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Comentario bíblico del Evangelio de Juan

Juan 5.15-18 – Jesús se hace igual a Dios

Comentario Bíblico Devocional del Evangelio de Juan Capítulo 5, Versículos 15, 16, 17 y 18.

En estos versículos vemos el final de la historia del milagro del hombre paralítico en el estanque de Betsaida y el mensaje de Jesús a los líderes religiosos de la época: «Él era igual a Dios».

¡Muy bienvenidos al Comentario Bíblico Devocional del Evangelio de Juan de Gracia y Vida!

Te invitamos a analizar, estudiar y aplicar juntos la palabra de Dios a nuestras vidas. Hoy lo haremos a partir del comentario del texto bíblico de Juan 5.15-18, al cual le hemos puesto por título: Jesús se hace igual a Dios.

Introducción

En esta publicación continuaremos con nuestro análisis de lo sucedido en la historia de la sanidad del paralítico de Betsaida. La presente es ya la cuarta publicación en la que hemos ido tratando diferentes temas que se desprenden de esta historia.

En las publicaciones anteriores hemos visto:

En este estudio de Juan 5:15-18 veremos por qué los judíos comenzaron a perseguir a Jesús y qué significa que Él se hacía igual a Dios.

Por lo tanto, hoy veremos el final de la historia de Jesús y el paralítico, y comenzaremos a ver qué sucedió entre Jesús y los líderes judíos, a saber, cómo comenzó la persecución, qué exacerbó su odio hacia Él, el diálogo que tuvieron y también, observaremos cómo entendieron perfectamente lo que Jesús quería decirles acerca de Su deidad.

Por otro lado, más allá del estudio y del análisis del texto, lo que intentaremos hacer en esta porción de la Biblia es encontrar enseñanzas para nuestras vidas, y ver cómo aplicarlas para nuestro propio crecimiento espiritual

Te invitamos a continuar leyendo, pero antes, si te es posible, te animamos a orar y a buscar la ayuda del Espíritu Santo, para que sea Él quien te hablé mucho más que cualquiera de las palabras que leas en este estudio de la Biblia.


Texto bíblico: Juan 5.15‭-‬18

15 El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado. 16 A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo. 

17 Pero Jesús les respondió: «Hasta ahora Mi Padre trabaja, y Yo también trabajo». 18 Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matar a Jesús, porque no solo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios Su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Introducción

Ya hemos estudiado muchas partes de esta gran historia, y lo que haremos ahora es ver qué repercusiones se generaron luego del gran milagro, al mismo tiempo que analizaremos un poco el mensaje de este Evangelio y el propósito de Juan al escribirlo.

Antes de comenzar, es importante notar que los líderes religiosos crearon muchas reglas a fin de intentar no transgredir la ley de Dios. Esas reglas les eran impuestas al pueblo y las autoridades velaban para que las mismas se cumplieran.

Ellos eran muy estrictos al respecto y mantenían todo, y a todos, bajo su control. Eso fue lo que los motivó a detener al hombre que llevaba su camilla el día sábado, y más aún, lo que los llevó a encontrar en Jesús a un enemigo a quién debían doblegar.

Esto es algo que ellos venían haciendo sin ningún problema hasta este momento. Ya lo habían hecho en otros tantos casos, y por muchísimos años antes de este acontecimiento (antes de encontrarse con Jesús).

Sin embargo, el testimonio, los actos milagrosos de nuestro Señor y su autoridad, que pronto fue bien reconocida por buena parte del pueblo, hicieron que este caso les resultara mucho más complicado que cualquiera de los anteriores.

Esta historia nos muestra cómo inició el conflicto entre estos líderes religiosos y Jesús, algo que también podemos observar en los otros evangelios, pero sin embargo, en los demás no podemos identificar cuál fue el punto inicial. 

Esta es una de las tantas perlas que nos regala el apóstol Juan, el autor de este Evangelio. Comencemos el análisis de estos textos y veamos qué tienen para enseñarnos.


Resumen del comentario bíblico de Juan 5:15-18

Juan 5:15-18 marca un punto clave en el Evangelio, ya que muestra el inicio de la persecución contra Jesús por parte de las autoridades religiosas. Después de sanar al paralítico, el hombre da testimonio de que Jesús fue quien lo sanó, lo que provoca la reacción de los judíos.

El conflicto surge porque Jesús realizaba estas obras en sábado, lo que ellos consideraban una violación de la ley. Sin embargo, la situación se intensifica cuando Jesús declara: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y Yo también trabajo”, afirmando así una relación única con Dios.

Los líderes judíos entienden correctamente el alcance de sus palabras: Jesús no solo cuestiona su interpretación del sábado, sino que también se presenta como igual a Dios. Por esta razón, deciden perseguirlo y buscan matarlo.

Este pasaje no solo explica el origen del conflicto con las autoridades, sino que también revela una verdad central del evangelio: Jesús posee autoridad divina y comparte una relación única con el Padre.


Explicación y comentario de Juan 5:15-18

El texto dice:

El hombre se fue, y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado.

