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ABC de la Fe

¿Qué es el ayuno?

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¿Qué es el ayuno?

¡Bienvenidos!

Definición de la palabra ayuno

La palabra ayuno (tsowm en hebreo y n-steu en griego) indica la acción de abstenerse de alimentos con el fin de obtener o lograr un objetivo particular. Aplicada en el sentido (o a nivel) espiritual, el objetivo siempre ha sido lograr mayor cercanía con Dios y obtener Su favor

Siendo así, el ayuno siempre se ha utilizado como una herramienta de parte de sus hijos y es por eso que en la Biblia encontramos tantos ejemplos de personas que lo han practicado. Aunque las motivaciones han variado de ejemplo en ejemplo, al observarlos notemos que al final, el objetivo primordial siempre ha sido el mismo. Mencionemos unos pocos

Ejemplos de ayuno en el Antiguo Testamento

Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al Señor, y proclamó ayuno en todo Judá.

2 Crónicas 20.3 – NBLA – En este caso este rey buscó acercarse más a Dios como nación para pedir Su ayuda protección.

El día veinticuatro de ese mes se congregaron los israelitas en ayuno, vestidos de cilicio y con polvo sobre sí.

Nehemías 9.1 – NBLA – Nehemías y el pueblo se presentaron delante de Dios, se arrepintieron por sus pecados e hicieron un pacto con Él antes de reconstruir la muralla.

En cada una de las provincias y en todo lugar donde llegaba la orden del rey y su decreto, había entre los judíos gran duelo y ayuno, llanto y lamento. Muchos se acostaban sobre cilicio y ceniza.

Ester 4.3 – NBLA – Ante un decreto del rey de exterminar a los judíos, ellos tomaron esta postura de humillarse delante de Dios y de hacer ayuno para pedir Su intervención.

Mis rodillas están débiles por el ayuno, Y mi carne sin gordura ha enflaquecido.

Salmos 109.24 – NBLA – En este versículo David describe su situación, pero también nos muestra qué herramientas utilizaba a la hora de acercarse a Dios con una petición muy importante para él: El ayuno y la oración.

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El ayuno pedido por Dios

Más allá de que los judíos tuvieran esta práctica del ayuno por sí mismos, lo que también es cierto es que Dios les pidió que lo realicen. Veamos un ejemplo en el contexto del día del Juicio del Señor. Dios mismo les pide que se arrepientan y que hagan ayuno al acercarse a Él. Leamos:

14 Promulguen ayuno, Convoquen asamblea; Congreguen a los ancianos Y a todos los habitantes de la tierra en la casa del Señor su Dios, y clamen al Señor. 15 ¡Ay de ese día! Porque está cerca el día del Señor, Y vendrá como destrucción del Todopoderoso.

Joel 1.14-15 – NBLA

«Aun ahora», declara el Señor, «Vuelvan a Mí de todo corazón, Con ayuno, llanto y lamento.

Joel 2.12 – NBLA

Toquen trompeta en Sión, Promulguen ayuno, convoquen asamblea.

Joel 2.12 – NBLA

Además de este ejemplo también pudiéramos ver un texto un poco más largo, el cual no pondremos para que la lectura no se haga tan extensa, pero que sin dudas te recomendamos buscar y leer. Se trata del pasaje de Isaías 58.1-14, en donde el Señor nos muestra que el solo hecho del ayuno, sin la justicia que Él pretende de sus hijos, no les servirá para obtener su ayuda. Es un pasaje verdaderamente interesante.

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Ejemplos de ayuno en el Nuevo Testamento

Es interesante poder notar que la práctica del ayuno trasciende la cultura y la religión judía. El mismo Jesús enseñó al respecto a sus discípulos y la Iglesia tomó y continuó esas enseñanzas. Veamos algunos pocos ejemplos:

Por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre.

Lucas 4.2 – NBLA – En este primer ejemplo vemos a Jesús mostrándonos qué hacer cuando pasamos por un gran período de prueba. Si hasta Jesús debió ayunar, ¿Qué nos queda a nosotros? Sigamos su ejemplo ante las situaciones difíciles de la vida.

