Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

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Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Comentario Bíblico Devocional

Introducción

Estamos estudiando las enseñanzas de Jesús en su encuentro con Nicodemo, un maestro de la ley y dirigente de Israel. Hoy llegamos al versículo 14 del capítulo 3 en donde analizaremos este tipo de Jesús” representado por una serpiente, la cual fue erigida por Moisés, en el campamento de Israel

Para hacerlo de la mejor manera posible deberemos analizar muy brevemente aquella historia bíblica. Luego intentaremos ver cómo se aplica aquella figura a la enseñanza que Jesús quería dejarle a Nicodemo. En medio de todo este análisis también trataremos de reflexionar y aplicar estas enseñanzas a nuestras vidas.

En los estudios de los versículos anteriores ya hemos visto que las palabras de Jesús no fueron bien comprendidas por su interlocutor, quien siempre re-preguntaba luego de que Jesús le afirmara alguna enseñanza espiritual, a esto Jesús respondía con otra afirmación y él nuevamente necesitaba más explicaciones. 

Ahora veremos un cambio notorio en dos aspectos, en cuanto al tema tratado por Jesús y en cuanto a la forma en que la comunicación se desarrolla. En cuanto al tema, en vez de hablar a Nicodemo sobre el nuevo nacimiento y sobre el Espíritu Santo como en el principio de la charla, Jesús le hablará sobre el Mesías y su ministerio

Y en lo que respecta a la forma en que la comunicación se lleva a cabo, observamos que aquel gobernante del pueblo ya no seguirá consultando lo que no entiende, sino que la charla se ha transformado en un monólogo, en el cual ya no tendrá participación. Este cambio ha comenzado ya en el versículo 11 y continuará así hasta el final de su encuentro.

Índice

A continuación te dejamos un índice para que puedas navegar por este comentario  según lo creas conveniente; pero si te es posible, te recomendamos que leas este estudio de principio a fin para que puedas entender mucho mejor cada elemento del texto que estamos estudiando.

Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Pero antes de comenzar con nuestro estudio de hoy, te quisiéramos presentar en forma muy breve nuestro Comentario Bíblico Devocional sobre el Evangelio de Juan:

Unas palabras sobre este comentario

La presente es una porción del Comentario Bíblico sobre el Evangelio de Juan, publicado por Gracia y Vida. El mismo pretende ayudar a los lectores en la interpretación y en la aplicación de las escrituras a sus vidas; teniendo además como objetivo que la lectura sea fluida y de fácil interpretación.

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Con dicho objetivo en mente, y a fin de entender los distintos versículos de la manera más apropiada, nos ayudaremos con un análisis del contexto y también con las herramientas hermenéuticas necesarias para llegar a una correcta interpretación; pero todo esto sin entrar en largas discusiones, ni en detalles demasiado técnicos.

Sin más, y primero que cualquier otra cosa, te invitamos a leer atentamente el texto y orar para que el Señor te llene de su sabiduría; sin lugar a dudas Él será la gran fuente de toda verdad y de todo entendimiento. Hecho ésto, ahora sí comencemos con el estudio de los versículos que nos convocan, leamos:

El texto

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre

Juan 3.14 – LBLA

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Análisis del Texto

Para poder comprender mejor las palabras de Jesús vamos a leer aquella historia del Antiguo Testamento de la que Él hace referencia. En ella debemos hallar el significado de la serpiente y de lo que ella representaba, para luego entender qué quiso decir Jesús cuando la uso como un tipo de Él. 

Recordamos que un “tipo de Jesús” normalmente es una persona o un elemento del Antiguo Testamento que representa a Jesús y a lo que Él hizo por nosotros en su ministerio en la tierra. Teológicamente se considera como una figura con un sentido o propósito que apunta hacia alguien más grande, como una sombra de aquello que habría de venir; en este caso, apunta al Mesías de Dios que vino para salvar al mundo. 

Dejado esto en claro, avancemos hacia la historia del Antiguo Testamento de: 

Moisés, la serpiente y el pueblo

4 Partieron del monte de Hor, por el camino del mar Rojo, para rodear la tierra de Edom, y el pueblo se impacientó por causa del viaje. 5 Y el pueblo habló contra Dios y Moisés: ¿Por qué nos habéis sacado de Egipto para morir en el desierto? Pues no hay comida ni agua, y detestamos este alimento tan miserable.