Estudio del texto y del contexto

Al analizar el contexto del milagro (en la publicación anterior) dijimos que, al ver a una persona llevando su camilla en un día de reposo (sábado – V10), los judíos lo detuvieron para ponerlo al tanto de su situación, estaba transgrediendo la ley y desestimando la autoridad de los líderes religiosos, algo que nadie se atrevía a hacer en aquel tiempo.

Por otro lado, ni las autoridades judías, ni tampoco el que había sido sanado, sabían quién era aquel que había realizado el milagro (versículo 13 – “V13”), algo que en su momento, al analizar este versículo, nos llevó a sugerir que este era uno de los primeros milagros públicos de Jesús en Jerusalén

Por ende, fue recién luego de su encuentro con Jesús en el Templo (V14), el que había sido paralítico por más de 38 años (V5) pudo saber quién había sido su sanador. Recién en dicho momento lo pudo identificar, pero…, ¿tenía la necesidad de  “acusarlo” frente a las autoridades? ¿Por qué lo haría?

Por qué el sanado acusó a su sanador

En su comentario, Barclay afirma lo siguiente: “la ley rabínica decía literalmente: « Si uno

transporta cualquier cosa de un lugar público a una casa privada intencionadamente en sábado, será muerto a pedradas.»” (Comentario Bíblico al Nuevo Testamento – Tomo 5 – Página 81 – WILLIAM BARCLAY).

Siendo este el caso, este erudito bíblico afirma que lo que buscaba esta persona era escapar de la muerte por transgredir las reglas religiosas del sábado. Sin embargo, la verdad es que no sabemos a ciencia cierta qué lo motivó a hacerlo, algo que nos podría llevar a tomar algunas otras hipótesis como posibles. Consideremos lo siguiente:

El mensaje de Jesús hacia él estando en el Templo tal vez pudiera mostrarnos algo sobre la personalidad de tal hombre. Jesús no sólo reveló algo de su pasado con su advertencia, sino que la misma, de cara hacia el futuro, posiblemente podría darnos un atisbo sobre a qué clase de vida podría volver dicho hombre.

Leamos lo que Jesús le dijo:

(…) «Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor» (Juan 5.14)

Esta advertencia fue más allá de lo que podían decir las creencias populares del momento entre la relación del pecado con las enfermedades. Dicho de otro modo, el pueblo creía que los pecados eran castigados por Dios a través de distintas enfermedades.

Sin embargo Jesús, quien contaba con la omnisciencia divina, de seguro no se dejó influenciar por dichas creencias populares, sino más bien por un conocimiento acabado del caso. Por ende, la advertencia era real y con buen tino, posiblemente ante un hombre que no tenía un corazón dispuesto a llevar una buena vida.

Pero entonces, ¿cómo podemos saber qué lo motivó a hacer semejante cosa? ¿Por qué fue de inmediato a acusar a Jesús? Lamentablemente debemos decir que en verdad no lo sabemos. Nos es posible, siguiendo el texto, llegar a una conclusión definitiva sobre el tema

Pero más allá de nuestra incertidumbre al respecto, lo que sí podemos asegurar es que Jesús le dio una gran oportunidad a dicho hombre. Lo eligió entre muchos para realizar en él un milagro, y aún a pesar de su pasado, y de su posible futuro de pecado, de igual manera Jesús le dio esta maravillosa oportunidad. ¡Cuán grande es el amor de Dios!

Qué aprendemos de todo esto

Esto nos demuestra que Dios ama a todo ser humano y que su amor va más allá de lo cualquiera de nosotros haya hecho en el pasado. Y aunque sea verdad no hay quien merezca Su favor (“no hay justo ni aún uno” – Romanos 3.10), aún así, el amor de Dios se derrama para tocarnos a todos.

Esto tal vez pudiera llevarnos a pensar en cuán grande ha sido la misericordia de Dios para con nosotros y cuán agradecidos deberíamos estar. Tal vez pudiéramos considerar la acción de ese hombre y contrastar su acción con las nuestras, no para juzgar, sino para revisar nuestra propia situación frente a Dios.

Aquel hombre fue a denunciar a su sanador ni bien tuvo oportunidad; el texto no nos lo muestra siguiendo a Jesús, ni mostrándose agradecido, sino que sólo vemos el milagro, la advertencia y la denuncia. Entonces, ¿cómo es en nuestro caso? Después de recibir el perdón y la bendición de Dios, ¿cómo obramos cada día? ¿En verdad sentimos agradecimiento?

Esperamos que puedas ser esa mujer, ese hombre que ama a Dios y que se entrega incondicionalmente a Él, que sabe de qué fue rescatada/o, que lo busca constantemente y que lo sirve con gratitud y amor. Eso es lo que Dios espera de cada uno de nosotros. Él nos ha dado una oportunidad y nosotros debemos decidir. Por ende:

¿Qué has decidido tú? ¿Estás segura, seguro de que es así? Parada/o frente a Dios, ¿es eso lo que Él ve en ti? Esperamos que así sea, que Dios te bendiga, te de discernimiento, te guíe según su voluntad y te fortalezca para poder vivir cada día en sus caminos, en el nombre de Jesús, rogamos esto para tu vida, amén.