16 »Y cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas; porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que están ayunando. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. 17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, 18 para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Mateo 6.16-18 – NBLA – Aquí Jesús enseña lo que no está bien, pero también establece lo que sí deberíamos hacer los hijos de Dios. (Nótese que esta versión no coloca las palabras: “en público” al finalizar el versículo 18, lo cual se entiende como un agregado realizado por copistas). Dios recompensará a cada hija/o que se acerque a Él con fe, en humildad y con verdadera entrega. Eso, sin lugar a dudas se aplica a tu vida.

2 Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: «Aparten a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado». 3 Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron.

Hechos 13.2-3 – NBLA – Es interesante notar en este ejemplo que aquellos hombres, todos siervos de Dios, ayunaban y oraban como práctica habitual, y que Dios se manifestó a ellos en medio de esta práctica. ¡Esto es posible hoy en tu vida! Ahora, aún después de recibir la dirección de Dios, ellos volvieron a orar y ayunar pidiendo (seguramente) más bendición, dirección y protección de Su parte. Éste debería ser un buen ejemplo para que nosotros sigamos ¿No lo crees?

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¿Qué es el ayuno?
¿Qué es el ayuno?

Habiendo visto estos ejemplos, seguramente ahora podremos decir con mayor certeza:

Qué es y qué sentido tiene el ayuno para nosotros

En primer lugar, el ayuno es una decisión. Nosotros decidimos tomarnos un tiempo especial para acercarnos más a Dios, para pedir su favor en determinada situación, y para poder relacionarnos más íntimamente con Él. Por ende, lo que hacemos es dejar de prestar tanta atención a las cosas terrenales y físicas para así acercarnos más a las espirituales.

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Ahora, una aclaración que necesitamos hacer es la siguiente: el ayuno no solamente implica dejar de “comer” por algunas horas, sino que también abarca el hecho de dejar los entretenimientos y distracciones cotidianas, con el fin de enfocarnos en encontrar una comunicación más fluida con Dios.

El ayuno y nuestra vida cotidiana

Por todo lo ya dicho es muy válido pensar en que nos será conveniente ayunar cuando: no tengamos que ir a trabajar, o ir a tomar clases, o cuando debamos pasar mucho tiempo con otras personas. Obviamente todo esto nos distraería de nuestro propósito de estar a solas con Dios ¿Cierto?

Ahora, por favor, que se entienda bien lo que queremos transmitir. No decimos que si ayunamos mientras estamos en nuestros empleos, ese ayuno no tendrá validez o que no será tenido en cuenta por Dios. Por favor, no tenemos ninguna autoridad para decir tal cosa. Pero lo que sí decimos es que el objetivo del mismo no será cumplido en todo su potencial.

¿Qué sentido tiene intentar acercarse a Dios de manera especial mientras estamos en una conversación telefónica, o trabajando en una máquina en la que sea imprescindible prestar atención a algún proceso, o mientras compramos o vendemos algo con el cliente en frente nuestro? En ese tiempo le estaremos prestando atención a otras cosas y no a Dios.

¿Se podría ayunar de igual manera? Sí, por supuesto, pero al final deberíamos examinar la situación en su conjunto, para verificar si el resultado no termina siendo únicamente la abstención de alimentos… En ese caso, ¿Qué sentido habrá tenido el ayuno? Entiéndase bien que el mismo no es una ofrenda de auto sacrificio para Dios.

Un tiempo para estar a solas con Dios sin que nada más importe. Ese es y será el único fin de ayunar, de lo contrario solo será un acto de voluntad que no tendrá beneficio espiritual alguno. Entonces: ¿Has ayunado alguna vez? ¿Cómo te has sentido? ¿Fue una “tortura” o resultó ser una experiencia gratificante?

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Nuestra experiencia con el ayuno

Si al ayunar solo pensabas en la comida que te aguardaba, o en el tiempo que restaba hasta que el mismo concluyera. O si tu mente solo divagaba y no podías concentrarte en la oración, o si sólo intentabas pasar el tiempo luchando contra tu estómago, entonces tal vez el ayuno no sea para este momento de tu vida. ¿Qué opinas sobre eso?

A nuestro entender, el mismo debe ser algo edificante y verdaderamente provechoso, que te lleve a Dios y te brinde satisfacción a nivel espiritual y nunca debería ser simplemente una experiencia física. Para ayunar debe haber un verdadero entendimiento sobre qué estamos haciendo y sobre qué buscamos al hacerlo. ¿Tienes claro todo esto?