6 Y el Señor envió serpientes abrasadoras entre el pueblo, y mordieron al pueblo, y mucha gente de Israel murió.

7 Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado, porque hemos hablado contra el Señor y contra ti; intercede con el Señor para que quite las serpientes de entre nosotros. Y Moisés intercedió por el pueblo. 8 Y el Señor dijo a Moisés: Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.

9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.

Números 21.4-9 – LBLA

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Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Resumen y análisis del significado de la historia

En esta historia vemos al pueblo de Israel quejándose nuevamente en contra de Dios y de su líder Moisés, pecando en contra de ambos. Dios ya había soportado muchas quejas de este tipo en el pasado y lamentablemente seguiría viendo lo mismo en el futuro. En este caso se enojó tanto que envió serpientes que mordían al pueblo y lo mataban.

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En esta historia también vemos algo que fue muy típico de aquel tipo de situaciones, que al haber arrepentimiento por parte del pueblo, también hubo una solución provista por Dios (algo que afortunadamente sucede hoy día con nosotros, ¿Cierto?). Solo que en este caso muchas personas no terminan de entender el método utilizado de parte de Dios.

Dos interrogantes en este texto

Lo primero que generalmente nos hace ruido es que Dios envía a su siervo Moisés a hacer una imagen, algo que Él mismo había prohibido. Y otra cosa que nos llena de curiosidad y de dudas es que la solución-sanidad viniera de “mirar” a la serpiente hecha por Moisés

Para peor, no tenemos muchos detalles que nos aclaren mejor el tema, ni siquiera otras historias similares. Por ende lo que haremos es intentar entender ambas cosas para después ver por qué aquella serpiente era un tipo de Jesús

En primer lugar debemos decir que Dios pidió explícitamente que no se hagan ninguna imagen “con el fin de adorarla” (Deuteronomio 5.7-9), ese era también el mismo espíritu del texto de Deuteronomio 4.15-19. A continuación te dejamos ambos textos:

La ley sobre la idolatría

»No tendrás otros dioses delante de mí.

»No te harás ningún ídoloni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 

No los adorarás ni los servirás; porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen,

Deuteronomio 5.7-9 – LBLA

15 Así que guardaos bien, ya que no visteis ninguna figura el día en que el Señor os habló en Horeb de en medio del fuego; 

16 no sea que os corrompáis y hagáis para vosotros una imagen tallada semejante a cualquier figura: semejanza de varón o hembra, 17 semejanza de cualquier animal que está en la tierra, semejanza de cualquier ave que vuela en el cielo, 18 semejanza de cualquier animal que se arrastra sobre la tierra, semejanza de cualquier pez que hay en las aguas debajo de la tierra. 

19 No sea que levantes los ojos al cielo y veas el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército del cielo, y seas impulsado a adorarlos y servirlos, cosas que el Señor tu Dios ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.

Deuteronomio 4.15-19 – LBLA

Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Qué entendemos a partir de ellos

En ambos textos estaba explícitamente prohibido hacer ídolos para inclinarse delante de ellos. Con eso claro, la figura de la víbora obviamente nos pone un poco incómodos. Y más todavía al considerar que las mismas eran consideradas como inmundas delante el Señor (Levítico 10:41-42).

¿Cómo entender entonces este hecho?

En este punto debemos decir que si bien es cierto que el pueblo no podía hacer imágenes con el propósito de adorarlas, también lo es, que Dios no hizo crear dicha serpiente con ese fin. Las personas no debían postrarse delante de ella sino solamente mirarla.

Dios solo quería que el pueblo tuviera la oportunidad de salvarse depositando su confianza en Él y que mostrara su disposición a creer, mediante un acto de su propia voluntad: apuntar su mirada directamente a la imagen de aquel animal, el cual le recordaba tanto su pecado, como la provisión de Dios para la cura del mismo

Por otro lado, algo que es curioso de observar es que, además de esta serpiente, el pueblo de Israel hizo otras figuras a pedido de Dios

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Hizo unas de ángeles (querubines), los cuales estaban sobre el propiciatorio (Éxodo 25.18, 20, 22), y además de ellos, también muchas otras, en este otro caso de frutas y de flores en los artefactos del templo (Éxodo 25.35; 26.1, 31; 37.19; etc.). Otra vez aquí, sin ningún tipo de propósito de adoración. Cada una tenía su propio sentido y razón de ser.