Volviendo al texto:

El texto dice:

A causa de esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

Aquí vemos la consecuencia de lo sucedido luego del milagro. Jesús sanó un día Sábado, Él sabía que esto sería mal visto por los líderes religiosos, pero aún así no lo tomó en cuenta, las autoridades reaccionaron como era de esperarse. Y todo esto motivó la persecución. Ahora… Al considerar todo esto tal vez nos preguntemos: 

¿Por qué Jesús obró de esta manera ese día específico? ¿No podría haberlo hecho otro día? ¿Por qué exponerse tan abiertamente? Pensemos juntos:

Es claro que Jesús podía amoldarse a la multitud de normas confeccionadas y resguardadas por las autoridades religiosas. Lo había hecho durante toda su vida hasta que comenzó con su ministerio, sin embargo, no era eso lo que Él quería enseñar. Su ministerio traería nuevas enseñanzas a la vida de su pueblo.

Respetar las reglas religiosas podía ser bueno para el pueblo, sí, pero era todavía más importante entender el espíritu de la LEY de Dios y no, únicamente, la letra de la misma. Esto era algo que ni siquiera los religiosos lograban a hacer. Entonces, ¿tú qué piensas?

¿Era más importante respetar el día de reposo o sacar de la miseria a un hombre que desde hacía tantos años que sufría? ¿La regla ciega o la misericordia activa? ¿Qué era más valioso ante los ojos de Dios? Repasemos qué sucedió nuevamente:

Jesús pasaba por allí, la oportunidad se presentó, el hombre lo necesitaba y Jesús actuó. Más que simple. La misericordia y el amor puestos en acción eran más importantes que cualquier regla impuesta por hombres. Eso era lo que Jesús estaba mostrando, lo que quería que sus discípulos y seguidores aprendieran. Entonces:

Era bueno seguir reglas, sí, pero era mejor actuar en amor.

Eran este tipo de cosas las que debían ser corregidas. El pueblo de Dios había pasado demasiados años esforzándose por cumplir la letra de la Ley y las reglamentaciones de los hombres, pero era hora de comenzar a regirse por el espíritu de la Ley, por lo que en verdad quería Dios.

Por eso tantas nuevas enseñanzas de Jesús en este sentido. Ellos debían entender que un sistema, por más rígido y bien intencionado que fuera, no bastaba para agradar a Dios. Las reglas, las doctrinas humanas, la religiosidad, el ritualismo, todas estas son cosas que pudieran ayudarnos a buscar a Dios, pero en verdad Él espera aún más de nosotros.

Te invitamos a leer algunos otros textos que hablan sobre esto mismo, en este caso también  referidos a la ley del sábado, pero que nos ayudan para poder entender mejor el propósito más amplio de Jesús. Si te es posible lee especialmente Mateo 12.1-8, pero también Mateo 12.9-13; Lucas 13.10-17 y Lucas 14.1-6. ¿Lo ves más claramente ahora?

La idea de Jesús no era confrontar, sino enseñar. No había otra forma de hacerlo, este tipo de hechos llamaban la atención y llevaban a las personas a pensar en lo que Dios quería, y no tan solo a seguir reglas en forma metódica y mecánica. Lo que debían preguntarse era: ¿Qué esperaba Él de ellos? Esa era la respuesta a la que debían hallar.

Estaba llegando la hora de regirse, ya no más por letra muerta, sino por lo que el Espíritu les iba a mostrar (por favor, lee el texto de Juan 4.23-24). Jesús estaba preparando ese camino. Pero ellos debían comenzar a notar, a ver la diferencia. Por eso el milagro adrede en ese día. Ellos necesitaban abrir los ojos y Jesús los estaba ayudando.

Yendo un poco más allá del contexto

Lo último que te invitamos a considerar sobre este versículo es lo siguiente, si bien Juan comenzó por narrar la historia de la sanidad del hombre paralítico, y este texto está dentro de dicho contexto, Juan nos dice que los líderes judíos “perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en el día de reposo”. 

Haciendo esto Juan abre la mirada del lector de este Evangelio y le hace notar que, el del contexto, no fue el único incidente que llevó a los fariseos y demás religiosos a perseguir a Jesús, sino que hubieron otras muchas circunstancias, y acciones de Su parte, que los llevaron a perseguirlo.

En los próximos versículos, sin contarnos ni cómo, ni cuándo sucedió el encuentro, y ni siquiera cómo se originó la conversación entre ellos, Juan nos permite ver qué les dijo Jesús a estos hombres que lo estaban persiguiendo por hacer este tipo de cosas. Leamos el siguiente versículo:

El texto dice:

Pero Jesús les respondió: «Hasta ahora Mi Padre trabaja, y Yo también trabajo». 