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El ayuno es un recurso disponible para ti

El ayuno es un complemento precioso para la oración. Muchas veces nos veremos en necesidad de dedicar un tiempo especial para orar por algún motivo determinado. Algunos ejemplos pudieran ser: la sanidad de algún ser querido, dejar algún pecado con el que luchamos, obtener la dirección de Dios para una situación especial por la que estemos pasando, etc., etc.

Por ende, el ayuno es un recurso válido hoy en día y no ha perdido su vigencia. Aún así muchas veces ha tenido muy “mala prensa” y muchas veces sigue siendo mal interpretado o mal entendido. Muchos incluso creen que el mismo es un acto de fanatismo. Pero lo importante aquí es determinar qué es para ti. ¿Qué dirías al respecto?

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Unas pocas aclaraciones

Algo muy importante que deberíamos aclarar es que el ayuno de ninguna manera pone a Dios en la obligación de respondernos favorablemente; tampoco hace por sí mismo que los cielos abran sus puertas. No debemos confundirnos, no hay nada que podamos hacer para “comprar” el favor de Dios en el sentido de torcer su voluntad.

David ayunó por su hijo a punto de morir, entendiendo que por su ayuno y oración Dios lo escucharía (2 Samuel 12.15-24). Sin embargo Dios no respondió según el rey lo esperaba, su niño murió a pesar de todo lo que él hizo. Entonces, lo que debemos entender es que aunque Dios sí escucha y ve nuestra situación y lo que hacemos, nuestro ayuno no lo obliga a concedernos nada; el sigue siendo soberano sobre todas sus decisiones.

Por ende, No es algo que ponga a Dios contra las cuerdas o algo por el estilo, no nos es posible hacer eso y no corresponde pensar de esa manera, ¿No lo crees? Estamos hablando de nuestro Padre Celestial y de Nuestro Señor, no de alguien a quien podamos manejar… 

Otra aclaración pertinente es que el hecho de ayunar nos lleva a un nivel espiritual superior. No somos ni mejores ni mayores que quienes no lo practican, sólo es un recurso más que tenemos a disposición y que haríamos bien en utilizar. No olvidemos lo leído más arriba, Jesús dijo que a nadie hagamos notar que estamos ayunando, no es cuestión de ser vistos por otros, sino de estrechar más nuestros lazos con nuestro Padre.

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Una breve conclusión sobre el tema del ayuno

A pesar de la brevedad de nuestro estudio hemos tenido la oportunidad de ver qué era el ayuno y de qué nos servía; también vimos algunas aclaraciones que pudieran ayudarnos a comprender mejor qué esperar cuando ayunamos. 

Ahora, como conclusión final diremos que Dios sigue teniendo en cuenta a sus hijos, ayunen o no; pero aunque sea cierto que la oración es un recurso vital para cada uno de nosotros, uno que debemos utilizar si pretendemos que Dios nos escuche, también lo es que utilizaríamos solo una parte de su potencial si no hiciéramos uso del ayuno.

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Obviamente nos será mucho más fácil simplemente orar en cualquier lugar y en cualquier momento. Será más simple y no requerirá de ninguna preparación especial, sin embargo, en momentos complicados de nuestras vidas bien pudiéramos recordar y poner en uso este recurso tan valioso para nosotros.

¿Qué harás tú con él?

Despedida

Nos ha resultado grato acompañarte en esta lectura. Esperamos que la misma haya sido útil a tu vida espiritual y nos ponemos a tu disposición por si deseas comunicarte con nosotros. Dios te siga hablando, te lleve a toda verdad y bendiga cada cosa y cada momento de tu vida. ¡Hasta muy pronto!

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Links

Queremos poner a tu disposición algunos otros estudios de Gracia y Vida. Más allá de los estudios que aparecen en nuestra página de portada, tenemos varios comentarios bíblicos como el del Evangelio de Juan, devocionales diarios y muchas más cosas que ofrecerte. Esperamos que encuentres en ellas una ayuda para conectarte más con Dios.

Algunos otros estudios simples sobre la vida cristiana son:

Notas

La Cita Bíblica fue tomada con permiso de Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 by The Lockman Foundation

La imagen corresponde a un trabajo de Gracia y Vida sobre la imagen original de FotoRieth  descargada de Pixabay.

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