acallada mi alma;De él viene mi salvación.
Salmos 62:1-2 – RVR1960
En ningún otro hay salvación, porque en todo el mundo Dios no nos ha dado otra persona por la cual podamos salvarnos.
Hechos 4:12 – DHH
9 quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad,10 y que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio,
2 Timoteo 1:9-10 – LBLA
Conclusión sobre la pregunta: ¿Salvación, de qué?
Sabemos por las enseñanzas de la Biblia que todos hemos pecado, que nos hemos alejado de Dios, y que el juicio de Dios es una realidad que trae condenación sobre el pecado. Pero también sabemos que Dios, en su amor, ha provisto un medio para librarnos de esa condenación.
Si aceptamos a Jesús como nuestro Señor, si nos arrepentimos de nuestros pecados y ponemos nuestra fe en Él, viviremos eternamente en la presencia de Dios. En este sentido, somos salvos de la condenación, es decir, de la separación eterna de Dios y de las consecuencias eternas del pecado.
Esta es la buena noticia del Evangelio: que la obra de Cristo en la cruz y la respuesta de fe de cada persona nos aparta de la justicia que mereceríamos y nos conduce a la vida eterna con Dios.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿De qué debemos ser salvos según la Biblia?
La Biblia enseña que todos hemos pecado y, como consecuencia, estamos bajo juicio y condenación por nuestras transgresiones.
“Porque todos pecaron y están privados de la gloria de Dios” (Romanos 3:23 NBLA).
La salvación es ser librados de esa condenación eterna y de la separación de Dios que el pecado trae consigo.
“Porque la paga del pecado es muerte…” (Romanos 6:23 NBLA).
Así, ser salvos significa ser liberados de la condenación del pecado y del juicio eterno que éste produce.
¿Quién es el único que puede salvarnos?
Jesús es el mediador que Dios ha dado para nuestra salvación.
La Biblia declara que no hay otro medio para ser salvos fuera de Cristo.
“Y no hay salvación en ningún otro; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4:12 NBLA).
Él es llamado Salvador porque, por su sacrificio, Dios ofrece perdón y vida eterna.
¿Por qué necesitamos ser salvos?
Necesitamos ser salvos porque el pecado nos separa de Dios y nos pone bajo su juicio.
La Escritura muestra que todos nacemos en un estado de pecado y necesidad de redención.
“…como está escrito: No hay justo, ni aun uno…” (Romanos 3:10 NBLA).
Dios nos ofrece salvación para restaurar nuestra relación con Él y darnos vida eterna en lugar de muerte eterna.
¿Cómo podemos ser salvos?
La Biblia enseña que la salvación se obtiene por medio de la fe en Jesucristo y el arrepentimiento de nuestros pecados.
“Que si confiesas con tu boca que Jesús es Señor, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” (Romanos 10:9 NBLA).
La fe en Jesús implica reconocer nuestra necesidad, creer en su obra redentora y entregarle nuestra vida.
¿La salvación es un regalo o algo que nos ganamos?
La salvación no es algo que podamos ganar por nuestras obras, sino que es un regalo de la gracia de Dios recibido por fe.
“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes, pues es don de Dios…” (Efesios 2:8 NBLA).
No podemos merecer la salvación con nuestras acciones; es la obra de Dios a través de Jesucristo para quien pone su confianza en Él.
Links a otros estudios
Me despido aquí, pero no sin dejarte algunos links que pueden ayudarte a entender un poco más sobre el plan de Dios para lograr adoptarte como su hija/o. Él nos ama demasiado a pesar de nuestros errores y está dispuesto a demostrarlo. Espero puedas conocerle.
¡Dios te bendiga mucho!
- ¿Qué es la Salvación según la Biblia?
- ¿Qué es el pecado según la Biblia?
- ¿Cuales son las consecuencias del pecado según la Biblia?
- ¿Qué debo hacer para ser un hijo de Dios según la Biblia?
- ¿Qué significa aceptar a Jesús como nuestro Señor según la Biblia?
- El Espíritu Santo puede ayudarte a entender la salvación
- Tres pasos para comenzar a vivir con Dios
Nota:
Todas las Citas bíblicas fueron tomadas de la versión NBLA (Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 by The Lockman Foundation).
Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA –http://www.lbla.com
Las identificadas como NVI, fueron tomadas de:
Escritura de la Santa Biblia, NEW INTERNATIONAL VERSION®, NIV® Copyright © 1973, 1978, 1984, 2011 por Biblica, Inc.® Usado con permiso. Todos los derechos reservados en todo el mundo.
Las identificadas como RVR1960, fueron tomadas de:
la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.
Las identificadas como DHH, fueron tomadas con permiso de:Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.


2 respuestas a «¿De qué debemos ser salvados según la Biblia?»
Excelente, solamente permítaseme agregar el primer paso que nos conduce a la SALVACIÓN: Bautismo en su Kadosh Shem (sagrado nombre) YHWH YAH USHUA haMASHIAJ (Jesucristo) (Hechos.2:38)
Muchas gracias José, tanto por escribirnos como por hacer su aporte.
Entendemos que en el plan de Dios el bautismo en agua es más que importante, es fundamental para poder obedecer «la gran comisión» (Mateo 28.19-20), y es un estatuto, una ordenanza que Jesús nos dejó; tal vez es a eso a lo que usted se refiere. (Dispense nos si hemos mal interpretado su aporte).
Por otro lado, bautismo en el Espíritu Santo es crucial para la salvación, eso es algo que sucede en el momento del nuevo nacimiento, de la justificación y de la adopción por parte del Padre. Tres acontecimientos que suceden en un mismo evento, al arrepentirnos por nuestros pecados y tomar a Jesús por nuestro Señor y salvador, decidiendo así cambiar el rumbo de nuestra vida.
Esperamos haber ayudado a esclarecer el punto. Dios le bendiga mucho!