Esta declaración es impactante. ¿Entiendes a qué apunta Jesús? Ellos argumentaron que el día sábado era para descansar, pero Él les respondió que el Padre trabajaba hasta ahora y que por lo tanto, Él también lo hacía. Entonces, según su razonamiento, si el Padre continuaba trabajando, ¿por qué no lo haría Jesús?

Ahora, Dios dio esa ley para los hombres, pero sin embargo, Él no estaba obligado a respetarla. Si bien la había dictado para el beneficio de las personas, Él mismo no necesitaba tener descanso de Sus obras. Dios continuaba (y continúa hoy mismo) trabajando en la vida de las personas, obrando a su favor, llevándolas al arrepentimiento y guiando sus caminos.

Los humanos somos los que necesitamos descanso luego de la degradación de nuestros cuerpos después del pecado, y además, y no menos importante, un día para adorar a Dios dejando todo quehacer de lado; pero Él no lo necesita. La razón para tal ley, la meta de la misma era cuidarnos y ayudarnos. Dios pensó, y piensa, en cada una de nuestras necesidades. ¿Lo habías notado?

Imagen de Juan 5.15-18 - Jesús se hace igual a Dios

¿Cuál era el problema?

¿Qué veían los judíos? Ellos tenían la Ley que Dios les había dado y entendían que debían respetarla. Todos debían hacerlo y eso los llevaba a ser tan obsesivos. Debían cumplirla para no volver a transgredir la voluntad de Dios, para no recibir su ira, su castigo. 

Cuando en el pasado se dieron el lujo de no observarla, Dios permitió su deportación, su degradación como nación, el ser subyugados por otros reinos. Eso no podía volver a sucederles y por eso tantas reglas alrededor de la Ley y tanto fanatismo por obedecerlas.

El problema es que aquí había alguien quien “supuestamente” venía, o decía venir de Dios, pero que al mismo tiempo quebrantaba Sus Leyes. Esto visto desde la perspectiva de ellos, claro está. Siendo ese el caso, ¿cómo entonces podían entender que en verdad venía de Dios? 

Esta disyuntiva era algo que dejaba perplejos a muchos hombres verdaderamente piadosos (que en verdad buscaban a Dios y le querían obedecer). Un muy buen ejemplo es el de Nicodemo, ya visto en el capítulo 3 de este mismo evangelio.

Los milagros eran claros, las enseñanzas maravillosas, tanto que muchos se preguntaban de dónde salía tal conocimiento y cómo tenía tanta autoridad, pero al mismo tiempo no seguía todas las reglas que ellos suponían correctas.

Esto los llevó a confrontarlo muchas veces, y a los más honestos, a buscar indagar si en verdad venía de Dios. Claro está que a muchos otros, lo único que les interesaba era continuar con su vida tal cual era, seguir con su privilegios, respeto y autoridad.

Pero en este texto Juan nos muestra algo más grande aún, algo con lo que ellos no esperaban encontrarse. Jesús afirmaba ser Hijo de Dios y por lo tanto se hacía a sí mismo igual a Él. Analicemos un poco esto:

Jesús se hace igual a Dios

Normalmente Jesús trataba de enseñar, de hacer señales y milagros a fin de ayudar a los necesitados, pero sin confrontar demasiado con los líderes religiosos de la época (sin embargo, y a pesar de eso, leemos en muchos pasajes que él no se quedó callado frente a la hipocresía de los mismos, podemos leer esto, por ejemplo en Mateo 23).

En este versículo 17 lo que vemos es el inicio del corazón del mensaje de Jesús a las autoridades judías, algo que posiblemente sea una recopilación de todo lo dicho por Él en muchos encuentros y algo que Juan ha juntado y compilado aquí para nosotros, y que finaliza en el versículo 47 al final de este capítulo.

Lo primero que vemos entonces es el claro mensaje de Jesús respecto de su relación con Dios el Padre. Jesús se hacía igual a Dios por decir que Él era Su propio Padre. Al decir el Padre mío utilizó la palabra “μου” (un pronombre personal posesivo), es decir: “mi propio Padre”. 

Algo que nadie se atrevería a decir, a menos que quisiera ponerse en una posición de supremacía frente al resto. Y por supuesto, decir algo por el estilo sería inmediatamente considerado como una blasfemia imperdonable ante los ojos de los religiosos de la época.

Al decirlo, Jesús expresó que no era igual al resto. Que Él tenía una relación muy diferente a la del resto para con el Padre, y ese era un mensaje absolutamente claro para los judíos. Uno que constituía, como ya dijimos, la más pura blasfemia, o que implicaba la presencia del mismísimo Hijo de Dios encarnado frente a ellos.

Lamentablemente, como ya todos sabemos, se inclinaron por considerar como válida la primer opción, lo que los llevó a tomar la siguiente posición frente a Jesús:

El texto dice:

Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matar a Jesús, porque no solo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios Su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

Breve análisis del texto y un poco más

En este versículo vemos que de la nada Juan nos habla sobre la decisión de los judíos (cuando habla de ellos, no habla del pueblo todo, sino de los líderes religiosos). Juan dice: “los judíos aún más procuraban matar a Jesús”, pero… 

¿En qué momento antes nos dijo que intentaban hacerlo, y que ya habían tomado la decisión? Si no lo mencionó antes, ¿cómo entonces dice: “procuraban aún más matar a Jesús”?

