Juan 5.1-4 – Ángel del Señor Estanque Betesda

Anuncio

Comentario Bíblico Devocional del Evangelio de Juan

¡Muy bienvenidos a Gracia y Vida!

Te invitamos a analizar, estudiar y aplicar juntos la palabra de Dios a nuestras vidas. Lo haremos a partir del comentario del texto de Juan 5.1-4, al cual hemos titulado: El Ángel del Señor en el Estanque de Betesda.

En esta publicación trataremos el contexto de la historia de la sanidad del paralítico de Betesda, ciudad a la cual también se la llama Betzatá o Betsaida. Dicha historia se encuentra en Juan 5.5-9, y la trataremos en la publicación que le sigue a la presente.

En el análisis de estos textos veremos ciertas realidades, costumbres y creencias de la vida del pueblo de Israel en aquel momento; el por qué de las diferencias en algunas traducciones, la ubicación de Betesda y otros tantos detalles interesantes en el texto.

Antes de comenzar nos gustaría pedirte que tomes un momento para orar, para que sea el Espíritu Santo quien te hable a través del texto y te llene de su sabiduría; eso será mucho más importante que cualquier cosa que podamos aportar nosotros.

Dicho esto te dejamos con el índice del estudio, el texto bíblico a analizar y el comentario en sí mismo. Esperamos sea de bendición para tu vida.

Índice

A continuación te dejamos un índice para que navegues a voluntad por cada parte de esta publicación; pero si es posible, te recomendamos que la leas de principio a fin para que logres entender plenamente cada parte, y cada versículo.

Texto Bíblico: Juan 5.1-4

1 Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 2 Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda que tiene cinco pórticos. 3 En estos estaba en el suelo una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua; 4 porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

Comentario

1

Después de esto, se celebraba una fiesta de los judíos,

Posiblemente la historia de la sanidad del hombre paralítico en Betesda sucedió justo después de la sanidad del hijo del funcionario del rey. Sin embargo hay quienes afirman que en el texto de Juan sucedió un posible traspapelamiento entre los capítulos cinco y seis.

Según este argumento, el capítulo 6 debería ir antes que el cinco para que las historias narradas en los mismos, y luego también las que siguen en el capítulo siete, tengan una sucesión más fluida y fácil de seguir (algo que todo escritor busca, y Juan claramente no debería ser la excepción).

Entendemos que este argumento, más allá de buscar una mejor correspondencia histórica en las historias narradas, intenta determinar lo mejor posible la identidad de las fiestas mencionadas por Juan en su evangelio.

Anuncio

Mencionamos este detalle que podría parecer anecdótico o sin importancia, porque dependiendo de la conclusión a la que lleguemos, determinaremos luego la duración de tiempo del ministerio de Jesús, algo que resulta muy importante para el estudio de su vida.

Es gracias a la falta de mayores datos, los cuales nos podrían ayudar a situar cronológicamente la historia, que no podemos determinar con exactitud si la fiesta mencionada en este versículo fue la de la Pascua, la de Pentecostés o la de los Tabernáculos, o mucho menos probable, alguna otra.

Importancia de la identificación de la fiesta mencionada en este capítulo

Tal vez en este punto te estés preguntando lo siguiente: ¿Por qué nos detenemos tanto en este detalle tan pequeño?

Lo hacemos porque de entender que la mencionada en este versículo es la fiesta de las Pascuas, entonces este evangelio se convertiría en el único que nos permitiría ver que Jesús estuvo en Jerusalén por lo menos en tres fiestas de las pascuas antes de su crucifixión, lo cual indicaría que su ministerio duró un poco más de 3 años.

En el caso contrario, entonces, su ministerio habría durado no más de dos años y medio. Aquí está entonces la importancia de la identificación de la fiesta. La duda radica en que algunos manuscritos, los más modernos, al mencionar la fiesta agregan el artículo “la”, sin embargo, los más antiguos no lo hacen.

La diferencia entre: “se celebraba una fiesta de los judíos” y, “se celebraba la fiesta de los judíos” es que “la fiesta” sería una referencia clara a la fiesta de las pascuas, dado que la misma era la fiesta entre todas las fiestas, la más importante de todas.

