Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

Introducción

Bienvenidos al estudio del evangelio de Juan. En las publicaciones previas hemos visto uno de los relatos más largos de este evangelio. Juan nos ha contado detalladamente la conversación entre Jesús y Nicodemo (Juan 3.1-21), en ella hemos encontrado un gran número de enseñanzas y las hemos estudiado y aplicado.

En el estudio de hoy veremos algo muy particular de este evangelio. Si has tenido oportunidad de leer la introducción al evangelio de Juan, entonces sabes que una de sus premisas era: poner en conocimiento de sus lectores detalles del ministerio de Jesús, que no hayan sido registrados en los otros evangelios, y aquí nos encontramos con uno.

Hoy veremos, entre otra cosas que, en determinado momento de Su ministerio, Jesús bautizó a las multitudes al mismo tiempo que Juan el bautista. Te proponemos analizar juntos el texto para ver qué enseñanzas podemos encontrar. Esperamos que tanto el estudio como las aplicaciones del mismo sean de edificación para tu vida.

Antes de comenzar nos gustaría presentarte nuestro estudio del evangelio de Juan en forma muy breve:

Nuestro comentario sobre el evangelio de Juan

La presente es sólo una porción del Comentario Bíblico sobre el Evangelio de Juan publicado por Gracia y Vida. El mismo pretende ayudar a los lectores en la interpretación y en la aplicación de las escrituras a sus vidas; teniendo además como objetivo que la lectura sea fluida y de fácil interpretación.

Con dicho objetivo en mente, y a fin de entender los distintos versículos de la manera más apropiada, nos ayudaremos con un análisis del contexto y también con las herramientas hermenéuticas necesarias para llegar a una correcta interpretación; pero todo esto sin entrar en largas discusiones, ni en detalles demasiado técnicos.

Sin más, y primero que cualquier otra cosa, te invitamos a leer atentamente el texto y orar para que el Señor te llene de su sabiduría; sin lugar a dudas Él será la gran fuente de toda verdad y de todo entendimiento. Hecho ésto, ahora sí comencemos con el estudio de los versículos que nos convocan, leamos:

El texto

22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizaba. 23 Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salím, porque allí había mucha agua; y muchos venían y eran bautizados. 24 Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel.

Juan 3.22-24 – LBLA

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

Comentario del texto bíblico

22 

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Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea

Inicios del ministerio de Jesús

Es posible que para muchos sea una sorpresa que Jesús haya desarrollado parte de su ministerio en Judea, ya que los sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) inician sus relatos estando ya Jesús en Galilea, y luego de que Juan el bautista fuera encarcelado (Mateo 4.12-17; Marcos 1.14-15; Lucas 4.14-15).

Es entonces gracias al relato de Juan que podemos conocer estos primeros pasos del ministerio de Jesús, los cuales han sido omitidos por los demás evangelios. 

Ahora, esto no debe preocuparnos o alarmarnos en ningún sentido, ya que cada uno se ocupó de contar la historia tan bien como ha podido, pero también en función de las necesidades de sus propios destinatarios (esto es muy largo para explicar aquí, pero lo hacemos en una nota más abajo).

Entonces, si seguimos el relato de Juan, vemos que Jesús obtuvo sus primeros seguidores en Betania, al otro lado del jordán (Juan 1.35-51), que estuvo en Galilea en las bodas de Caná (Juan 2.1-11), que bajó a Capernaúm en 2.12 y que luego subió a Jerusalén (Juan 2.13-25). Ya en este capítulo 3, Juan nos cuenta que, después de hablar con Nicodemo (en Jerusalén) se fue a Judea y aquí lo encontramos en los versículos que hoy estamos viendo. 

También es digno de mencionar que Juan obvia algunos detalles importantes como ser por ejemplo el relato de la tentación y el bautismo de Jesús, pero él no se preocupa por esto, ya que es seguro que sus destinatarios han leído o escuchado al respecto (ver la razón de esto en la Introducción al evangelio).

Por tanto aquí vemos cómo se complementan los cuatro relatos entres sí, algo que nos ayuda a entender mucho mejor cómo ha sido la vida de nuestro Señor y cuáles han sido sus enseñanzas.