Es aquí donde debemos volver a considerar lo hablado en nuestra introducción a este Evangelio, en donde decíamos que el último de los Evangelios en ser escrito fue el de Juan, y que él les escribió a cristianos que de seguro ya habían oído y/o, tal vez, leído alguno de los llamados sinópticos (Mateo, Marcos, Lucas). 

Lo que aquí vemos es que Juan, quien normalmente escribe sobre sucesos y/o eventos y los describe con una buena cantidad de detalles, en ciertas circunstancias también lo hace de esta manera, como en el presente versículo, dando por sabido algo que nunca antes nombró, y sin dedicar tiempo para explicar nada a sus lectores.

Los receptores de este evangelio sabían desde antes que los líderes querían asesinarlo y que obviamente lo habían logrado. Por eso es que Juan puede pasar de un tema a otro de manera tan súbita. ¿Te habías dado cuenta de este detalle? Te contamos algo más para que puedas seguir conociendo y diferenciando este Evangelio del resto:

Juan se dedica a complementar lo que los demás evangelistas narraron, mostrándonos otra mirada sobre algunos eventos y contando muchos detalles e historias que el resto no tuvo en cuenta, como por ejemplo, la de Nicodemo (Cap. 3), la de la Samaritana (Cap. 4), y ahora, la del milagro del hombre lisiado de Betsaida (Cap. 5).

La deidad de Jesucristo

Tanto al leer este versículo como el resto de los que siguen, es más que importante entender cuál es el concepto que Juan quería enfatizar sobre Jesús. Juan, en casi cada capítulo de su Evangelio, enfatiza y remarca la deidad de Cristo. Esto es un distintivo de este Evangelio.

Debemos notar aquí, tanto en el versículo 18, como incluso en el anterior (V17), que Juan da por conocido este concepto, pero además, que él nos muestra no solo que Jesús lo enseñó, sino que los judíos recibieron este mismo mensaje, y que lo entendieron plenamente (más allá del hecho de que la mayoría no lo aceptó). 

Entonces, más allá de todo, lo que Juan quiere que entendamos es que:

Jesús dijo claramente de sí mismo que Él era el Hijo de Dios, haciéndose igual a Dios.

Por nuestra parte ya hemos hablado en otros muchos lugares sobre la deidad de Jesúcristo, pero de seguro lo seguiremos haciendo al estudiar los próximos versículos en las siguientes publicaciones, las cuales te invitamos a leer.


Análisis gramatical del texto bíblico en el idioma original y su traducción

Versículo 15

ἀπῆλθενse fue
el
ἄνθρωποςhombre
καὶy
ἀνήγγειλενinformó
τοῖςa los
Ἰουδαίοιςjudíos
ὅτιque
ἸησοῦςJesús
ἐστινes
el
ποιήσαςque hizo
αὐτὸνa él
ὑγιῆ.sano.

Versículo 16

καὶy
διὰpor causa de
τοῦτοesto
ἐδίωκονperseguían
οἱlos
Ἰουδαῖοιjudíos
τὸνa
ἸησοῦνJesús
ὅτιporque
ταῦταestas cosas
ἐποίειhacía
ἐνen
σαββάτῳ.sábado.

Versículo 17

Él
δὲpero
ἀπεκρίνατοrespondió
αὐτοῖςa ellos
mi
πατήρPadre
ἕωςhasta
ἄρτιahora
ἐργάζεταιtrabaja
κἀγὼy yo
ἐργάζομαι.trabajo.

Versículo 18

διὰpor causa de
τοῦτοesto
οὖνentonces
μᾶλλονaún más
ἐζήτουνbuscaban
αὐτὸνmatarlo
οἱlos
Ἰουδαῖοιjudíos
ἀποκτεῖναιmatar
ὅτιporque
οὐno
μόνονsolo
ἔλυενviolaba
τὸel
σάββατονsábado
ἀλλὰsino
καὶtambién
πατέραPadre
ἴδιονpropio
ἔλεγενdecía
τὸνa
ΘεόνDios
ἴσονigual
ἑαυτὸνa sí mismo
ποιῶνhaciéndose
τῷa
Θεῷ.Dios.

Observaciones gramaticales clave (Juan 5:15-18)

Juan 5:15

ἀπῆλθεν ὁ ἄνθρωπος καὶ ἀνήγγειλεν τοῖς Ἰουδαίοις ὅτι Ἰησοῦς ἐστιν ὁ ποιήσας αὐτὸν ὑγιῆ.

«El hombre se fue y dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado»

La forma verbal ἀπῆλθεν (“se fue”) está en aoristo, indicando una acción puntual y completa: el hombre abandona el lugar tras el encuentro con Jesús.