Dicho esto, debemos diferenciar esas figuras con aquellas que representaban a dioses paganos (Éxodo 23.24; 32.8; Levíticos 19.4; 26.1; Deuteronomio 4.16; 32.16; etc.), y repetir una vez más que ninguna de éstas fue solicitada por Dios para que las personas se postren delante de ellas. 

Conclusión

Por ende, las personas del pueblo no se salvaban por depositar su fe en la serpiente sino por creer en la veracidad de la palabra de Dios. Él había dicho que quienes mirasen a aquella serpiente se sanarían, así que lo único que debían hacer era poner su fe en Dios al momento de mirar la serpiente. Eso bastaba y era muy simple, en aquel momento no habían malos entendidos.

Sin embargo es verdaderamente triste notar que la última referencia bíblica que nos lleva a esta serpiente, nos muestre nuevamente al pueblo pecando; en este caso, con el pecado de la idolatría. Lo que una vez se comprendió perfectamente, luego gracias al pecado, se desvirtuó y cambió su sentido…

Sucedió que años más tarde, aquellos que tenían el corazón orientado hacia los dioses paganos, no tuvieron ningún tipo de temor ni de vergüenza en adorar a aquella imagen en vez de al Dios que verdaderamente podía sanar y salvar. En 2 Reyes 18.4 se nos cuenta que el rey Ezequías la destruyó por haber sido tomada como objeto de culto…

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Reflexión

Con tu permiso ahora haremos algo que no queríamos dejar pasar. La siguiente será una reflexión basada en aquel texto del A.T., pero que obviamente es aplicable para nuestras vidas hoy día. Si lo prefieres bien puedes saltarte esta reflexión, dado que no se basa en el texto de Juan, pero si cuentas con algo de tiempo, te animamos a que la leas, seguramente será de provecho para ti. Aquí vamos:

¿Has visto cuántas personas son sanadas y ayudadas por personas de Dios que obran en su favor? Miles de personas cada día son bendecidas por Él al recibir ayuda de diferentes siervos de Dios (y no hablamos solo de pastores y líderes) sino de personas como tú que oran por ellos y que proveen para aquellos que están en situación de necesidad.

Pero, ¿Cuántos de ellos pueden mirar más allá de la persona que les extiende una mano? ¿Cuántos ponen su fe en Dios para seguirlo, más allá de la provisión del momento? Y por último, ¿Cuántos de ellos son verdaderamente agradecidos? O también, ¿Cuántos son críticos sin sentido y pagan mal por bien? 

¿Te ha desalentado observar todo esto en tu ministerio? ¿Te has involucrado en tantos casos y difícilmente has podido ver el fruto de tu servicio? Permítenos dirigir tu mirada hacia Moisés, quien también se cansaba en algunas ocasiones y a Dios mismo, quien en algunos momentos también ardía en ira.

¿Te has dado cuenta de que a pesar de aquellos tragos tan amargos, ninguno de ellos se dejó vencer por los resultados escasos, por las quejas o la falta de fe del pueblo? ¡Ni Dios ni Moisés dejaron de lado su propósito y objetivo!

Ahora, ¿Has notado que toda aquella generación no entró en la tierra prometida? ¿Has considerado que Dios ya lo sabía de antemano, y que de todos modos los seguía perdonando y proveyendo para su salvación, que les seguía brindando oportunidades?

Te animamos a notar lo siguiente: Ellos fueron determinados y Dios mismo aún lo es. ¿Cierto? Aún tiene un propósito y aún continúa con su objetivo de salvación. Es así en tu vida, y también en la de quienes te rodean.

Aplicación

Eso es entonces lo que debemos observar. Y saber que a su tiempo, algunas de todas las personas que hemos ayudado podrán dar fruto, y algunas solo se salvarán como por fuego… Y aunque sea cierto que nosotros no las veremos a todas, eso no debe desilusionarnos. 

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Debemos seguir con el objetivo claro de cumplir el propósito que Dios tiene para con nosotros. Sabemos a quien servimos y esa ya es nuestra recompensa. ¿No lo es para ti?

No importa cuántos murmuren, cuántos se quejen ni cuántos se nos opongan. Dios siempre acomodará sus piezas en este enorme tablero de ajedrez. Nosotros solo debemos dejarnos guiar por Él y ser dóciles a su voz.

