Relación modelo entre Moisés y Dios.


¿Cómo definirías tu relación con Dios?

En este estudio veremos que siempre es posible mejorar nuestra relación con Dios. Observaremos un ejemplo de un hombre que entendió qué era importante para su vida y lo buscó con determinación. Hoy veremos algunos de los secretos de la Relación modelo entre Moisés y Dios.

Propósito del estudio:

Exhortar a los hermanos a mejorar su relación con Dios.

Ámbito de Aplicación:

Este estudio pudiera llevarse a cabo tanto en un grupo pequeño, de oración, o célula, como en un espacio más personal.

Método sugerido:

  1. Realizar una breve introducción mostrando al grupo en el contexto histórico.
  2. Leer el texto realizando las aclaraciones que se entiendan convenientes (no deben ser demasiadas).
  3. Detenerse en cada punto del estudio, según la necesidad del grupo.

Puntos a destacar:

  1. Moisés siempre quiere conocer más de Dios, sin importar cuánto Él se había manifestado.
  2. Moisés buscaba constantemente la presencia de Dios, y su guía. Él quiere estar con Dios.
  3. Dios no solo se presenta delante de Moisés cuando éste lo busca sino que responde positivamente a sus peticiones (esto es obviamente consecuencia de los primeros dos puntos).

 

Relación modelo entre Moisés y Dios.
Monte Sinaí – https://www.rutasymapas.com/monte-sinai/

El texto y el estudio:

Aclaración del contexto 1:

Israel llegó al monte de Dios después de ver muchos milagros, tanto en Egipto como en el desierto también (Mar Rojo, Aguas de Mara, Codornices y Maná, Peña de Oreb, Teofanía en Sinaí).

Pero después de 40 días de no ver a Moisés, decidieron que necesitaban un dios a quien seguir. Así que lo fabricaron, luego de lo cual…

 

 Entonces el Señor dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que has sacado de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: “A tu descendencia la daré.” Y enviaré un ángel delante de ti, y echaré fuera al cananeo, al amorreo, al hitita, al ferezeo, al heveo y al jebuseo. Sube a una tierra que mana leche y miel; pues yo no subiré en medio de ti, oh Israel, no sea que te destruya en el camino, porque eres un pueblo de dura cerviz. (Éxodo 33:1-3 – LBLA)

Aclaración de contexto 2:

El pueblo no sólo hizo el becerro de oro y pecó contra Dios, se descontroló. Eso les acarreó, no sólo la muerte de más de 3000 personas, sino que además Dios mismo decida tomar distancia de su pueblo.

¿Qué sintieron ellos?

 

Cuando el pueblo oyó esta mala noticia, hicieron duelo, y ninguno de ellos se puso sus atavíos. (Éxodo 33:4 – LBLA)

Narración de la relación entre Dios y Moisés:

 

Y cuando Moisés entraba en la tienda, la columna de nube descendía y permanecía a la entrada de la tienda, y el Señor hablaba con Moisés.10 Cuando todo el pueblo veía la columna de nube situada a la entrada de la tienda de reunión todos se levantaban y adoraban, cada cual a la entrada de su tienda. 11 Y acostumbraba hablar el Señor con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Cuando Moisés regresaba al campamento, su joven ayudante Josué, hijo de Nun, no se apartaba de la tienda. (Éxodo 33:9-11 – LBLA)

 

Aplicación 1:

Moisés visitaba sin condicionamientos ni restricciones la carpa de reunión (construida antes del tabernáculo).

Este tipo de relación con Dios no es habitual en el A.T.,

Él había logrado algo muy especial, aunque en un principio fue Dios quien lo buscó, Moisés luego respondió de la manera correcta, la que hoy mismo se espera que nosotros tengamos.

Si esperamos tener una mejor comunión con Dios, el secreto siempre es invertir tiempo en esa relación.

Hablar cara a cara como con un compañero…

¡oh Dios, yo quiero lo mismo!

La intercesión de un modelo de líder:

(Solo lo menciono, no es para este estudio, pero al ver cómo actuó, cómo se plantó delante de Dios a favor de su pueblo, da escalofríos. ¿Qué tipo de líder quisieras ser? Más allá de la relación con Dios, deberíamos tener un grado muy alto de identificación con nuestro pueblo).

La oración de Moisés:

 

12 Moisés le dijo al Señor:

—Tú insistes en que yo debo guiar a este pueblo, pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. También me has dicho que soy tu amigo y que cuento con tu favor.13 Pues si realmente es así, dime qué quieres que haga. Así sabré que en verdad cuento con tu favor. Ten presente que los israelitas son tu pueblo.

14 —Yo mismo iré contigo y te daré descanso —respondió el Señor.

15 —O vas con todos nosotros —replicó Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí. 16 Si no vienes con nosotros, ¿cómo vamos a saber, tu pueblo y yo, que contamos con tu favor? ¿En qué seríamos diferentes de los demás pueblos de la tierra?

