El Dios que me ve – Estudio Bíblico – Génesis 16.1-13


¿Has sentido alguna vez que tus problemas eran demasiado grandes y que no los podías resolver? ¿Te has topado con la angustia o la desesperación? ¿O tal vez con necesidad de escapar y dejar todo atrás?

La protagonista de esta historia se vio tan afectada por la situación que estaba viviendo que decidió escaparse de todo incluso prefiriendo huir hacia una muerte segura antes que seguir viviendo lo que hasta ese momento.

Al analizar el texto bíblico de esta historia, podremos ver que Dios está al tanto de todo lo que nos pasa y que no sólo ve lo que nos sucede, sino que oye nuestras oraciones y está dispuesto a actuar en nuestras vidas. Veremos que lo hace con gran amor, y que llega como un salvador en el momento exacto en el cual necesitamos ser rescatados.

Te invito a que veamos juntos la historia de Agar, a que pensemos tanto en el obrar como en la persona de Dios para poder descubrir un poco más de Él, y a que apliquemos a nuestras vidas las enseñanzas que extraigamos de estos textos.

El contexto de la historia

Agar era una esclava egipcia que llegó a la vida de Abraham gracias a un error por parte del mismo, pero que con el tiempo tomó gran relevancia tanto en la vida de él como en la de su familia, y en consecuencia, los efectos de sus hechos terminaron afectando no solo a esta familia sino a todo el pueblo de Dios. Veamos:

El llamado a Abraham

Está historia comienza con un llamado por parte de Dios a Abraham. Este llamado consistía en salir de la tierra de en donde vivía, por lo que este obediente hombre de Dios escuchó su voz, y saliendo de Ur partió hacia Canaán.

Ya en la tierra prometida sucedió que a poco de llegar, hubo “hambre en toda la tierra” así que él, sin consultar con Dios, tomó la decisión de migrar hacia Egipto, lógicamente llevando consigo a su esposa y a toda la familia.

La estadía en Egipto

Entendemos que aquel fue el tiempo en el cual conocieron a Agar y la tomaron como sierva de Saraí.

Abraham, un hombre con defectos y virtudes como cualquiera, tuvo sus grandes aciertos y también graves errores, que no sólo afectaron su propia vida sino también la de muchos otros.

Una de las consecuencias trágicas que debieron afrontar por su viaje a Egipto, fue que el faraón tomó por esposa a Saraí y si Dios no hubiera intervenido en tan terrible suceso, la historia de Abraham hubiese sido muy distinta a la que conocemos.

En este punto vemos la protección y el cuidado de Dios en la vida de sus hijos, y a pesar de sus errores, ya que para el final de sus días en Egipto, Abraham sale muy bendecido y con más riqueza de las que tenía al entrar, sólo que, con Agar entre ellos.

El Dios que me ve - Estudio Bíblico - Génesis 16.1-13
Agar en el desierto – El Dios que me ve

Eventos en la tierra prometida

Desde su llegada a Canaán, pasarían diez años sin novedades para el vientre de Saraí, y siendo ella una persona ya madura, la esperanza de tener un niño en sus brazos se desvanecía, y la promesa que Dios le había hecho a Abraham de tener descendencia, le resultaría muy lejana para su comprensión de la vida.

Fue en ese momento de su historia cuando llegó el punto límite para su esperanza y para su fe; y como sería de esperar, el final de su paciencia trajo como consecuencia una decisión poco afortunada, es así que aquel cansancio terminó generando otro “error” en la vida del matrimonio patriarcal, aunque esta vez el error terminara siendo compartido.

La ansiedad es mala consejera

1 Y Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno; y tenía ella una sierva egipcia que se llamaba Agar. Entonces Sarai dijo a Abram: He aquí que el Señor me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuchó la voz de Sarai. Y al cabo de diez años de habitar Abram en la tierra de Canaán, Sarai, mujer de Abram, tomó a su sierva Agar la egipcia, y se la dio a su marido Abram por mujer. (Génesis 16:1-3 – LBLA)

Agar, ¿Un error muy caro?

Normalmente leemos de los comentaristas y escuchamos a los predicadores decir que Ismael nace de la falta de fe de Saraí y del apuro de aquel matrimonio por conseguir un descendiente que pudiera ser el heredero de Abraham.