Por ende, si el texto correcto fuera “la fiesta”, el ministerio de Jesús duró 3 años y medio, pero si la indicación de Juan fuera simplemente una fiesta, entonces no podríamos llegar a determinar una tercer pascua dentro del ministerio de Jesús.

Más allá de la muy larga discusión sobre las fuentes, que es algo que no desarrollaremos aquí, lo que sí nos interesa es mostrarte un muy simple calendario que contiene las pascuas mencionadas por Juan en relación con su ministerio y con las menciones de las fiestas de las pascuas. (La exactitud de los años del calendario también es muy discutida hasta hoy).

Las cuatro fiestas de la pascuas mencionadas por Juan pertenecerían:

Anuncio
  • Al año llamado “de la inauguración” (27 d. C.), mencionada en 2.13, 23
  • Al año “de popularidad” (28 d.C.), mencionada en 5.1 (esta es la que pertenece a la discusión anterior)
  • La tercera corresponde al año “de la oposición” (29 d.C.), mencionada en 6.4
  • Y la última, al año de su muerte (30 d. C.), en 12:1; 13:1; 19.31;

Breve conclusión sobre esta discusión

Esperamos que esta discusión sobre el texto bíblico no te asombre ni te asuste. A pesar de las dudas que este tema pudiera generar, igualmente quisimos ponerlo de manifiesto en este comentario, no para confundir, sino para que podamos ver que todavía hay mucho trabajo por hacer si es que queremos tener claro cada detalle del texto bíblico.

Determinar luego si Jesús tuvo un ministerio de dos o de tres años no hace más o menos importante todo lo que hizo y cuál fue el resultado final del mismo. Él puso Su vida por nosotros para que podamos ser justificados ante Dios. Es esto último lo que no cambia y lo que debemos valorar, más allá de las discusiones como las que hemos expuesto.

En este punto del comentario queremos alentarte a acrecentar tu fe en Cristo cada día más, a pesar de lo que otros puedan decirnos, y más allá de las certezas o incertidumbres sobre pequeños detalles. Dos años o tres años no hacen la diferencia en nuestra fe, pero lo que sí puede hacer la diferencia es nuestra entrega total a Su servicio. ¿No lo crees?

Por otro lado, si todavía no se ha logrado llegar a conclusiones unánimes es porque, a pesar del arduo trabajo, hay cosas que como seres humanos se nos escapan de las manos. Sin embargo, la conservación del texto original, a pesar de los pequeños detalles, se ha logrado y es fidedigno. Miles de fragmentos y años de mucho estudio lo confirman.

Hablaremos un poco más de crítica textual un poco más adelante, pero por ahora sigamos pensando en el final del texto, el cual nos dice:

Y Jesús subió a Jerusalén

Si miramos el mapa topográfico de Israel podemos ver que todo el país es montañoso. En él encontraremos altas montañas, montes y algunas pocas llanuras (aunque no tengamos aún un mapa topográfico publicado, te invitamos a ver nuestro mapa de Jerusalén, en el cual podrás notar las características montañosas del país).

Es interesante notar en este texto que cuando los judíos hablaban de “subir a Jerusalén”, lo hacían entendiendo que allí era en donde se encontraba el Templo, y por lo tanto, el lugar con mayor altura espiritual de todo el país.

Por lo tanto, más allá de que Jerusalén se encontraba a mayor altitud, con respecto al nivel del mar que Caná de Galilea, la presencia del Templo allí era la razón de mayor peso para decir que Jesús subió a Jerusalén.

Es igualmente lógico pensar que cuanto más cercanos a Dios estemos, mayor altura espiritual tendremos. Lograr esto es una tarea que nosotros debemos llevar a cabo, la cual inicia en una decisión firme cada día de nuestras vidas.

Es importante saber que Dios espera esto de nosotros, por lo tanto queremos alentarte a que cada día tomes la decisión correcta. Buscar a Dios, andar en Sus caminos, vivir dentro de Su voluntad, es la tarea más valiosa que podemos llevar a cabo en nuestras vidas. ¿Estás de acuerdo? Dios bendiga tu mente, corazón y cada área de tu vida, amén.

