Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

La presente es la segunda parte de un Estudio sobre el Método Evangelístico de Jesús. El mismo está basado en la enseñanza que Él mismo nos deja y que se encuentra en el capítulo 4 de Juan. Allí nos encontramos con la historia de Jesús y la mujer samaritana. En la primer parte hemos visto, analizado y hemos visto ejemplos sobre los siguientes temas:

  • Tomar la iniciativa:
    • No los encontramos de casualidad, los buscamos.
    • Iniciamos nosotros la conversación o diálogo.
  • Dar el mensaje correcto:
    • Explicar sobre el significado del agua de vida eterna/salvación.
    • Mostrar/hacer notar la condición pecaminosa de la persona.
    • Enseñar/hablar sobre la necesidad de arrepentimiento.

Lo que nos toca en esta segunda parte es ver lo siguiente:

  • Utilizar los medios necesarios/disponibles para llevar a cabo nuestro trabajo.
  • Tomar el tiempo que sea necesario.

Al comienzo de la primer parte hemos mencionado que el mismo tiene el siguiente objetivo:

Alcance de este trabajo

El mismo tiene la intención de colaborar con todos aquellos que:

  • Estén planificando dar los primeros pasos dentro del ministerio de evangelismo.
  • Busquen hallar más herramientas para ejercer su don o llamado.
  • Deseen presentar un estudio acerca de métodos evangelísticos (Éste será uno de muchos para tal caso, por lo que deberías seguir buscando otros tantos en las escrituras y también en otros materiales relacionados con este tema; hay muchos y muy buenos).

Y también hemos hecho la siguiente aclaración:

No colocaremos aquí todo el texto, sino que mencionaremos los versículos según vayan siendo necesarios, por lo que será muy conveniente que leas el capítulo completo antes de comenzar con el estudio. De este modo podrás tenerlo bien presente a medida que avanzamos con el mismo.

Comencemos ahora con la segunda parte de este estudio. Leamos ahora cuáles podrían ser y cómo

Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

Utilizar los medios necesarios/disponibles para llevar a cabo nuestro trabajo Evangelístico

Algunas enseñanzas del texto de Juan

Lo primero que vemos es que Jesús utilizó un tema de conversación casual. El agua del pozo. Siempre tenemos este recurso a disposición. Utilizo lo que tengo a mano y reconvierto la charla a lo que es mi objetivo. Jesús siempre se sirvió de este tipo de herramientas. Esto se ve claramente en las parábolas, Él tomaba elementos utilizados y muy conocidos de la cultura judía para hablar de cuestiones espirituales.

Un segundo punto que observamos en la historia, es que la mujer fue un objetivo, pero también fue un medio. Gracias a su testimonio muchos más creyeron y se acercaron a Jesús. Él bien hubiera podido ir a comprar comida junto con sus discípulos, y estando ya en el pueblo, predicar a todo el mundo, pero prefirió hablar con la mujer y que fuera ella quien le compartiera su testimonio a muchos para atraerlos hasta Él.

En este punto alguno se pudiera escandalizar preguntando: ¿Cómo Jesús estuvo dispuesto a utilizar un recurso no tan santo como muchos legalistas esperarían? Pero más que un inconveniente, la reputación de la mujer, fue una ventaja. Un verdadero cambio en los «peores» pecadores constituye un testimonio más evidente y más poderoso que el de aquellos que se muestran siempre pulcros «en apariencia».

La mujer pudo traer a muchos y esa fue la meta. Jesús la utilizó como instrumento. Que este ejemplo nos sirva a la hora de decidir entre ser prejuiciosos o no. Jesús nos muestra que podemos utilizar distintos medios en pro de conseguir un bien mayor. (Ahora bien, en este punto debemos aclarar que, en el reino de Dios el fin no justifica los medios, pero también es cierto que ninguno de nosotros es quien para juzgar a otros. Hay un único juez).

