1 Pedro 1:6-7  La prueba de nuestra fe

Comentario Bíblico Devocional


La presente es una porción del Comentario Bíblico sobre la epístola de 1 Pedro, publicado por Gracia y Vida. El mismo pretende ayudar a los lectores en la interpretación y en la aplicación de las escrituras a sus vidas; teniendo además como objetivo que la lectura sea fluida y de fácil interpretación.

Con dicho objetivo en mente, y a fin de entender los distintos versículos de la manera más apropiada, nos ayudaremos con un análisis del contexto histórico y también con las herramientas hermenéuticas necesarias para llegar a una correcta interpretación; pero todo esto sin entrar en largas discusiones, ni en detalles demasiado técnicos.

Sin más, y primero que cualquier otra cosa, le invitamos a leer atentamente el texto y orar para que el Señor lo llene de su sabiduría, sin lugar a dudas será Él la gran fuente de toda comprensión y entendimiento. Hecho ésto, ahora sí comencemos con el estudio de los textos que nos convocan, leamos:

El texto: 1 Pedro 1:6-7

En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,

para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, (1 Pedro 1:6-7 – RVR1960)

En lo cual vosotros os alegráis

El apóstol ha comenzado su epístola explicado el plan de Dios para la salvación de los seres humanos; un plan eterno y precioso el cual preparó de antemano tanto para los lectores de esta epístola como para nosotros.

Y luego de dar una introducción a este tema, menciona algo que es común a todos los que disfrutamos de la misma esperanza; él dice que la consecuencia de experimentar esta salvación es: “os alegráis”.

Esta alegría nos llega tanto por la experiencia de la relación con Dios, como por conocer ese plan que Él tiene y por vivir con fe en que el mismo será ejecutado por el Señor; sabiendo que nosotros estamos incluidos en él, y nos espera por tanto, un futuro de gloria.

Solo que en contraste con esta alegría, también vivimos momentos de pruebas y conflictos. Y es que, no por conocer su plan, o por el solo hecho de ser sus hijos, estamos exentos de circunstancias difíciles o de sufrimientos en la vida.

Pedro conocía las circunstancias por las que atravesaban sus destinatarios, por lo que les dice que las pruebas que están pasando son por un poco de tiempo y que tienen un propósito definido. Veamos cuál es el mensaje y qué significa.

1 Pedro 1:6-7  La prueba de nuestra fe
Nuestras aflicciones son solo por un poco de tiempo

Por un poco de tiempo

En comparación con la eternidad en la presencia de Dios, el tiempo de las penurias y problemas que tengamos que pasar en esta vida es muy corto. Ahora, aunque eso se entienda perfectamente, también es muy cierto que los sufrimientos son muy difíciles y dolorosos.

Todos hemos debido pasar por circunstancias complicadas; pero por duras que hayan sido, o que sean, si Dios las permite es por una razón. Él espera de nosotros madurez, y resulta que las pruebas son muy efectivas para llevarnos a tal fin.

Tal vez aquí sea necesario dejar bien en claro que Dios no se regocija en nuestro sufrimiento. Pero sí espera que crezcamos en su conocimiento, en fortaleza, en madurez y en fe. Por lo tanto, en la medida que lo podamos soportar; estando Él siempre al control de cada evento; y acompañándonos en cada momento; Él permite que las pruebas nos lleguen. Pero solo

Si es necesario

No todo el tiempo somos probados, no todas las áreas de nuestra vida se ven envueltas en conflictos. No hay quien esté permanentemente en, o en constante prueba. Las mismas son transitorias y por períodos bien controlados por Dios.

En cuanto logran su propósito desaparecen; de eso se encarga nuestro Padre, quien las administra tanto en tiempo como en intensidad. Él lo hace así para cuidarnos. Eso sí, las permite, pero eso no significa que Él mismo nos tienta. Veamos dos versículos al respecto:

No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar (1 Corintios 10:13)

Que nadie diga cuando es tentado: Soy tentado por Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal y El mismo no tienta a nadie. (Santiago 1:13 – LBLA)

Sabemos entonces que la prueba es necesaria en tanto y en cuanto hayan áreas no maduras en nuestra fe, en nuestra relación con Dios o en nuestro carácter cristiano.