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Nota sobre los objetivos de los escritores bíblicos

Muy brevemente diremos aquí que cada uno tuvo destinatarios diferentes, con distinta idiosincrasia y distinta cultura. Es por eso que cada uno, además de la historia y enseñanzas específicas intentó mostrar a Jesús de manera que sus destinatarios pudieran comprender. 

No torcieron ni modificaron nada, simplemente acomodaron la forma de transmitir el relato para que sea más entendible para sus oyentes y para tener mejor resultado evangelístico en sus destinatarios. Veamos rápidamente de qué hablamos:

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Mateo escribió su Evangelio para los judíos. Ellos no podían ver a Jesús como el Mesías, es por eso que él, más allá de contar lo que hizo Jesús, también agregó muchísimas referencias del Antiguo Testamento que corroboraban que Jesús cumplió con todo lo que del Mesías se había escrito.

Marcos escribió su evangelio pensando en los romanos. Ellos eran personas de acción, No podía darse el lujo de contar muchos detalles. Debía ser conciso y directo y como resultado vemos que su evangelio es el más corto de los cuatro. 

Esto lo diferencia con Lucas quien les escribió a los griegos, ellos eran muy analíticos y apreciaban los detalles. Por eso su evangelio fue el más largo y acomodado. Como vemos cada uno tuvo su característica especial, que tenía que ver con su personalidad y preparación, pero también con las necesidades de sus destinatarios. 

Todo esto hace que sean tan distintos el uno del otro. Pero no hay errores en ellos, ni uno es mejor que otro, cada uno aporta lo suyo y entre todos nos ayudan lo suficiente como para poder mirar a Jesús con mucha fe. ¿No lo crees?

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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Los discípulos de Jesús

Una dificultad aparente

En este texto vemos que Juan nos dice que Jesús contaba con discípulos antes de comenzar su ministerio en Galilea. Ahora, si leemos los sinópticos veríamos que Él llama a sus discípulos después de comenzar su ministerio en aquella provincia. Esto nos pudiera poner en un supuesto conflicto entre relatos. 

Pero… ¿Existe verdaderamente un problema con este relato? Veamos que no:

Cómo abordar el problema

Buena ayuda nos brinda el evangelio de Lucas en su capítulo 4, en donde vemos que Jesús, después de la tentación, bajó a Nazaret y luego fue a Capernaún (en donde enseñó en la sinagoga), y de allí se fue directamente a la casa de Pedro, en donde también sanó a su suegra (Lucas 4.14-39). 

Si estuviéramos leyendo solo el relato de Lucas, tal vez alguno podría preguntarse cómo es que Jesús se fue a la casa de Pedro, de dónde Él lo conocía; ya que hasta ese momento (siguiendo solamente su relato desde el principio) ellos nunca se habían visto antes. Observemos que este escritor (Lucas) nos contará sobre el llamamiento de Pedro y de su hermano recién en su capítulo 5, o sea, después de ese acontecimiento en su casa.

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Cómo puedes observar, ninguno de los evangelios nos cuenta cada detalle del ministerio de Jesús, ni siquiera Juan, quien se habría propuesto complementar con su evangelio lo ya relatado por el resto. Por lo tanto, para poder comprender un poco mejor cómo se fue desarrollando la historia, necesitamos estudiar los cuatro relatos al mismo tiempo.

Pedro y Andrés

Tomemos como ejemplo el caso de Pedro y de su hermano. Ellos ya conocían a Jesús antes de ser llamados a ser sus discípulos. Pero es más, no solo que le habían visto, sino que además le habían seguido y habían estado con Jesús (Juan 1.35-42) mucho antes de ir juntos a la casa de Pedro (según el relato de Lucas).

Por tanto, la historia no fue simplemente que Jesús encontró a dos hombres que nunca antes lo habían visto, y que al llamarlos, ellos alegremente aceptaron su llamado; como podríamos suponer al leer solamente el relato de Marcos 1.16-18. Pudo darse de esta manera en otros casos, pero éste no fue el caso.