El sustantivo ὁ ἄνθρωπος (“el hombre”) retoma al paralítico previamente sanado, manteniendo la continuidad narrativa.

El verbo ἀνήγγειλεν (“informó” o “anunció”) también en aoristo, señala una acción concreta de comunicar un hecho, con matiz de declaración formal o reporte.

La expresión τοῖς Ἰουδαίοις (“a los judíos”) identifica a las autoridades o líderes religiosos como destinatarios del mensaje.

La conjunción ὅτι (“que”) introduce el contenido de la declaración.

La frase Ἰησοῦς ἐστιν (“Jesús es”) presenta una afirmación directa de identidad.

El participio ὁ ποιήσας (“el que hizo”) en aoristo describe a Jesús como el autor del milagro, enfatizando una acción ya completada.

La expresión αὐτὸν ὑγιῆ (“a él sano”) indica el resultado del milagro, destacando la condición restaurada del hombre.

Juan 5:16

καὶ διὰ τοῦτο ἐδίωκον οἱ Ἰουδαῖοι τὸν Ἰησοῦν ὅτι ταῦτα ἐποίει ἐν σαββάτῳ.

«Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, porque hacía estas cosas en sábado»

La conjunción καὶ (“y”) conecta este versículo con el anterior, mostrando consecuencia directa.

La expresión διὰ τοῦτο (“por esta causa”) introduce la razón del conflicto.

El verbo ἐδίωκον (“perseguían”) está en imperfecto, indicando una acción continua o repetida: no fue un hecho aislado, sino una actitud persistente.

El sujeto οἱ Ἰουδαῖοι (“los judíos”) vuelve a señalar a las autoridades religiosas.

La frase τὸν Ἰησοῦν (“a Jesús”) marca claramente el objeto de la persecución.

La conjunción ὅτι (“porque”) introduce la causa específica.

El verbo ἐποίει (“hacía”) en imperfecto indica acción habitual o repetida.

La expresión ταῦτα (“estas cosas”) engloba las obras realizadas por Jesús.

La frase ἐν σαββάτῳ (“en sábado”) señala el motivo de la controversia, vinculando el conflicto con la interpretación del día de reposo.

Juan 5:17

ὁ δὲ ἀπεκρίνατο αὐτοῖς· ὁ πατήρ μου ἕως ἄρτι ἐργάζεται, κἀγὼ ἐργάζομαι.

«Pero Él les respondió: “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo también trabajo”»

La expresión ὁ δὲ (“pero Él”) introduce un contraste con la actitud de los judíos.

El verbo ἀπεκρίνατο (“respondió”) en aoristo señala una respuesta puntual y decisiva.

La forma αὐτοῖς (“a ellos”) indica que Jesús responde directamente a sus acusadores.

La frase ὁ πατήρ μου (“mi Padre”) introduce una relación única y personal con Dios.

La expresión ἕως ἄρτι (“hasta ahora”) indica continuidad desde el pasado hasta el presente.

El verbo ἐργάζεται (“trabaja”) está en presente, indicando acción continua: Dios sigue obrando.

La forma κἀγὼ (“y yo”) establece una relación directa entre la acción del Padre y la del Hijo.

El verbo ἐργάζομαι (“trabajo”) también en presente refuerza la idea de actividad continua y paralela con el Padre.

Juan 5:18

διὰ τοῦτο οὖν μᾶλλον ἐζήτουν αὐτὸν οἱ Ἰουδαῖοι ἀποκτεῖναι, ὅτι οὐ μόνον ἔλυεν τὸ σάββατον, ἀλλὰ καὶ πατέρα ἴδιον ἔλεγεν τὸν Θεόν, ἴσον ἑαυτὸν ποιῶν τῷ Θεῷ.

«Por esto, entonces, los judíos aún más procuraban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios»

La expresión διὰ τοῦτο οὖν (“por esto entonces”) introduce una conclusión lógica intensificada.

El adverbio μᾶλλον (“aún más”) señala un aumento en la hostilidad.

El verbo ἐζήτουν (“buscaban”) en imperfecto indica una intención continua.

La forma ἀποκτεῖναι (“matar”) es un infinitivo que expresa el propósito de esa búsqueda.

La frase οὐ μόνον… ἀλλὰ καὶ (“no solo… sino también”) establece una acusación doble.

El verbo ἔλυεν (“violaba” o “quebrantaba”) en imperfecto indica una percepción continua de transgresión del sábado.

La expresión πατέρα ἴδιον (“su propio Padre”) enfatiza una relación exclusiva y única con Dios.

El verbo ἔλεγεν (“decía”) en imperfecto indica que esta afirmación era repetida o sostenida.

La frase ἴσον ἑαυτὸν ποιῶν (“haciéndose igual a sí mismo”) utiliza un participio presente que indica una acción continua o característica.

El término ἴσον (“igual”) es clave teológicamente, señalando igualdad de naturaleza o estatus.

La expresión τῷ Θεῷ (“a Dios”) deja claro el alcance de la afirmación: una igualdad con Dios mismo.