Relación entre la prueba y la madurez

La Biblia contiene varias referencias a la pruebas en relación con la maduración del creyente. Por ejemplo en el libro de Santiago encontramos:

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. (Santiago 1:2‭-‬4 – NVI)

Les dejaré algunos versículos más, pero quisiera hacer notar que Santiago también, al igual que Pedro, habla de diversas pruebas. Posiblemente porque cada prueba sirva para desarrollar madurez en algún área determinada.

Algo muy bueno de este texto es el condicional “si” con el que comienza la frase, ya que nos indica que no seremos probados sin razón; que la prueba tiene sentido solo si necesitamos pasar por ella. Y algo que ya mencioné pero que quiero repetir es que Dios siempre está al control.

Otros versículos sobre la prueba y la madurez podrían ser: Génesis 22:1-2; Deuteronomio 8:2; Salmos 17:3, 26.2, 119:67 y 71; Romanos 5.3 y 1 Pedro 2:20 entre otros. (En el siguiente link encontrarán un estudio sobre Santiago 1:2-4, en el cual se analiza el tema de la Relación entre las pruebas y la madurez espiritual)

1 Pedro 1:6-7  La prueba de nuestra fe
Busquemos la fortaleza en el Señor

Ser afligidos en diversas pruebas

En la introducción del libro ya se han mencionado las circunstancias por las que debieron pasar los cristianos a quienes estaba dirigida esta carta. Rechazo, discriminación, persecución, peligro de muerte, edictos en su contra. La vida no era muy fácil para ellos.

Muchos debieron abandonar sus hogares y dirigirse a otras ciudades y muchos eran tratados como extranjeros en su propia tierra. En este contexto ser cristiano y mantener la fe les resultaba muy difícil.

Pedro conociendo todo esto, les escribió esta carta para alentarlos y decirles que su realidad espiritual era superior; que Dios tenía un buen puerto hacia donde llevarlos para hacerlos descansar y disfrutar; y que aquel destino estaba plenamente asegurado por Él.

Posiblemente, también ellos conocieran las palabras de Jesús cuando dijo:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33 – LBLA)

Querido lector, esta debe ser nuestra confianza y la base sobre la cual vivir esta vida aquí en la tierra. Debemos tener siempre presente que Cristo venció y que luego fue a prepararnos un lugar para nosotros. Él mismo lo dijo:

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino (Juan 14:1-4)

Por lo tanto, soportemos las pruebas con paciencia, sabiendo qué se busca con ellas y más sabiendo el destino que nos espera más allá de esta vida. Aún sabiendo que nuestra fe debe ser probada.

Sometida a prueba vuestra fe

La frase completa de este versículo 7 comienza con un “para que”, dando a entender aquí lo que expresábamos en párrafos anteriores. Hay un propósito en las pruebas y es nuestro crecimiento. Esa y ninguna otra es la razón por la cual pasamos por ellas.

Pero aún en los momentos más difíciles que pudiéramos experimentar, Dios nos dice: No temas, yo estoy contigo y tengo algo preparado para tí. Leamos el mensaje de Dios para la Iglesia de Esmirna como un ejemplo más sobre esto:

No temas lo que estás por sufrir. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida (Apocalipsis 2:10)

Sometida a prueba nuestra fe, la misma se acrecienta y fortalece; ésto nos ayuda a vivir la vida con una mayor conciencia de lo que nos espera, a buscar más a Dios, a tener mayor confianza. Una fe más fuerte nos brinda mayor aplomo, nos da mayor equilibrio y fortalece nuestro dominio propio.