Entonces, para cuando fueron llamados, aquellos hombres ya le conocían, le habían seguido por indicación de Juan el bautista, sabían quién decía ser Jesús (leer nuevamente Juan 1.35-42), habían visto milagros de su parte (Juan 2.1-12; Lucas 4.39-39 y Lucas 5.1-10) y habían escuchado sus enseñanzas (mismos textos). 

Conclusión final sobre el aparente conflicto

Hay una gran diferencia entre ser un seguidor circunstancial de Jesús y ser su discípulo. En el caso mencionado estos hombres primeramente habían seguido a Juan el bautista y luego terminaron siguiendo a Jesús; pero si bien le habían escuchado y seguido, lo habían hecho por momentos, pero no en forma permanente.

Eso es lo que podemos concluir al leer que ellos seguían en su oficio de pescadores después de haberlo seguido (contrasta Juan 2.1-12 con Lucas 4.5 o con Marcos 1.16-18). Es evidente por tanto, que para el momento en que Jesús bautizaba al mismo tiempo que Juan el bautista, no tenía a los doce como sus discípulos, ya que algunos de ellos eran simplemente sus seguidores

Pero no hay aquí un problema, ya que los que fueron seguidores pronto llegarían a ser discípulos, era solo cuestión de tiempo. Para el tiempo que Juan escribió su evangelio, 100 d.C., ya no tenía caso hacer una distinción entre seguidor y discípulo, ya que los que le acompañaron mientras bautizaba, poco después se convertirían en parte de los doce.

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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Con el “problema” resuelto nos gustaría pensar junto contigo en lo siguiente:

Reflexión: ¿Soy seguidor circunstancial o discípulo de Jesús?

Hemos notado que existe una gran diferencia entre una cosa y la otra. Ahora, al mirar hacia nuestro interior: ¿Cómo podríamos definirnos nosotros? ¿Qué dirías sobre ti misma/o? ¿Simplemente lo sigues o eres su discípulo?

Lamentablemente vemos en nuestras iglesias que hay tantos de los unos como de los otros, pero el problema no radica en que existan otros sean seguidores circunstanciales sino que lo importante es determinar qué tipo de relación tengo yo con Jesús. Esa es una gran pregunta que debo hacerme y obviamente no es solo para mi, sino también para ti. 

Por ende:

¿Cómo es tu relación con Jesús? 

Es importante que logremos determinar si verdaderamente le seguimos, si le obedecemos de vez en cuando, y si lo hacemos con convicción o en todo caso qué nos lleva a relacionarnos con Él como lo hacemos. No da lo mismo una cosa que la otra. Somos sus siervos o simplemente personas inconstantes (duro, pero cierto).

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Si ya lo conocemos y no nos hemos entregado fielmente a Él. ¿No crees que este puede ser el momento oportuno? Si lo es: cierra tus ojos por un momento y entregale tu vida ahora mismo. Es lo mejor que puedes hacer.

A diferencia de los apóstoles, no todos los que solamente creen en Jesús llegan a ser sus siervos y sus embajadores. Pero eso es lo que Él espera de nosotros, Él todavía está llamando a mujeres y hombres para que sean pescadores de personas. El mundo sigue necesitando conocer a Cristo y la responsabilidad es de aquellos que le aman.

¿Amamos verdaderamente a Jesús o solo nos acercamos a Él cuando suponemos que le necesitamos? Es tiempo de decidir qué haremos con Él. Esperamos con mucha fe que Dios te ayude a tomar tu propia decisión. Por favor, tómala hoy.

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Volvamos ahora al texto bíblico, Juan sigue diciendo sobre Jesús que Él:

Estaba allí con ellos, y bautizaba

¿Dónde estaba bautizando Jesús?

Dadas las referencias, en Judea y muy posiblemente al otro lado del Jordán, es muy difícil saber el punto exacto en donde Jesús y sus seguidores estaban ubicados. No debemos confundirnos con la ubicación de Juan el bautista y sus discípulos. El texto no nos dicen que estaban en el mismo lugar. 

Por otro lado, al decir que Jesús bautizaba no debemos suponer que lo hacía Él mismo, sino que Juan se encarga de aclararnos que lo hacía a través de sus discípulos (o como ya los hemos nombrado, sus seguidores – hasta ese momento). El texto nos dice:

Aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos.