Y la verdad es que aquellos, desalentados por la situación que atravesaban y por el panorama que les esperaba, según el alcance su visión de futuro, y sin ningún milagro en puertas, terminaron consumando el hecho. Agar sustituyó a su señora a fin de que el Jefe de la familia obtuviera su retoño.

Como resultado de esta acción, Agar quedaría encinta, Saraí se sentiría con su obligación semi salada, Abraham tendría el heredero anhelado y, según los planes del matrimonio, todos estarían contentos, pero, ¿Y qué de Agar? ¿Quién había pensado en los sentimientos, pensamientos y anhelos de la pobre esclava?

Agar cambia de postura frente a Saraí

Y él se llegó a Agar, y ella concibió; y cuando ella vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora. Y Sarai dijo a Abram: Recaiga sobre ti mi agravio. Yo entregué a mi sierva en tus brazos; pero cuando ella vio que había concebido, me miró con desprecio. Juzgue el Señor entre tú y yo. Pero Abram dijo a Sarai: Mira, tu sierva está bajo tu poder; haz con ella lo que mejor te parezca. Y Sarai la trató muy mal y ella huyó de su presencia. (Génesis 16:4-6 – LBLA)

¿Qué habrá pasado por la mente de Agar?

Tal vez ella pensaría: Ahora ya no tendré la misma mirada de parte de mi señor. Ahora me tratarán con mayor respeto o por lo menos me tomaran en cuenta de otra manera.

Tal vez pensó: Saraí ya no se enseñoreará de mí, podré tomar algunas decisiones, y ya que mi hijo será el heredero de todo, podré disponer de los bienes del jefe de la familia.

¿Habrá sido así? La verdad no conocemos qué pensó y la Biblia nada nos dice al respecto, pero sí podemos leer que su actitud la llevó a estar en aprietos, y al ver las consecuencias entendemos que su decisión no fue para nada sabía.  Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Por qué Agar se permitió tan terrible error? ¿No se percató que seguía siendo la sierva de Saraí?

El enojo de Saraí

Pensemos por un momento en la otra protagonista de esta historia. ¿Era justo el reclamo de Saraí? ¿Tendría Abraham mayores consideraciones de las que debía para con la futura madre de su hijo? Demasiadas preguntas.

Ahora, lo que sí sabemos es que Abraham respetó los derechos de Saraí: “tu sierva está bajo tu poder; haz con ella lo que mejor te parezca.” Aquí vemos que Saraí se tomó muy en serio el hecho de impartir justicia. Y que tanto maltrató a la embarazada, que ésta última decidió escaparse a pesar de su estado saliendo a pleno desierto.

El escape de Agar

Vemos que Agar prefirió arriesgar su vida y la de su pequeño niño, a quedarse con su señora, vemos que no le importó morir, y por ende, que su angustia, dolor y desesperación la llevaron por caminos de muerte y de destrucción. Caminos que ella misma eligió para sí y para su bebé, ya que en verdad nadie la había echado de su casa.

Pensemos en nuestra vidas

¿Cuántas veces, los problemas en nuestras vidas nublan nuestro entendimiento. Cuántas veces actuamos por impulsos, sin pensar en qué es mejor? Y, ¿Cuántas arriesgamos nuestros futuros y los de nuestras familias por no actuar con sabiduría, con calma, con valor, analizando bien la situación antes de dar el siguiente paso?

Y también, cómo permitimos muchas veces que una victoria o que un suceso inesperado nos dé la excusa para exteriorizar nuestro ego, avaricia o rencor escondido…

Aprender a tiempo

Cuán bueno sería en estos casos poder pensar en ejemplos como el que vemos en esta historia, ejemplos que nos demuestran la locura de creer lo que no es, de pensar en nosotros mismos con mayor estima de lo que debiéramos, y de actuar neciamente sin posibilidad de maniobra y/o retorno a nuestra condición anterior.

Vemos aquí que las decisiones de Agar no fueron las mejores, y que su falta de juicio le trajo consecuencias que después no pudo afrontar. Veamos este error en su vida y luego, pensemos también en los nuestros, para que nunca nos coloquemos a nosotros mismos en circunstancias parecidas.