Por eso Pablo dice:

Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos de los sufrimientos; porque sabemos que el sufrimiento nos da firmeza para soportar, y esta firmeza nos permite salir aprobados, y el salir aprobados nos llena de esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado. (Romanos 5:3-5 – DHH)

 Por lo cual también sufro estas cosas, pero no me avergüenzo; porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día. (2 Timoteo 1:12 – LBLA)

La fe vale más que cualquier otra cosa, por eso el apóstol dice de ella que es

Mucho más preciosa que el oro

¿Con qué comparar el valor de nuestra fe? Pedro lo hizo con algo que hoy día no perdió su valor, el oro. Tan preciado es el mismo, y estable su valor, que hasta los bancos centrales de muchísimos países tienen sus respaldos en ese “valor”.

Pero los cristianos tenemos algo que todavía es más precioso que el oro; algo que tiene mucho más valor, nuestra fe. Ahora, así como el oro es sometido al fuego para lograr su purificación; nuestra fe también necesita un proceso similar. Esa es la otra razón para que el apóstol relacione la fe con el oro.

La fe, en contraste con el oro, es algo que nos refiere no sólo al presente; sino también al futuro, al hogar celestial. Por eso es más preciosa, más valiosa. La fe nos ayuda para la vida eterna, mientras que todo el oro que pudiéramos conseguir en esta vida quedará aquí. ¿En dónde pues estará tu tesoro?

19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

(Mateo 6:19-21 – RVR1960)

La prueba de nuestra fe tiene otra gran finalidad, el apóstol dice que al final de los tiempos, la misma debería ser hallada en alabanza, gloria y honra.

1 Pedro 1:6-7  La prueba de nuestra fe
Nuestra fe es mucho más preciosa que el oro

Sea hallada en alabanza, gloria y honra

No dice aquí que Dios nos dará gloria y honra a nosotros. De esperar eso, podríamos caer en el error de intentar edificar nuestra vida espiritual a partir del ego, algo que Dios rechazaría de plano.

Más bien ha de entenderse que la gloria y honra serán para el Señor quien nos ha brindado la fe necesaria para que alcancemos la salvación. Como dice el siguiente texto, a Él le pertenecen:

Después de esto oí como una gran voz de una gran multitud en el cielo, que decía:

¡Aleluya!
La salvación y la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios,

(Apocalipsis 19:1 – LBLA)

Por tanto, la mayor de nuestras aspiraciones debería ser escuchar de su boca:

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. (Mateo 25:21 – RVR1960)

Y esto será

Cuando sea manifestado Jesucristo

En aquel entonces, toda lágrima se irá de nuestro rostro. Esta es una esperanza que pertenece a la Iglesia de Cristo. Sabemos que hoy nos toca sufrir en diversas ocasiones y por un poco de tiempo, pero esto no será para siempre. Pablo dice:

Pues sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará también a nosotros con él y nos llevará junto con ustedes a su presencia.(2 Corintios 4:14 – NVI)

Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. 17 Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, 18 al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2 Corintios 4:16-18 – LBLA)

Siendo tan real lo que acabamos de leer, esperemos con fe esa manifestación y vivamos a la altura de las circunstancias.

Que Dios te bendiga, guarde, sustente y ayude en cada momento de tu vida. Amén.


1 Pedro 1:6-7  La prueba de nuestra fe


Le invito a seguir leyendo el comentario de este apasionante libro de 1ª Pedro a través de los siguientes links:

Índice

1:4-5 Nuestra herencia de parte de Dios

1 Pedro 1:8‭-‬9 Lo aman a pesar de no haberlo visto


Nota:

Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

Las identificadas como NVI, fueron tomadas de:

Escritura de la Santa Biblia, NEW INTERNATIONAL VERSION®, NIV® Copyright © 1973, 1978, 1984, 2011 por Biblica, Inc.® Usado con permiso. Todos los derechos reservados en todo el mundo.

Las identificadas como RVR1960, fueron tomadas de:

la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.

Y las identificadas como DHH, fueron tomadas de:

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.


¡Haz click si te gusta! (Si no estás viendo los íconos para compartir o para indicar que te ha gustado la publicación es porque tu detector de publicidades los está filtrando. Si deseas compartir el contenido en tus redes solo debes pausar el filtro de publicidades y recargar la página. Luego de compartir ya lo puedes habilitar nuevamente.)
Comparte con quien lo desees

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *