Marcos 1:12-13
Devocional
Antes de iniciar su ministerio, Jesús pasó por el desierto.
Él tenía las metas claras, la autoridad concedida por el Padre, la voluntad y determinación necesarias para cumplir con Su propósito; y sin embargo, aún así, tuvo que pasar por un tiempo de pruebas.
¿Será ilógico que también nosotros debamos hacerlo? Por supuesto que no.
Por tanto, no nos desalentemos al pasar por momentos difíciles. Que no nos detengan las luchas o problemas. Son parte del propósito de Dios para que podamos crecer y madurar.
Cristo pasó por ellas, y luego comenzó Su ministerio. ¡Y claro que no fue sencillo para Él!
¿Cuándo tuvo que pasar por hambre, sed, frío, calor, soledad y tentación antes de aquel momento? En la Gloria, ¡Él lo tenía todo!
Sin embargo, nuestro modelo a seguir, hizo todo lo que se esperaba de Él y consiguió alcanzar Su objetivo.
Eso mismo espera Dios de ti. Por tanto, no te dejes caer. Dios, quien permitió las tormentas en tu vida, está al control de ellas.
Todo tiene un propósito, y tú estás en los propósitos eternos de Dios. Tómate de Él, afírmate en Su Palabra, y ora, ora en todo tiempo.
Solo así podrás seguir en pie, salir adelante a pesar de los momentos difíciles y, cumplir con Sus expectativas y propósitos para tu vida.
Dios nunca te dejará sola/solo. ¡Te ama demasiado!
Texto bíblico
[12] Enseguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto. [13] Y estuvo en el desierto cuarenta días, siendo tentado por Satanás; y estaba entre las fieras, y los ángeles le servían.