Algunos medios más

Solo nombraremos algunos recursos, siempre disponibles, y absolutamente imprescindibles para la tarea del evanglismo:

# La oración. Participar siempre a los adultos mayores (ancianos) de la iglesia en esta tan importante tarea. Ellos siempre están dispuestos y se sienten útiles y parte del ministerio al ser convocados el ministerio. El apoyo espiritual de la Iglesia es más que necesario.

# La mano de obra disponible. Los adolescentes y jóvenes siempre tendrán energías. Eso sí, no los contrariemos, sino que por el contrario, lo que ellos necesitan que los alentemos, felicitemos y les hagamos notar su valía para nosotros (que son realmente útiles y valiosos).

# La experiencia de los hermanos más adultos. Ellos siempre podrán ilustrarnos y aconsejarnos con sabiduría (aunque no siempre entiendan los métodos más modernos, como los digitales, audiovisuales, etc., que puedan estar disponibles. Tomemos de su sabiduría, veamos qué tenemos disponible y qué podemos utilizar).

# La sabiduría y la guía de Dios. No hagamos nada sin previa oración del grupo. Nada. (Recordemos en este punto que al hacer evangelismo estamos entrando al campo del enemigo a tocar lo que él considera suyo).

# El material ya impreso. Si tenemos los recursos, hagamos algo a nuestra medida y necesidad, pero si no, siempre habrá algo que se pueda adaptar. Un sello de la iglesia con las actividades, teléfonos y redes sociales bastará para dejar algo para que las personas nos ubiquen, si así lo deciden.

# Medios y redes sociales. Todos tenemos redes sociales, utilicemos lo que ya tenemos para un fin superior. (Al mismo tiempo, si todos publicáramos los eventos de nuestras iglesias en nuestras redes, cuanto más fácil nos sería hablar con otros de nuestra fe. Esto también nos expondría más y nos daría mayor responsabilidad a la hora de mostrar testimonio ¿Estarás dispuesta/o?).

# Hay un sin número de cosas a poder utilizar, recursos disponibles que Dios pone a tu mano. Pide sabiduría y guía en oración. Él no tiene reparos para darle a sus hijos su sabiduría (Santiago 1.5), búscala con fe y determinación.

Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

Veamos ahora el último punto de este estudio:

Tomar el tiempo que sea necesario

En nuestro texto vemos que Jesús no se venció ante el primer escollo, utilizo de su paciencia, tenacidad y amor para continuar con su objetivo, pero en este punto no se pretende hablar del tiempo necesario para presentar el evangelio, sino del tiempo que se empeña para con aquellas personas que se muestran interesados en seguir en el camino.

Puede que hayan pocos que se muestren interesados (eso no debe desanimarnos). Es en esas personas en quienes debemos invertir tiempo. Tal vez no en medio del evento evangelístico, pero sí después del mismo, debemos juntarnos e invertir nuestros recursos en mostrar más detalladamente el significado y las implicancias de iniciar una relación filial con Dios.

Con las personas que se muestren interesadas deberíamos agendar algún nuevo encuentro, para no quedarnos por horas solos, una vez que el evento llegó a su fin y cuando ya todos nuestros hermanos se hayan retirado. Nunca nos quedemos solos con algún desconocido en un lugar abierto, sin importar cuánto interés que manifieste. Si el interés es genuino, podrá acercarse a la iglesia un día de reunión.

El intercambio de teléfonos/redes (hombres con hombres y mujeres con mujeres, cuidemos en ese aspecto de nosotros mismos), pudiera ser una buena manera de comenzar con un discipulado, también este recurso nos posibilitará la oportunidad de invitarlos a la iglesia o a alguna reunión especial (de adolescentes, jóvenes, matrimonios, etc.) y hacer luego un seguimiento.

Jesús se tomó dos días para predicarles a aquellos samaritanos y el resultado evidente es que muchos creyeron en Él. Tomar tiempo con las personas es más que necesario. Y aunque es cierto que con algunos experimentamos tragos amargos, también lo es que no es posible discriminar a priori quien seguirá fielmente y quien no. Por lo tanto:

Armemonos de paciencia, cubramonos con amor y seamos sensibles a la necesidad de las personas. Dios también nos llama a eso.

Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

Algunos últimos consejos

El armado de un bosquejo

En los versículos que hemos dejado anteriormente podemos tener el apoyo necesario para hablar sobre estos temas, te animo a armar un orden, un bosquejo para poder tener un mensaje conciso y directo. Esto es esencial a la hora de hacer evangelismo, te ordenará y te hará más eficaz para llevar a la persona al punto de confrontarse con su situación y con la decisión que esperamos que tome.

No tener un bosquejo nos facilita el perder el rumbo en la conversación, hablar de un montón de cosas, que aunque sean verdades, nos derivan del objetivo que nos habíamos propuesto. Por lo tanto te animo a ser ordenado. Confecciona dicho bosquejo, práctica decirlo antes con las personas que te acompañarán en la tarea. Prepárate previamente y ve listo para realizar la tarea.

El momento de presentarte frente a frente

Es más que cierto que el Espíritu ha de guiarte en el momento de estar parado frente a cada persona, posiblemente con una comiences el diálogo de una manera y con otra persona lo hagas de forma distinta, dependiendo de la situación. Pero el objetivo debe estar siempre bien asentado en tu mente.

En otros muchos ejemplos vemos cómo Jesús trataba con cada uno según la circunstancia del momento, eso mismo es lo que debemos hacer nosotros. Si te preguntas qué digo o cómo comienzo, lo mejor que puedes hacer es observar un poco antes de presentarte, ver qué hacen, con quién hablan, cómo se visten o cualquier otra cosa que te sirva. Todo eso puede ser utilizado para dar inicio a la conversación.

Esto sí, ora antes de ir a hablar. Ora por el mensaje que vas a dar y por la persona que lo va a recibir, ora por ti, para que no te pongas nerviosa/o cuando estés frente a frente, para ser un verdadero embajador del reino de los cielos y por lo que el Espíritu te guíe a hacer. Él hará todo lo necesario. (El gozo que tendrás al terminar con la jornada será la mejor evidencia de Su aprobación por tu tarea).

Ahora, una vez que hayas dado inicio a la charla, ve al punto. No te veas envuelto en una conversación interminable. No discutas, no tiene sentido. Habla de lo hayas llevado preparado, completa tu mensaje, deja tu folleto y sigue adelante; hay muchos más que necesitan escuchar. Considera que has sembrado; ya otros cosecharán. El Espíritu completará la obra. ¡No lo dudes ni por un instante!

Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

Para terminar

Nos es de inspiración poder leer que el objetivo de Jesús se cumplió a la perfección:

De aquella ciudad, muchos de los samaritanos creyeron en Él

v 39 – LBLA

Y muchos más creyeron por su palabra

v 41 – LBLA

Pero para lograr nosotros lo mismo debemos tener mucho más que metas y objetivos, debemos orar muchísimo, planificar bien las cosas, conseguir un equipo de trabajo, obtener los permisos necesarios (ej. espacios públicos), reunir los elementos en forma anticipada, hacer un reconocimiento previo del lugar, acordar con quién/es harán los seguimientos al recoger luego los frutos (en ese momento el trabajo fuerte recién habrá comenzado).

Muchas son las cosas a tener en cuenta y no pretendemos abordar todos los temas en esta publicación. Pero lo que sí nos gustaría dejarte como última palabra, es un aliento, y una exhortación con mucho amor, queremos decirte:

Haz Su voluntad sin desmayar, cumple con tu ministerio. Muchos hay allí afuera que necesitan lo que tú y yo tenemos (a Jesús). Compartir el mensaje es más que una obligación, es el motivo para que la Iglesia siga teniendo sentido en esta Tierra. Que Dios te bendiga, dirija y fortalezca para que puedas cumplir con sus planes a través de tu vida. Amén.

Nota:

La Citas Bíblica fue tomada con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

Evangelismo al estilo de Jesús – Evangelismo Personal

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