Por otro lado, ¿Has visto que Dios obró en favor del pueblo, y que Moisés no sólo intercedió a su favor (del pueblo), sino que también estuvo dispuesto a hacer lo que Dios le pidió para sanar a aquellas personas? ¿Has visto tú enojo por parte de Moisés? Nosotros tampoco.

Eso mismo es lo que Él espera de ti y de cada uno de nosotros. Por eso, te invitamos a hacerte las siguientes preguntas, respóndelas solo en tu mente y corazón, y luego, tal vez puedas conversar con tu Padre quien te está mirando: 

¿Cómo está tu corazón? ¿Estás preparado para servirle con tanta entrega y con tanta humildad como lo hizo aquel hombre de Dios (Moisés)? Él te bendiga, trabaje en tu vida y te ayude en cada área de tu vida para que así sea. En el nombre de Jesús, amén.

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Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Veamos ahora por qué los teólogos ven a la serpiente como un tipo de Jesús

Comencemos por colocar un cuadro comparativo entre ambos:


SerpienteCristo
¿Qué o quién era?Un estatua (No un ídolo)El Hijo del Hombre
¿Qué sucedió con ellos?Fue levantadaFue levantado
¿Quién lo necesitaba?El pueblo judíoEl mundo entero
¿Qué debían hacer las personas?Mirar con FeMirar con Fe (y además: arrepentirse y cambiar la forma de vida)
¿De qué eran salvados? Muerte física Muerte Espiritual
¿Tenía poder para salvar?No Sí, a todo el mundo
¿Qué hizo que fueran necesarios? El pecado El pecado
¿Quién proveyó la solución?Dios Dios
Ahora intentemos explicar un poco más

En primer lugar era un tipo de Jesús porque Él mismo lo utilizó de esta manera, pero también por las siguientes razones:

  1. Al igual que Jesús fue provista por Dios como solución para el pecado. Esto obviamente no implica que ella tuviera el poder para limpiar sus pecados; lo cual marca un gran contraste entre ella y Jesús, ya que con su muerte a nuestro favor, Él sí tuvo y tiene la facultad de limpiar nuestros pecados. Pensando ahora en la aparición de ambos, tanto esta imagen como Jesús, fueron proporcionados gracias a la compasión y al amor de Dios
  2. La serpiente era la solución provista por Dios para dar vida a las personas. Como ya dijimos, no era la serpiente la que les devolvía la vida, sino Dios. La diferencia fundamental aquí es que mirar aquella imagen proveía de un “antídoto” temporal, por el cual las personas seguían viviendo sus vidas terrenales; pero en Jesús lo que hallamos es una nueva vida espiritual, una vida eterna.
  3. La serpiente debía ser puesta a la vista de todos. En este sentido también Jesús hizo su aparición para que todos pudiéramos tener la oportunidad de ver a Dios a través de su ejemplo, enseñanzas y testimonio, todos debemos poder verlo para llegar a la salvación que Dios nos tiene preparada.
  4. Las personas debían hacer algo y depositar, al mismo tiempo, su fe en Dios. Las serpientes siguieron picando a aquellas personas hasta que se fueron de aquel lugar. Por lo tanto, mientras estuvieron allí, todo el pueblo debió seguir mirando hacia la imagen. La cura no llegaba solo por poner su fe en Dios. En este mismo sentido, no basta con el sacrificio de Cristo y con depositar en Él nuestra fe, nosotros debemos buscarle, arrepentirnos de nuestros pecado y tomar la decisión de vivir como Dios quiere para poder alcanzar la salvación*. 
*Aclaración: 

Entendemos la salvación por fe y no por obras, sin embargo las personas tenemos una responsabilidad en la conversión y en aceptación de Jesús como nuestro Señor, ambas cosas se deben poder notar si es que la salvación es real. ¿Estás de acuerdo?

Por todas estas razones y por otras muchas, la serpiente era un tipo de Jesús, pero… ¿Qué le estaba queriendo decir Jesús a Nicodemo?

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Mensaje de Jesús a Nicodemo

Jesús quería que Nicodemo entienda que el Mesías (el Hijo del hombre) debía ser levantado así como había sido levantada la serpiente. En este sentido, todo lo que ya hemos hablado en los párrafos anteriores, se aplica al mensaje que Jesús le quería dar a entender a aquel maestro de la ley de Israel. Es decir:

El Mesías debía ser observado por todo el mundo, las personas debían poner su fe en Él, y para ello, todos debían tener la oportunidad de mirarlo

Es por eso que el Hijo del hombre debía ser levantado. Ésto es lo que Jesús le quería decir a Nicodemo. Solo cuando esto tuviera lugar, entonces sería posible que el plan de salvación Dios se lleve a cabo.