17 —Está bien, haré lo que me pides —le dijo elSeñor a Moisés—, pues cuentas con mi favor y te considero mi amigo. (Éxodo 33:12-17 – NVI)

(Observen el pedido)

 

18 Entonces Moisés dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19 Y El respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamaré el nombre del Señor delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión.20 Y añadió: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir. 21 Entonces el Señordijo: He aquí, hay un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; 22 y sucederá que al pasar mi gloria, te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado. 23 Después apartaré mi mano y verás mis espaldas; pero no se verá mi rostro.. (Éxodo 33:18-23 – LBLA)

 

 

Reflexionemos un poco más:

 

Relación modelo entre Moisés y Dios.
Reflexionando – https://pixabay.com/es/libro-manos-reflexionando-bella-1421097/

Aplicación 2:

Hasta este momento Moisés ha tenido más visiones de Dios que la mayoría de los seres humanos sumados, pero aún así sigue pidiéndole a Dios que se muestre delante de Él, y no sólo eso, Moisés quiere ver su Gloria.

No le alcanzó no con la zarza, ni con el monte humeando, no le bastó con escuchar su voz, con hablar cara a cara con Él. Sigue pidiendo más.

 

¿Se equivoca? No ¿Por qué no?

Por la respuesta de Dios. Él le vuelve a conceder su pedido.

Esto nos enseña algo, Dios se agrada de aquellos que no se sacian con poco. A Él le gusta que se le busque. Es precisamente tener una relación de comunión con el hombre lo que motiva al Padre a enviar a Jesús a pagar por nosotros el precio por nuestra deuda.

Para Él nunca es mucho, si como hijos queremos más, el no se opondrá.

El gran problema es que normalmente la pelota queda de nuestro lado, somos nosotros los que no queremos avanzar más, somos nosotros los que estamos ocupados, los que tenemos miedos, los que preferimos la vida más fácil, los que no nos animamos a los desafíos.

Somos nosotros los que decidimos, y al final, Dios no nos ruega. Si no cumplimos nosotros con su voluntad, alguien más lo hará, si no queremos acercarnos a Él, finalmente nosotros somos los que salimos perdiendo.

La pregunta sigue necesitando una respuesta de nuestra parte.

¿Hasta dónde queremos acercarnos? ¿Cuánto queremos conocerlo?

¿Es verdad que nuestra vida entera está en y depende de Él?

A veces decimos mucho con la boca pero hacernos poco. No siempre nuestra entrega está a la altura de su llamado, de su sacrificio, de nuestra condición de sacerdotes santos llamados a anunciar sus virtudes.

¿Qué tal tu? ¿Qué piensas? ¿Cómo es en tu caso? ¿Cuán dispuesto estás a tomar el toro por sus astas?

Aplicación 3:

Dios siempre está dispuesto a responder la oración de sus hijos, y cuánto más cuando éstos son fieles, cuando su entrega es total, cuando sus pedidos no son para vanagloria o por ambición.

Lo único que quería Moisés era estar más cerca de Dios, no moverse sin que él lo acompañará, no salir de su protección ni de su presencia.

No importaba cuán bueno, noble o poderoso pudiera ser el ángel que Dios les enviaba. No era lo mismo.

La presencia de Dios en nuestros proyectos, trabajos, metas siempre hace la diferencia.

Ochenta años le habían bastado para darse cuenta. Tal vez nuestra problema sea que no contamos con ochenta años para aprender qué hacer para después sí tomar las decisiones importantes de la vida.

Es precisamente por eso que estos ejemplos del AT cuentan para nuestras vidas. Debemos aprender de ellos.

Hacer las cosas por nosotros mismos, sin la compañía, dirección y bendición de Dios es muy poco inteligente, máxime cuando le conocemos, cuando ya lo vimos obrar no solo en otras vidas, sino también en las nuestras.

¿Por qué entonces andar sin Él? ¿Por qué seguirle a medias?

Es hora de decidir cuán cerca queremos estar de Dios, cuánta de su bendición queremos para nuestras vidas.

Hoy es nuestra oportunidad.

¡Decidamos bien!

¿Qué dices tú? ¿Qué decidirás?

 


Relación modelo entre Moisés y Dios. – Gracia y Vida.


Nota:

Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

Las identificadas como NVI, fueron tomadas de:

Escritura de la Santa Biblia, NEW INTERNATIONAL VERSION®, NIV® Copyright © 1973, 1978, 1984, 2011 por Biblica, Inc.® Usado con permiso. Todos los derechos reservados en todo el mundo.


 

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Publicado por Gracia y Vida

Muchas gracias por habernos visitado¡Que Dios te bendiga mucho!

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1 comentario

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  1. La obediencia a Dios es el resultado de un reconocimiento y arrepentimiento sincero de nuestra condición pecaminosa.
    Si nos dejamos moldear por Dios y obedecemos sus mandamientos el restaurante nuestra vida llevando a cabo su plan para cada uno de nosotros.
    Muy buenas sus reflexiones… Se recomienda graciayvida.com
    Saludos.