Anuncio

2

Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, un estanque que en hebreo se llama Betesda que tiene cinco pórticos

Un detalle sobre el escritor del Evangelio, Juan

Entre otras cosas, en este versículo vemos como Juan ubicó geográfica y espacialmente a sus destinatarios, los cuales probablemente no conocieran la ciudad. Este tipo de detalles nos permiten ver por lo menos dos verdades:

  • La primera es que Juan conocía bien, no solo el lugar, sino cada uno de los acontecimientos que iba contando, esta es una evidencia firme de que él fue un testigo presencial de las historias que transmitía, alguien que vivió en primera persona cada experiencia del ministerio de Jesús.
  • La segunda es que él les estaba contando estas cosas a personas que no conocían ni la geografía del lugar, ni el idioma hebreo, ni las costumbres de la población del país. Por eso las aclaraciones, las traducciones y los detalles. Notemos la siguiente frase: “un estanque que en hebreo se llama Betesda” (traducción aclaratoria), a lo que luego también agrega: “que tiene cinco pórticos” (localización espacial para que sus destinatarios se pudieran ubicar mejor mentalmente en el contexto).

Juan intentó lograr que sus destinatarios comprendieran cabalmente todo lo que les estaba transmitiendo. Todos estos detalles llevaban más luz para aquellos primeros lectores, y también para nosotros.

Este esfuerzo de Juan debería llevarnos a pensar en cuán importante es que también nosotros nos esforcemos en anunciar las buenas nuevas a quienes aún andan en tinieblas. Dios nos ayude y nos llene de denuedo para poder llevar Su luz a quienes nos rodean.

La puerta de las ovejas

Este lugar es en donde se vendían las ovejas que habrían de ser sacrificadas en el Templo. Todo aquel que fuera a comprar un animal “sin mancha”, que fuera luego aceptado por los sacerdotes para el sacrificio, debía acercarse al mismo.

El texto bíblico nos da algunas pocas referencias sobre esta puerta. En Nehemías 3.1 vemos su construcción, y más allá de esto, también es nombrada en el mismo libro en 3.33 y en 12.39.

Betesda – Betzatá – Betsaida

En relación al lugar llamado Betesda (Bethesdá, cuya traducción es “Casa de Misericordia”) o, si nos basamos en los manuscritos más reconocidos, Betsatá (Bethzathá: que se puede traducir como “Casa del Olivo”), el mismo según el texto estaba cerca de la puerta de las ovejas.

Después de mucha investigación, se ha llegado a la conclusión de que este estanque se encontraba al nordeste de Jerusalén muy cerca de donde hoy se encuentra la Iglesia de Santa Ana.

Al parecer era lo suficientemente hondo como para nadar en él (esto se deduce del significado de la palabra original “κολυμβήθρα”, la cual siempre se utiliza para referirse a un lugar en el que se puede bucear o nadar).

Antes de pasar al comentario de los siguientes versículos, haremos una pausa para tratar un importante tema sobre los mismos. Siendo que existen ciertas diferencias entre distintos manuscritos quisimos presentarte un muy breve estudio sobre crítica textual, el cual te ayudará a comprender un poco más por qué existen diferencias en las distintas versiones de la Biblia.

Juan 5.1-4 - Ángel del Señor Estanque Betesda
Imagen de Juan 5.1-4 – El Ángel del Señor en el Estanque de Betesda

Crítica Textual

Nos detuvimos aquí en nuestro comentario para contarte que la última parte del versículo 3 y, el versículo 4 completo, no aparecen en los manuscritos más confiables. Este detalle, más allá de confundirnos, es evidencia de algo que también sucedió en otros muchos pasajes de las Escrituras.

A qué se debe todo esto es algo que intentaremos explicarte de la manera más comprensible que nos sea posible. Para ello comenzaremos por hablar sobre los copistas de los textos bíblicos originales.

Estas personas tomaban distintos manuscritos, ya sea de las cartas apostólicas o de los evangelios, y los transcribían. Muchas veces encontraban algunas acotaciones al margen de los manuscritos originales y, si las consideraban de valor, las insertaban en el texto mismo.