Por lo tanto, el Mesías tenía una función salvadora para todos aquellos que lo pudieran ver. Jesús, quien se identificó a sí mismo como el Hijo del hombre, quería darle a entender que esto era necesario:

“Para que todo aquel que cree, tenga en Él vida eterna”.

Juan 3.15 – LBLA

Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Para pensar

Nadie puede aceptar a Jesús como Señor si no le conoce. Esa es hoy nuestra responsabilidad. Él debe permanecer visible para todos aquellos que vayan a tener la oportunidad de entregarle su vida. Esa entonces es nuestra tarea. 

Él nos ha pedido que llevemos el evangelio por todo el mundo, ésto es algo que podemos ver en muchísimos textos bíblicos, pero la pregunta que debemos hacernos es si en verdad hemos entendido nuestra tarea y nuestra responsabilidad. ¿Es esto claro para ti?

Obre Dios en nosotros para ayudarnos a hacer lo que nos corresponde, para entender que somos nosotros los que debemos hacerlo visible ante los ojos del mundo y que ellos deben poder verlo en nuestras vidas y a través de nuestro testimonio. En el nombre de Jesús, amén.

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Veamos ahora algunos

Conceptos importantes dentro del Versículo

El Hijo del hombre

En el comentario sobre el versículo anterior hemos visto el significado e importancia de este título aplicado a Jesús. En él hemos dicho que tanto este título como el de “Mesías” tienen el mismo significado y que Jesús normalmente prefería referirse a sí mismo como el “Hijo del Hombre. Te invitamos a hacer clic en el link para leer más sobre él.

Veamos ahora el significado de la frase:

Es necesario que el Hijo del hombre sea levantado

Esta frase ha sido interpretada de muchas maneras, algunos han entendido que la misma alude solamente al significado que ya hemos visto un poco más arriba, es decir, que Él debía ser visto por el mundo; pero la verdad es que también pueden dársele otras interpretaciones.

La primera de ellas implica su muerte en la cruz. En Juan 8.28 el mismo Jesús la utiliza para decirles a sus oyentes que iría a morir; algo que también puede verse en Juan 12.31-34. Ellos obviamente no terminaban de entender su mensaje, es por eso que el apóstol Juan presenta la explicación de Juan 12.33.

La otra interpretación es que dicha frase se refiere a su ascensión y exaltación. Vemos que Jesús ha sido exaltado y colocado a la diestra del Padre en Hechos 2:33 y en 5:31. Véase también Filipenses 2:9. Sin embargo, dudosamente Jesús le hablara a Nicodemo en este sentido. Creemos que los primeros dos son más que probables.

Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto

Finalizando el comentario sobre este texto

Hoy hemos visto que Jesús comienza a mostrarle a Nicodemo los pasos necesarios para la salvación. Para ello Jesús le anticipaba la necesidad de un Salvador al cual todos pudieran mirar con fe, el cual pudiera ser mostrado a todo el mundo y el cual muriese en favor de los pecadores.

En los próximos versículos hablaremos más sobre la fe y sobre el significado de la la salvación. Esperamos que hasta aquí nuestro aporte haya sido de utilidad para ti. Nos gustaría mucho que nos comuniques tu impresión sobre el mismo y tus inquietudes respecto del texto bíblico; con gusto intentaremos ayudarte en su comprensión, hasta donde llegue la nuestra.

¡Dios te bendiga mucho e ilumine tu entendimiento y tu camino cada día! Amén.

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Te dejamos algunos otros links que pudieran servirte:

Nota

Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

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6 respuestas a «Juan 3.14 – El Hijo del Hombre y la serpiente en el desierto»

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Que Dios siga bendiciendo a todos vosotros porque sois un gran bendición por nosotros. Que la palabra De Dios siga hablando en nuestras vidas un saludo

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Hola Jessica, le agradecemos mucho por su comentario, nos da gusto poder servir al Señor y ayudar a nuestros hermanos para acercarse más a Él, para entender mejor Su palabra y para crecer en la fe. Toda gloria sea a Su nombre, amén.
¡Dios la bendiga mucho!

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