Aprendamos aquí ésta lección, y sepamos que si en algún momento nos falta sabiduría y no sabemos qué hacer, podemos orar a Dios y pedirle que nos la dé (Busque por favor y lea Santiago 1.5). Dios sin dudas nos la dará en abundancia, y aún si su respuesta tardara, entonces no nos apuremos, decidamos sabia y calmadamente.

Veamos cómo sigue la historia.

El Dios que me ve - Estudio Bíblico - Génesis 16.1-13
Agua en el desierto – El Dios que me ve – Dios se presenta a Agar

Dios se hace presente

Y el ángel del Señor la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente en el camino de Shur, y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde has venido y a dónde vas? Y ella le respondió: Huyo de la presencia de mi señora Sarai.(Génesis 16:7 y 8 – LBLA)

Me pregunto: ¿La encontró por casualidad? ¿Le preguntó qué hacía porque Él no sabía?

El mensaje de Dios a Agar

Y el ángel del Señor le dijo: Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad. 10 El ángel del Señor añadió: Multiplicaré de tal manera tu descendencia que no se podrá contar por su multitud. 11 El ángel del Señor le dijo además:

He aquí, has concebido
y darás a luz un hijo;
y le llamarás Ismael,
porque el Señor ha oído tu aflicción.

(Génesis 16:9-11 – LBLA)

¿Habrá alguna situación más propicia para que se nos aparezca Dios que la de este ejemplo?

Otra pregunta que me haría es:  ¿Cómo encontró está mujer un pozo de agua en el desierto? ¿Cómo lo logró?

Evidentemente cada hecho estaba siendo observado por Él, y cada paso había sido dirigido y guiado por Dios en su gran compasión y amor. Parece ser que Dios tenía planes para esta mujer y para su hijo. ¿No lo crees? Y si no fuera así: ¿Cómo se explica tal intervención divina, semejante muestra de misericordia y ternura en sus palabras?

¡Dios lo sabe todo!

Dios sabía mucho más que su presente, conocía además el futuro de su hijo, su carácter y cómo sería su vida. ¿Qué dudas quedan de que Dios es omnisciente?

En este caso se lo reveló su madre, ya que ésta necesitaba imperiosamente sentirse mejor. Dios siempre sabe cuándo necesitamos ser consolados, Él siempre está dispuesto a acercarse a sus hijos para darles su apoyo. ¿Aceptará usted el consuelo que Dios quiere brindarle?

El Dios que nos ve

12 Y él será hombre indómito como asno montés;
su mano será contra todos,
y la mano de todos contra él,
y habitará al oriente de todos sus hermanos.

13 Y Agar llamó el nombre del Señor que le había hablado: Tú eres un Dios que ve; porque dijo: ¿Estoy todavía con vida después de verle? 14 Por eso se llamó a aquel pozo Beer-lajai-roi; he aquí, está entre Cades y Bered. (Génesis 16:12-14 – LBLA)

El amor de Dios es incomparable

Dios no sólo vio y oyó la angustia y desesperación de Agar, sino que intervino confortando su corazón, mostrándole qué debía hacer, alentando a la pobre mujer. Aquí Dios le reveló que Su bendición sería grande tanto sobre la vida de ella como también sobre la de su hijo por nacer.

En este pasaje encontrarnos uno de los nombres con los que conocemos a Dios: “El-Roeh”, es decir, el Dios que me ve. Ésta que leímos fue la experiencia de Agar, quien en su desesperación y dolor huyó de todos excepto de Dios, quien no solo se hizo presente en medio de ese dolor sino que la ayudó, la guió y la bendijo.

Para terminar

¿Logró ver conmigo la misericordia de Dios?

¿Sabe usted que es misericordia está disponible para su vida? Aún a pesar de sus errores. (Todos los tenemos).

¿Sabe por qué Él hizo eso? Simple, porque Dios es realmente bueno.

¿Conoce usted a Dios? Tal vez sea hora.

Si necesita orientación o ayuda, escríbame en el espacio de “comentario” Su consulta no será publicada en público. Dios lo bendiga mucho.


El Dios que me ve – Estudio Bíblico – Génesis 16.1-13


Nota:

Todas las Citas Bíblicas identificadas fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com


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Publicado por Gracia y Vida

Muchas gracias por habernos visitado¡Que Dios te bendiga mucho!

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6 comentarios

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  1. Fue de gran bendicion la palabra compartida…ruego sus oraciones por mi y mi familia..somos pastores en Honduras