¿Qué acotaciones agregaban? Algunas breves descripciones del contexto histórico o de las creencias populares (que es lo que sucedió en nuestro caso con los versículos 3 y 4), comentarios que ayudaran a la interpretación teológica y otras cuestiones aclaratorias que sumaban para el correcto entendimiento del texto y del contexto.

Antes de continuar debemos considerar que para los primeros tiempos de la Iglesia, el Canon bíblico todavía no se había conformado, y por ende, lo que ellos creían era que estaban transcribiendo simplemente cartas apostólicas o copias de los evangelios, pero muy seguramente no pensaban que lo que transcribían era lo que más tarde se conoció como el Texto Sagrado o Biblia.

Anuncio

Es llamativo que aún sin saberlo, lo que estaban haciendo era distribuir a más personas la misma palabra de Dios (quiera Dios que también nosotros podamos colaborar con esta tan importante tarea, ¿a qué te ha llamado Dios?).

Ahora, a pesar de que algunas veces agregaban datos y comentarios en las copias, no debemos pensar que los copistas eran malas personas o que tergiversaban adrede la palabra de Dios, sino que antes que eso, lo que intentaban hacer era agregar más detalles al texto original, que ayudaran luego a los siguientes lectores de los manuscritos a comprender mejor lo que leían.

Hasta la conformación del Canon, y luego hasta la creación de la imprenta, los libros de las Sagradas Escrituras se continuaron transcribiendo a mano por copistas. Pero las copias de las que hablamos, de las que se extraen luego los versículos de nuestras Biblias son las que más se acercan a los manuscritos originales.

Una mirada hacia estas personas tan importantes y necesarias

Como ya dijimos, es obvio que aquellas personas no creían estar tratando con el Texto Sagrado, sino con cartas muy valiosas que contenían narraciones de las historias y enseñanzas de Jesús, consejos pastorales, y guías para el cristianismo y para toda la iglesia de parte de los apóstoles.

La Biblia tal como la conocemos comenzaría a tomar forma recién para el siglo 4 d.C., y por lo tanto los manuscritos eran más que necesarios para las congregaciones (obviamente tampoco existían las imprentas en aquellos tiempos, y por ende, todo texto debía escribirse a mano, lo cual era una tarea trabajosa y costosa desde varios puntos de vista).

Entonces, al principio de la historia de la Iglesia habían muy pocos manuscritos, como también pocas personas que pudieran leerlos, y menos común aún, personas que podían transcribirlos.

Al mismo tiempo, el número de iglesias iba creciendo, al igual que las falsas doctrinas, las filosofías paganas y un creciente sincretismo entre ambas. Por lo tanto, tener algún escrito apostólico era más que conveniente y necesario para todas las congregaciones.

Siendo así, los copistas ayudaban a las Iglesias a obtener la guía de Dios para los cristianos, y por ende, antes que confundir sus motivaciones o de enojarnos con ellos, lo que deberíamos hacer es reconocerlos por la tarea realizada y agradecer a Dios que hayan habido tantas copias, y/o fragmentos de las mismas, que se han podido conservar. ¿Estarás de acuerdo con nosotros?

Entonces, dado que llegamos a este punto, lo que necesitamos hacer es preguntarnos:

Qué sucede con estos casos y qué se hace con esos versículos

Al intentar obtener mayor fidelidad respecto del texto bíblico, los traductores de la Biblia normalmente buscan las copias más antiguas, las más valoradas por los padres de la Iglesia y las que son más similares entre sí (porque se apoyan las unas con las otras).

En este proceso van descartando, o dando menor autoridad, a las que son más recientes y a las que contienen diferencias en el texto, es decir a las que agregan más palabras, o contienen mayores diferencias respecto de la mayoría; sean éstas cuales fueren, ya que en esos casos dichas copias, y/o fragmentos, no son apoyadas por la mayoría de las otras.

Ahora, al intentar encontrar el texto original de los escritos apostólicos, la tarea se volvió muy complicada, siendo que se han encontrado muchas fuentes de donde comparar, y en las cuales poder basarse. Tanto es así que al final, no todas las versiones de la Biblia se basan en los mismos manuscritos, copias y fragmentos, dado que es difícil decidirse entre unos y otros.