Juan 4.2 – LBLA

A pesar de alguna incertidumbre en el texto, tenemos una gran certeza: Jesús siempre nos da el mejor ejemplo. Veamos lo siguiente:

Una gran enseñanza de Jesús: Debemos preparar líderes

Veamos en este punto que Jesús nos enseña a delegar tareas y por lo tanto:

Él no sólo hacía lo que debía hacer sino que además le enseñaba a otros a desarrollar sus ministerios. Éste es un principio fundamental de todo buen líder. Aquel que hace todo por sí mismo, que no delega, que no enseña, que no da lugar a otros, aunque pueda ser efectivo en lo que hace, jamás podrá ser considerado un buen líder. 

Tengamos esto muy en cuenta al desarrollar nuestro ministerio. Alguien siempre debe estar aprendiendo, nadie sabe cuando Dios nos llame a otros ministerios o a otras tareas. ¿Has considerado esta posibilidad? Es buen momento como para hacerlo.

Es imprescindible que nos volvamos maestros dispuestos y líderes cariñosos, que dejemos personas listas para hacer la tarea cuando ya no estemos y que nos ayuden en el mientras tanto. ¿Estarás listo para esto? ¿Hablarías con Dios al respecto? ¡Sea Él quien le hable a tu corazón! Háblale ahora.

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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23

Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua

Juan también bautizaba

El ministerio de Juan el bautista y el de Jesús se superpusieron por un cierto tiempo. Ambos bautizaron como señal de arrepentimiento. Las personas iban a ellos entendiendo que eran profetas y por lo tanto con el anhelo de encontrar la palabra de Dios. También es claro que cada persona tenía sus propias expectativas y preconceptos al respecto.

Por otro lado debe entenderse en este punto que habían pasado muchos años desde que no se veía un profeta de parte de Dios. Por lo tanto había gran expectativa primeramente puesta sobre Juan el bautista, pero luego también, y mucho más sobre Jesús, quien daba señales muy elocuentes e incluso mucho mayores que otros muchos profetas.

Las personas por tanto se arrepentían, y bautizaban como señal externa, esperando que tras la limpieza viniera el Mesías a reinar sobre Israel, por tanto la limpieza (bautismo) era una señal mesiánica para ellos (Ezequiel 36.22-37). Tal vez sería interesante leer el Comentario sobre Juan 1.24-28 de Gracia y vida para poder entender mejor este punto.

Enón cerca de Salim

Lamentablemente este lugar no se ha ubicado certeramente. Obviamente se han propuesto muchos lugares como posibles ubicaciones y se han dado buenas explicaciones al respecto, pero no hay certeza de que ninguna de ellas sea la correcta. Por ende lo que haremos es darte la ubicación aproximada que más apoyo tiene (ver mapa).

Muchos venían y eran bautizados

Aunque nadie pudiera especificar un número de personas, los que se acercaban a escuchar a ambos y a bautizarse era una buena parte del pueblo. La expectativa era grande, el mensaje poderoso y la necesidad de libertad los movilizaba en gran manera. 

Ese era el momento para hacerlo y por lo tanto ellos hicieron lo que debían, salieron al desierto y siguieron a ambos hombres. El resultado final luego no fue el que esperaban, uno de ellos terminó decapitado y el otro crucificado. 

Evidentemente la oferta no era la que esperaban, pero también, evidentemente una buena parte de aquellas personas nunca entendió el verdadero mensaje y por lo tanto jamás se beneficiaron de la muerte y resurrección del Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (nos ayude Dios a no correr con la misma suerte).

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Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

Juan 3.22-24 - Jesús bautiza a muchos en Judea
Mapa de Israel en tiempos de Jesús con la posible ubicación de Enón y Salím

24 

Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel

Es interesante notar la aclaración del apóstol sobre Juan el bautista. Lo es en por lo menos dos sentidos:

En primer lugar nos ayuda a darnos cuenta de una cosa: Les hablaba a personas que ya conocían parte de la historia. Este tipo de aclaraciones: “todavía no había sido encarcelado” nos muestra que sus receptores ya habían sido informados, que ya habían leído o que por lo menos habían escuchado la historia del encarcelamiento de Juan.