Palabras clave de Juan 5:5-9 y su significado

Palabra griegaTransliteraciónStrongSignificado y explicación
ἀνήγγειλενanēngeilenG312“Anunció” o “informó”. Verbo en aoristo que indica una acción puntual de comunicar un hecho. Describe cómo el hombre sanado da testimonio ante las autoridades, convirtiéndose en un transmisor directo de la obra de Jesús.
ποιήσαςpoiēsasG4160“El que hizo”. Participio aoristo de ποιέω. Señala a Jesús como el autor del milagro ya consumado, enfatizando la acción completa de sanar.
ἐδίωκονediōkonG1377“Perseguían”. Verbo en imperfecto que indica acción continua o repetida. Refleja una actitud persistente de hostilidad por parte de los judíos hacia Jesús.
ἐποίειepoieiG4160“Hacía”. Imperfecto de ποιέω que indica acción habitual. Sugiere que las obras de Jesús en sábado no eran un hecho aislado, sino parte de su ministerio continuo.
σαββάτῳsabbatōG4521“Sábado”. Término clave en el conflicto. Representa no solo el día de reposo, sino el sistema de interpretación legal que las autoridades defendían.
ἐργάζεται / ἐργάζομαιergazetai / ergazomaiG2038“Trabaja / trabajo”. Verbos en presente que indican acción continua. Jesús afirma que tanto el Padre como Él siguen obrando, incluso en sábado, revelando una actividad divina constante.
πατήρ μουpatēr mouG3962“Mi Padre”. Expresión que indica una relación única y personal con Dios. No es una referencia general, sino una afirmación de filiación especial que implica igualdad.
ἔλυενelyenG3089“Quebrantaba” o “violaba”. Imperfecto que expresa la percepción continua de los judíos de que Jesús estaba anulando el sábado. Puede implicar “desatar” o “invalidar” una norma.
πατέρα ἴδιονpatera idionG3962 / G2398“Su propio Padre”. La palabra ἴδιον (“propio”) intensifica la relación, indicando exclusividad. No se trata de una filiación común, sino única.
ἴσονisonG2470“Igual”. Término clave teológico que expresa igualdad de naturaleza o estatus. Los judíos entendieron correctamente que Jesús se estaba haciendo igual a Dios.
ποιῶνpoiōnG4160“Haciéndose”. Participio presente que indica acción continua. Describe cómo, según la percepción de los judíos, Jesús se presentaba constantemente como igual a Dios.
ἀποκτεῖναιapokteinaiG615“Matar”. Infinitivo que expresa el propósito de la acción. Revela la gravedad del conflicto: no solo oposición, sino intención de eliminar a Jesús.

Ayudas para maestros y predicadores

Bosquejo sugerido para enseñanza o predicación

1. El testimonio que revela a Jesús (Juan 5:15)
“Dijo a los judíos que Jesús era el que lo había sanado”

El hombre sanado comunica quién fue el autor del milagro.
Aunque su comprensión es limitada, su testimonio identifica correctamente a Jesús.
Esto muestra que incluso un testimonio sencillo puede señalar a Cristo.

2. El inicio del conflicto con las autoridades (Juan 5:16)
“Perseguían a Jesús”

La reacción de los líderes religiosos no es de fe, sino de oposición.
El milagro no produce admiración, sino rechazo.
Esto enseña que la obra de Cristo también genera resistencia en corazones endurecidos.

3. El problema del sábado (Juan 5:16)
“Porque hacía estas cosas en sábado”

El conflicto no gira en torno al milagro, sino al momento en que fue realizado.
Las tradiciones humanas habían distorsionado el propósito del sábado.
Esto muestra cómo la religiosidad puede perder de vista la misericordia de Dios.

4. La revelación de la obra continua de Dios (Juan 5:17)
“Mi Padre hasta ahora trabaja”

Jesús declara que Dios sigue obrando constantemente.
El descanso del sábado no implica inactividad divina.
Esto enseña que Dios sostiene y gobierna el mundo sin interrupción.

5. La unidad entre el Padre y el Hijo (Juan 5:17)
“Y yo también trabajo”

Jesús se coloca en paralelo con el Padre.
No actúa independientemente, sino en perfecta unidad con Él.
Esto revela una relación única y profunda entre el Padre y el Hijo.

6. El aumento de la oposición (Juan 5:18)
“Procuraban matarlo”

La reacción de los judíos se intensifica.
Ya no se trata solo de persecución, sino de intención de muerte.
Esto muestra cómo el rechazo a la verdad puede escalar progresivamente.

7. La acusación de quebrantar el sábado (Juan 5:18)
“No solo quebrantaba el sábado”

Desde la perspectiva de los líderes, Jesús violaba la ley.
Sin embargo, el problema radica en su interpretación, no en la ley misma.
Esto enseña la diferencia entre el mandato de Dios y las tradiciones humanas.

8. La declaración de una relación única con Dios (Juan 5:18)
“Llamaba a Dios su propio Padre”

Jesús no habla de Dios de manera general.
Afirma una relación exclusiva y personal con el Padre.
Esto revela una identidad que va más allá de un profeta o maestro.