En este punto es donde llegamos a nuestro caso, en el cual como ya dijimos, la última parte del versículo 3 y todo el versículo 4 no aparecen en los manuscritos más antiguos y confiables. Pero la verdad es que por años se habían venido colocando dentro del texto bíblico. Veamos un poco más en detalle sobre qué estamos hablando:

Versículos 3 y 4 en distintas traducciones

Diferentes equipos de traductores han realizado las distintas versiones que conocemos de la Biblia, como ser la NBLA, la NVI, la RVA-2015, la DHH, la BL (Latinoamericana), etc., etc. En todos los casos las mismas se manejan de diferente manera con respecto a este tema.

Algunos agregan estos versículos entre paréntesis (ej.: BL), o hacen una llamada y los colocan al pie de página (ej.: NVI), o los colocan según los manuscritos más recientes y luego acotan que los mismos no se encuentran en los manuscritos más antiguos (ej.: NBLA).

Vemos el texto bíblico de algunas de ellas:

La traducción NVI dice lo siguiente:

3 En esos pórticos se hallaban tendidos muchos enfermos, ciegos, cojos y paralíticos. 5 Entre ellos se encontraba un hombre inválido que llevaba enfermo treinta y ocho años.

Notemos que omite parte del versículo 3, y que no coloca el versículo 4, sino que pasa directamente al 5.

Algo muy similar ocurre con la RVA-2015, veamos:

3 En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos 4.

5 Se encontraba allí cierto hombre que había estado enfermo durante treinta y ocho años.

En ambos casos, tanto la NVI como la RVA colocan “lo que falta” en una nota al pie. Asimismo, notar que ambas pasan del versículo 3 al 5, dando a entender que existe la posibilidad de que haya un versículo 4 (el cual no transcriben dentro del texto sagrado).

Por su parte, lo que hace la NBLA es colocar el texto en cuestión dentro del texto bíblico, y en la nota al pie, aclara que en los manuscritos más antiguos no aparece la última parte del versículo 3, ni el versículo 4.

Conclusión sobre la Crítica Textual en estos versículos

Ahora, con la situación planteada, lo que debemos ver es qué hacemos con el texto y cuanta autoridad le damos. ¿Seguimos considerando a los versículos en cuestión como palabra de Dios? Obviamente esto es algo difícil de decidir y no todos se juegan a ser dogmáticos al respecto.

Esto queda muy claro al considerar lo siguiente: La mayoría de las traducciones, y por lo tanto, diferentes equipos de traductores del Texto Sagrado, no se animan a excluir por completo los versículos en cuestión, sino que los agregan de la manera ya vista. Esto demuestra por sí mismo que la decisión es más que complicada.

Entonces, siendo que la situación es la descrita y teniendo que tomar una decisión al respecto (lo cual no ha sido para nada fácil), lo que nosotros haremos es tomar esa segunda parte del versículo 3 y el V. 4 según lo que consideramos que son en realidad, una acotación que nos ayuda a entender mejor el texto original.

Dicho esto aclaramos que nuestra postura es una de dos posibles, y que aunque la hemos tomado, sabemos que pudiéramos estar en un error. Aquí es cuando esperamos más que nunca que sea el Espíritu Santo quien te hable mucho más que nosotros, y que te lleve a toda verdad.

Por otro lado también es cierto, que cualquiera de las dos posturas no agrega mucho a la historia principal del capítulo, en la cual Jesús sana a un hombre que ha estado paralítico por más de 38 años.

Por ende, estos versículos solo nos ayudan a armar mentalmente la idea del contexto de la historia. Tal vez es por eso que muchos comentaristas pasan de lado el tema de estos dos versículos y se abocan solo a la historia principal.

Pasemos ahora a tratar los versículos en cuestión:

3

En estos estaba en el suelo una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos que esperaban el movimiento del agua

En los cinco pórticos (llamados por Juan “stoá – στοά -” pilar que sostiene una columna), se sentaban muchos enfermos en el suelo. Juan enumera las enfermedades de aquellos que accedían a quedarse allí: “ciegos, cojos y paralíticos”.

Según la última parte de este versículo, la que no figura en los originales, todos ellos esperaban sanarse luego del “movimiento o agitación” (κίνησις) del agua del estanque. Es esta razón la que llevaba a tanta gente a quedarse en dicho lugar, el cual evidentemente no estaba preparado para un descanso cómodo, debían sentarse en el suelo.

