Un ser excepcional, con gran amor y poder que busca relacionarse con nosotros.
Este estudio estará disponible próximamente.
Así como el Espíritu Santo ayudó a Jesús, también está disponible para ayudarnos a nosotros en nuestra tarea de anunciar la libertad a los cautivos. Por tanto, oremos por aquellos que nos rodean, por nuestros familiares inconversos, por la ciudad en la que vivimos, pero también, dispongámonos a hacer lo necesario para ser efectivos a la hora de cumplir nuestra misión. ¿Estás dispuesto? ¡Manos a la obra!
El Espíritu del Señor Dios está sobre mí,
porque me ha ungido el Señor
para traer buenas nuevas a los afligidos;
me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón,
para proclamar libertad a los cautivos
y liberación a los prisioneros;