Esto era posible dada la fecha de la redacción del evangelio (100 d.C.). Para esa fecha ya todos los demás habían sido escritos y estaban en circulación. Este tipo de detalles ha ayudado a los críticos textuales a establecer fechas, a ubicar lugares geográficos y a comprender distintos datos de los escritos neotestamentarios.

En segundo lugar, Juan establece un tiempo cronológico. Juan siempre nos dará detalles específicos que, más allá de revelarnos que el relato le pertenecía a un testigo presencial, nos ayudarán a ponernos en contexto. 

En este caso y gracias a su relato (y sólo gracias a él) sabemos que ambos, Jesús y Juan, compartieron por un tiempo el mismo ministerio de llevar a las personas al arrepentimiento.

Otro tema a tener en cuenta es que Juan el bautista prosiguió con su ministerio hasta que lo obligaron a dejarlo por la fuerza. ¿Será juan nuestro ejemplo a seguir en ese sentido? Esperamos que sí. Veamos ahora una reflexión sobre estos versículos que acabamos de ver:

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Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

Reflexión: La importancia del arrepentimiento en el mensaje de la salvación

Hoy hay muchas maneras de predicar el evangelio y lamentablemente no todas utilizan los conceptos adecuados. Muchos de los hijos de Dios solo venden prosperidad, muestran los beneficios de tener a Dios de su lado o por el contrario hablan del infierno como agoreros de lo que les ha de venir a los oyentes desobedientes, pero nosotros, lejos de hacer esto, debemos dar el mensaje adecuado. ¿No lo crees?

Sí que es cierto que Dios nos bendice, cuida, dirige y ayuda; también lo es que hay un futuro de gloria para sus hijos y otro no tan alentador para quienes rechazan a Cristo, pero como todo buen mensaje, el que nosotros demos debe tener equilibrio, conceptos claros, un orden adecuado y debe terminar dando el lugar para que la persona se confronte con Cristo y tome una decisión. Eso sí, la necesidad del arrepentimiento de los pecados debe estar incluida dentro del mensaje.

Arrepentimiento para el perdón de los pecados

14 Después que Juan había sido encarcelado, Jesús vino a Galilea proclamando el evangelio de Dios, 15 y diciendo: El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio.

Marcos 1.14-15 – LBLA

Notemos que este mensaje de Jesús era el mismo mensaje que predicaba Juan el bautista (Marcos 1.4). Entonces, ahora que hemos visto el mensaje de ambos, tengamos en cuenta este ítem en nuestro mensaje evangelístico. Arrepentimiento y fe son los dos pilares claves a la hora de compartir el mensaje. 

A propósito: ¿Ya tienes preparado un mensaje evangelístico para utilizar en cualquier situación o solo te confías en tu intuición, conocimientos previos y en que Dios te guiará si es necesario?

Te animamos a armar un mensaje con tiempo, a tenerlo preparado, a anotarte los versículos que utilizarás y hasta incluso el bosquejo que seguirás para compartir el mensaje de salvación. 

Es obvio que el poder no estará en la estructura de tu mensaje, sino en los textos compartidos, en el Espíritu Santo convenciendo a la persona y en el respaldo que Él te brinde en ese momento, pero tener todo listo te ayudará a dar el mensaje adecuado, a estar más tranquila/o en ese momento, más confiada/o y a ser eficaz en la transmisión del mismo.

Es importante siempre estar preparados. ¿Lo estás? Dios te ayude en tu preparación. (Nosotros por nuestro lado tenemos algunos estudios con definiciones y conceptos que quisiéramos dejar a tu disposición por si te resultan de ayuda, los dejaremos más abajo a través de links).

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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Para terminar

Hemos dividido este estudio en varias publicaciones, dado que hay demasiada riqueza en los textos como para estudiarlos todos juntos. El estudio completo debería abarcar los versículos 3.22-30 (ya veremos porque no hasta el 36), así que más abajo te dejamos distintos links para que puedas acceder a ellos a voluntad. 