9. La comprensión correcta de los judíos (Juan 5:18)
“Haciéndose igual a Dios”

Los judíos entienden el alcance de las palabras de Jesús.
Reconocen que está afirmando igualdad con Dios.
Esto muestra que la declaración de Jesús tiene un contenido claramente divino.

10. La revelación de la identidad divina de Cristo (Juan 5:17-18)
“Igual a Dios”

El pasaje culmina en una afirmación cristológica central.
Jesús no solo hace obras de Dios, sino que comparte su naturaleza.
Esto enseña que Cristo es verdaderamente Dios.

Claves para enseñar este pasaje

El testimonio, aunque simple, puede señalar a Cristo.
La obra de Jesús puede generar tanto fe como oposición.
Las tradiciones humanas pueden distorsionar la verdad de Dios.
Dios continúa obrando constantemente en el mundo.
Jesús actúa en perfecta unidad con el Padre.
El rechazo a Cristo puede intensificarse progresivamente.
No todo conflicto religioso es realmente fidelidad a Dios.
Jesús tiene una relación única y exclusiva con el Padre.
El pasaje afirma claramente la divinidad de Cristo.
La verdadera comprensión de Jesús lleva a reconocer quién es Él.

Posibles títulos de sermones o enseñanzas

Jesús y el conflicto del sábado
Cuando la religión se opone a la verdad
Mi Padre trabaja hasta ahora
La obra continua de Dios
El Hijo que obra como el Padre
Del milagro al conflicto
¿Por qué querían matar a Jesús?
Jesús, igual a Dios
La verdadera identidad de Cristo
Cuando la verdad incomoda


Conclusión

Aquí terminamos con la historia bíblica de la sanidad del paralítico de Betesda, y con este estudio de Juan 5:15-18, donde hemos analizado en profundidad el texto y su contexto.

Hemos hablado mucho sobre este pasaje, basándonos en lo que nos muestra el texto bíblico, y también hemos considerado algunas hipótesis que nos ayudan a comprender mejor lo sucedido.

Al final de la historia queda un sabor no tan dulce como podríamos esperar, ya que no podemos asegurar que el hombre haya seguido a Jesús después de recibir semejante milagro. Esto nos invita a reflexionar en que no todo nuestro servicio en el Reino de los Cielos traerá resultados visibles o satisfacción inmediata. Si no fue así con Jesús, no podemos esperarlo nosotros.

Por otro lado, en los versículos 17 y 18 encontramos una enseñanza central: aquí comienza a revelarse con claridad la identidad de Cristo. Jesús declara que Dios es su propio Padre y afirma que, así como el Padre trabaja, Él también trabaja, lo que llevó a los líderes religiosos a entender que se hacía igual a Dios.

Este pasaje nos muestra claramente por qué comenzó la persecución contra Jesús: no solo por sus obras en sábado, sino por la afirmación de su deidad.

Al continuar con el estudio de los versículos siguientes, iremos profundizando aún más en quién es nuestro Señor Jesucristo, en su mensaje, y en las verdades eternas que el Evangelio de Juan nos revela.

Por ahora nos despedimos en esta publicación, pero a continuación te dejamos enlaces para que puedas continuar con el estudio de este precioso Evangelio. Anhelamos que Dios te hable a través de su Palabra y que puedas crecer cada día más en el conocimiento de Aquel que nos ha dado vida eterna.

Si deseas escribirnos, dejar algún comentario o comunicarte con nosotros, con gusto esperamos leerte. Puedes hacerlo desde la caja de comentarios. ¡Dios te bendiga abundantemente!


Preguntas frecuentes sobre Juan 5:15-18 y el comienzo de la persecución a Jesús

¿Cuál es la explicación de Juan 5:15-18?

Juan 5:15-18 explica cómo el milagro de Jesús en sábado provoca persecución, ya que los judíos lo acusan de quebrantar el día de reposo y de hacerse igual a Dios.

¿Por qué los judíos perseguían a Jesús en Juan 5:16?

Porque hacía obras en sábado, lo que consideraban una violación de la ley según sus tradiciones.

¿Qué significa que Jesús trabajaba en sábado en Juan 5:17?

Significa que Jesús afirma que Dios sigue obrando continuamente y que Él participa en esa misma obra divina.

¿Por qué querían matar a Jesús según Juan 5:18?

Porque no solo quebrantaba el sábado según ellos, sino que también se hacía igual a Dios al llamar a Dios su propio Padre.

¿Qué significa que Jesús se hacía igual a Dios?

Significa que afirmaba compartir la misma naturaleza y autoridad divina que el Padre.

¿Qué enseña Juan 5:15-18 sobre quién es Jesús?

Enseña que Jesús no es solo un hacedor de milagros, sino que tiene autoridad divina y una relación única con Dios.


Nota

  • Todas las citas bíblicas fueron tomadas con permiso de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 by The Lockman Foundation.

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