Esta última parte del versículo, junto con el siguiente, nos ayudan a conocer más sobre las creencias de los habitantes de Jerusalén en aquellos días.

En un tiempo en el cual la medicina no estaba disponible para todos (y claramente no estaba avanzada como la de hoy en día), la esperanza, y la necesidad, de un milagro hacía que muchos se juntaran en el lugar anhelando que algo ocurra para que así al fin quedaran liberados de sus sufrimientos.

Un milagro era lo único que podía ayudarlos. Eso esperaban, y al final, fue eso lo que ocurrió con aquel hombre paralítico de la historia. Solo que el milagro esperado no ocurrió gracias al agua ni a ningún ángel, sino al maravilloso poder y al eterno amor de nuestro Señor. Un poder y un amor que aún hoy siguen bendiciendo a los hijos de Dios. ¿Cómo no darle gloria?

4

Porque un ángel del Señor descendía de vez en cuando al estanque y agitaba el agua; y el primero que descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba curado de cualquier enfermedad que tuviera.

Esta es la explicación de algún conocedor de las creencias del pueblo o, si estamos equivocados en nuestra interpretación sobre la discusión antes mencionada, es la explicación del mismo Juan de lo que sucedía en el lugar.

Sea como fuere, esta era la creencia popular, la cual se equipara a las creencias de otros muchos pueblos. Notemos que en dicha creencia, quienes se curaban eran solo los que entraban en el agua en primer lugar, por lo tanto, todo el resto quedaba excluído de cualquier beneficio.

En contraste con esta historia, Cristo vino a morir por toda la humanidad, y la salvación de las personas no está sujeta a la velocidad motriz, ni a las habilidades de las personas, sino solo a la fe que cada persona esté dispuesta a ejercer.

Algún comentarista habla de las posibles virtudes curativas del agua del estanque, aguas que eran alimentadas por torrentes subterráneos, pero si así fuera, hubieran habido muchos más sanados y no uno cada tanto.

Conclusión general del comentario sobre estos versículos

Esta publicación ha sido particularmente técnica, pero a pesar de que nosotros normalmente intentamos escapar de ese tipo de discusiones, el texto de hoy no nos ha dejado alternativa.

También anhelamos que haya sido lo suficientemente comprensible, pero si no lo ha sido, puedes consultar a través de la caja de comentarios.

Ya volveremos a los comentarios más devocionales a partir de la próxima publicación, pero esperamos que aún siendo lo que es el presente, no te hayas aburrido mucho en tu lectura, y que hayas aprendido algo nuevo.

También esperamos que en esta, y en cada lectura, tu fe sea renovada y puedas acercarte más y más a Dios.

Con respecto al ángel que movía las aguas, suponemos que esto no era real, sino que era solamente una creencia del pueblo.

Pero esperamos que, aún si estuviéramos equivocados en nuestra interpretación, el Señor te muestre Su verdad al respecto. En definitiva, esto es lo único que importa.

Nos despedimos por ahora hasta la próxima publicación en la cual veremos el milagro de la sanidad del paralítico.

Esperamos haber sido de ayuda, que el Santo Espíritu te haya hablado y que lo siga haciendo cada día. ¡Que Dios te siga bendiciendo mucho!

A continuación te dejamos algunos links para que continúes con el estudio de este precioso Evangelio:

Notas

  • Todas las citas bíblicas fueron tomadas con permiso de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 by The Lockman Foundation, con excepción de las que tienen indicaciones de otra versión.
  • La cita identificada como NVI, fue tomada de:

Escritura de la Santa Biblia, NEW INTERNATIONAL VERSION®, NIV® Copyright © 1973, 1978, 1984, 2011 por Biblica, Inc.® Usado con permiso. Todos los derechos reservados en todo el mundo.

  • La identificada como RVA-2015 fue tomada con permiso de:

Versión Reina Valera Actualizada, Copyright © 2015 por Editorial Mundo Hispano

Juan 5.1-4 – Ángel del Señor Estanque Betesda – Betzatá – Betsaida

Comparte con quien quieras
Anuncio
Anuncio