Si te ha gustado el estudio nos gustaría saberlo, así que si puedes y gustas, el cuadro de comentarios está disponible para lo que quieras comunicarnos. Esperamos volver a encontrarnos en otras publicaciones, seguiremos estudiando este hermoso evangelio esperando que Dios se manifieste a nuestras vidas en cada una de ellas. 

¡Dios te bendiga mucho!

Te dejamos algunos otros links que pudieran servirte:

Estos otros te ayudarán a entender más sobre el mensaje de la Biblia y sobre cómo obtener la vida eterna que Dios quiere darte. También te servirán como guía para saber cómo explicar las cuestiones básicas de la fe cristiana:

Si hay cosas que no entiendes y no las encuentras en la categoría ABC de la Fe, en este sitio, no dudes en escribirnos.

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Nota

Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea

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11 respuestas a «Juan 3.22-24 – Jesús bautiza a muchos en Judea»

me gusto mucho y estoy bendecido por este estudio biblico
estoy trabajando en Bolivia la Paz Provincia caranavi, como maestro biblico, de tal manera necesito mas material de estudio, Dios lo bendiga, saludos a la distancia

Hola Fausto, qué gusto poder colaborar contigo al extendimiento y crecimiento del Reino de nuestro Dios. Sea Él quien te bendiga, dirija, llene de sabiduría, guarde y llene de bendiciones. Gran saludo a la distancia.

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HECHOS 2:38 DICE CLARAMENTE QUE EL BAUTISMO ES EN *ELNOMBRE DEL SEÑOR JESUS. Y EN TODO EL LIBRO DE LOS HECHOS SE HACE ASI; NOTEN QUE AL FINAL DEL EVANGELIO DE MATEO SE DICE : ID Y BAUTIZAD EN * EL NOMBRE * Y CUAL ES EL NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE SEGUN EL EVANGELIO? *.ELNOMBRE DE JESUS EL CRISTO*. AMEN.

Hola HNO FERAYO, de acuerdo, una cosa no quita la otra. El bautismo por parte de los apóstoles, y luego también de la iglesia, comenzó a hacerse de ese modo luego de la ascensión de Jesús. Un abrazo fraterno y muchas bendiciones!

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Muy enriquecedor la verdad; me aclaró muchas cosas y me llevó a aprender también otras bastante importantes que no sabía. Me siento muy bendecido de haber llegado aquí. Dios les bendiga!!

El bautismo es un acto de obediencia y aceptación a empezar a tener una nueva vida con nuevas costumbres santifiadas y eso solo lo puede hacer Dios otorgándonos su espíritu por medio del bautismo.
De ahí empezar una comunión diaria con el espíritu santo y ser imitadores de Cristo.

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Entonces, es necesario que una persona sea bautizada en agua? no explicó esto.
Así como Jesús dio el ejemplo de sumergirse en agua, al empezar su ministerio, y que después el bautizaba con sus apóstoles.
Me parece que las escrituras es clara y nos explica que sí debemos bautizarnos en agua, sumergirnos y nacer de nuevo

Hola Ronald, muchas gracias por escribirnos.

Es cierto, no hablamos aquí sobre el propósito del bautismo de Jesús, no lo hicimos para no escribir dos veces lo mismo. Eso está explicado en una publicación que le sigue, puede leerlo a través del link: Propósito del Bautismo de Jesús a través de sus discípulos.

Por nuestra parte entendemos que el bautismo en nuestros días implica:
-Obediencia al mandato de Jesús en la gran comisión,
-La representación externa, o también, una manifestación visible de lo que vivimos en el momento en el que somos bautizados por el Espíritu Santo, es decir, cuando nacemos a una nueva vida en Jesucristo, y
-El testimonio público de nuestro cambio de vida y de nuestro compromiso de vivir con Cristo.

¡Dios lo bendiga mucho!

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EXCELENTE MIS HERMANOS, MUY CLARO PRECISO Y CONCISO; ME ACLARARON UNA DUDA QUE INQUIETABA MI ALMA /CORAZON … ESPECTACULAR … PERO LA ALABANZA ES PARA NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO , QUE EL MISMO ME LOS CONTINUE BENDICIENDO….

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