Introducción a la adoración – Ezequías restablece el culto – Culto de Adoración

Orden

  • Saludo
  • Introducción
  • Lectura y comentario
  • Llamado a purificar nuestros corazones
  • Oración personal
  • Llamado a la adoración

Saludo

Buen día/tardes/noches hermanos.

¡Cuán bueno es estar juntos hoy, con el propósito de adorar a nuestro Dios!

Antes de alabarle a través de nuestras voces, les invito a pensar juntos en una historia narrada en el libro de 2 Crónicas 29.

Introducción

El texto relata una historia en la que se cuenta cómo Ezequías, rey de Judá, restauró la adoración a Dios.

Solo para entender el contexto diremos que, los reyes anteriores a Ezequías, se habían apartado de Dios y habían desviado al pueblo alejándolo de Él.

(Ezequías: Rey de Judá, enfrentó el asedio asirio de Senaquerib; restauró la adoración en el pueblo).

Veamos entonces qué hizo Ezequías y qué enseñanza nos deja a la hora de acercarnos a Dios.

Aclaración: Por una cuestión de brevedad y simplicidad solo tomaremos algunos versículos de la historia que se narra en 2 Crónicas 29. Leeremos de la versión de la Biblia de las Américas (LBLA).

Lectura y comentario

Las circunstancias

1 Ezequías comenzó a reinar cuando tenía veinticinco años, 2 E hizo lo recto ante los ojos del Señor. 3 En el primer año de su reinado, abrió las puertas de la casa del Señor y las reparó (estaban destruidas) 4 Hizo venir a los sacerdotes y a los levitas y los reunió (habían sido dispersados).5 Entonces les dijo: Oídme, levitas. Santificaos ahora, y santificad la casa del Señor, Dios de vuestros padres, y sacad lo inmundo del lugar santo. 6 Porque nuestros padres han sido infieles y han hecho lo malo ante los ojos del Señor nuestro Dios, le han abandonado, han apartado sus rostros de la morada del Señor y le han vuelto las espaldas.

Desde David habían habido muchos reyes, pero la mayoría de había alejado de Dios.

Ezequías sabía que podía acercarse a Dios y que Él estaba dispuesto a recibirle, pero también sabía que ni él ni el pueblo podían hacerlo como estaban.

Debían purificarse y santificarse.

Él sabía que para tener una buena relación con Dios no podemos vivir de cualquier manera; y es por eso que, en determinado momento, debemos tomar una decisión.

Veamos lo que decidió aquel rey:

La decisión de Ezequías

10 Ahora he decidido en mi corazón hacer un pacto con el Señor, Dios de Israel, para que el ardor de su ira se aparte de nosotros.

Él no se quedó con una decisión teórica, lo llevó a la práctica.

El llamado de Ezequías

11 Hijos míos, no seáis ahora negligentes, porque el Señor os ha escogido a fin de que estéis delante de Él, para servirle y para ser sus ministros y quemar incienso.

Hoy los sacerdotes y levitas somos nosotros. Nosotros somos los llamados a servirle, obedecerle y a extender el reino. Pero solo lo podemos hacer, como Dios quiere, estando en santidad.

La respuesta de los levitas y sacerdotes

12 Entonces se levantaron los levitas… 15 Y éstos se santificaron y entraron para limpiar la casa del Señor.

El resultado

20 Entonces el rey Ezequías se levantó temprano y reunió a los príncipes de la ciudad y subió a la casa del Señor. 21 Y trajeron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos cabríos como ofrenda por el pecado del reino, por el santuario y por Judá.

La historia continua. Pero vamos a dejar aquí para tener algo más para leer en casa.

Si seguimos leyendo veríamos cómo fue la adoración del pueblo y cómo Dios aceptó la misma.

Llamado a purificar nuestros corazones

Hoy te quisiera invitar a hacer lo mismo que hicieron ellos antes de adorar a Dios.

Purifiquemos nuestros corazones. Arrepintámonos de nuestros pecados. E ingresemos con conciencia limpia delante de Dios para adorar su nombre.

Nuestras alabanzas no pasarían del techo si nuestro corazón no es purificado por el perdón de Dios, que nos llegan luego del arrepentimiento sincero y la confesión de nuestros pecados.

Oración personal

¿Qué les parece si nos tomamos dos minutos para orar en forma personal.

(Terminar nosotros con una oración general, por el perdón de pecados y para entregarle el culto a Dios)

El final de la historia

Me gustaría mostrarles, antes de la alabanza, cómo terminó esta historia. ¿Están de acuerdo?

35 Y hubo también holocaustos en abundancia con grosura de las ofrendas de paz y con libaciones para los holocaustos. Así quedó restablecido el servicio de la casa del Señor. 36 Entonces se regocijó Ezequías con todo el pueblo por lo que Dios había preparado para el pueblo, pues todo sucedió rápidamente.

Llamado a la adoración

Cuando nos acercamos a Dios para adorarle: Nuestros corazones son fortalecidos y se llenan de gozo.

Si queremos tener corazones gozosos, sólo debemos acercarnos a Él con humildad, en santidad y con fe.

¿Están listos para adorar a Dios? ¿Cuentan con estas tres cosas esta mañana/tarde/noche?

¡Adoremos a Dios con todo nuestro ser, y que Él se manifieste en medio nuestro!

¡A Él será la gloria en cada cosa que suceda en este culto!

Nota

Las Citas Bíblicas fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

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Publicado por Gracia y Vida

Muchas gracias por habernos visitado¡Que Dios te bendiga mucho!

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