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Edificación del cuerpo de Cristo

¡Muy bienvenidos a Gracia y Vida!

El presente es un breve estudio bíblico basado en Efesios 4.12.

En este texto, el apóstol Pablo nos habla de la finalidad y utilidad de los dones espirituales.

En tu caso, ¿ya sabes cuáles son los tuyos? ¿Estás sirviendo a Dios en este tiempo?

Te invitamos a leer este estudio y a pensar juntos en este tema.

Versículo Clave: Efesios 4.12

A fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Contexto bíblico: Efesios 4.1-16

1 Yo, pues, prisionero del Señor, les ruego que ustedes vivan de una manera digna de la vocación con que han sido llamados. 2 Que vivan con toda humildad y mansedumbre, con paciencia, soportándose unos a otros en amor, 3 esforzándose por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

4 Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también ustedes fueron llamados en una misma esperanza de su vocación; 5 un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, 6 un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.

7 Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 8 Por tanto, dice:

«Cuando ascendió a lo alto,
Llevó cautivo un gran número de cautivos,
Y dio dones a los hombres».

9 Esta expresión: «Ascendió», ¿qué significa, sino que Él también había descendido a las profundidades de la tierra? 10 El que descendió es también el mismo que ascendió mucho más arriba de todos los cielos, para poder llenarlo todo.

11 Y Él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, 12 a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del pleno conocimiento del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

14 Entonces ya no seremos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error. 15 Más bien, al hablar la verdad en amor, creceremos en todos los aspectos en Aquel que es la cabeza, es decir, Cristo,

16 de quien todo el cuerpo, estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen, conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.

Estudio Bíblico Devocional – Reflexión – Explicación: “La Edificación del cuerpo de Cristo – Efesios 4.12”

En éste y en los próximos versículos, el apóstol Pablo va a responder a la pregunta: ¿Para qué sirven los dones que Dios le da a la iglesia?

Nosotros, para abreviar, podríamos decir que: el Espíritu Santo reparte dones a Sus siervos para que podamos servir mejor a los propósitos del Reino.

Y como cada persona tiene uno o más dones, la iglesia está llena de preciosos dones espirituales.

Con ellos nos ayudamos unos a otros para permanecer firmes en la fe, y también ayudamos a otros a ingresar a nuestra familia espiritual.

Ahora, ¿has encontrado personas que no saben cuáles son sus dones?

De hacerlo, posiblemente estés frente a personas que, o son muy nuevas en la fe, o son hermanos que no disponen de su tiempo y energía para el servicio de Dios.

¿Por qué decimos esto? Porque todo aquel que sirve a Dios es capacitado por Él.

Dios se deleita en aquellos que han entendido el propósito de la vida. Y por si te preguntas: ¿Cuál es?

Cuidar a la familia espiritual que recibimos, llevar la palabra de Dios a toda criatura y glorificar el nombre de Dios.

Cuando nos disponemos a hacerlo de corazón, Dios se encarga de proveernos de todo lo necesario.

Él nos brinda la preparación necesaria, las herramientas espirituales y hasta los recursos que vayamos a utilizar.

Capacitar a los santos es una de las tantas funciones del Espíritu Santo, y lo hace repartiendo dones, pero también, preparando nuestras mentes y corazones.

Todo aquel que esté dispuesto a servirle, a entregarle su vida, es capacitado por Dios.

Pero eso sí, no todos podemos tener los mismos dones, ni los mismos recursos, ni tampoco el mismo ministerio.

Es bueno querer tener más dones, pero no es posible seleccionar cuál recibiremos.

Es el Espíritu quien elige cuales darnos, quien nos llama para la tarea y quien pone gozo en los corazones de aquellos que le servimos.

No llamará a aquellos que no estén haciendo nada. Esto es algo que debemos tener muy claro.

Y además, si queremos servirle, no debemos esperar algún nombramiento o que nuestros dones brillen de repente.

Debemos ponernos a trabajar en todo lo que nos venga a la mano para hacer, siendo ubicados y respetuosos con la tarea de los demás hermanos.

Por tanto, si aún no estás haciendo nada, si no sabes en qué puedes ser útil, ofrécete, pregunta, haz lo que nadie más hace, colabora con lo que otros desechan, y Dios se encargará de irte abriendo puertas y de irte dando dones, los cuales las demás personas podrán ver y reconocer.

¡Tus dones se verán solo cuando estés sirviendo!

Ahora, no debemos confundir dones espirituales con talentos naturales o habilidades aprendidas.

Un músico estudio muchos años para serlo, una persona que entiende de números, posiblemente haya estudiado mucho primero, o trabaja en una actividad que le permita desarrollar esa habilidad.

Ambos son solo ejemplos de entre muchos otros, son muy útiles en nuestras iglesias, pero no son dones espirituales. Sirven en ministerios, son reconocidos por la iglesia, y utilizan lo que saben para nuestro bien.

Pero los dones son esas herramientas que Dios te da y que están más allá de los talentos, habilidades y capacidades naturales que podamos tener, o los conocimientos que hayamos podido adquirir.

TODO debe ser puesto a los pies de Cristo, y todo es útil para el servicio en la iglesia, pero aquí estamos hablando únicamente de los dones espirituales concedidos por el Espíritu Santo.

Estando esto claro, lo próximo que debemos tener muy en cuenta, es que los dones son para la edificación del cuerpo de Cristo.

Nadie recibe dones para ser alabado, para creerse grande entre sus hermanos o para conseguir beneficios en la iglesia.

Edificar a la iglesia no quiere decir que somos nosotros los que ponemos “ladrillo sobre ladrillo”, de eso se encarga el Señor, pero lo hace a través de nosotros.

Nosotros predicamos, pero Él habla a los corazones y los convence de pecado, justicia y juicio (Juan 16.8-11).

Nosotros preparamos una reunión, pero es Dios quien trae a las personas y quién les habla y se revela a ellos.

Nosotros preparamos una clase, o un culto, o una actividad de evangelismo, o lo que sea, pero es Él quien está un paso adelante nuestro preparándolo todo.

Luego, cuando lo que hicimos salió bien, no fue solo porque nos preparamos y nos pusimos en Sus manos, sino porque Él estuvo al control de todo, todo el tiempo.

Por eso, es vital que nos demos cuenta de quienes somos. Somos simples canales, solo siervos de Dios.

Él es quien hace que todo sea posible. Nosotros solo nos dispusimos a obedecerle y fuimos utilizados por Él como obreros de su labranza.

Cuando entendemos esto, todo toma el color que corresponde. Nuestra perspectiva cambia, y es en ese momento cuando entendemos quienes somos, a la luz de quién es Él.

Dios lo es todo, por eso siempre merece toda la gloria. ¿Y nosotros? Solo somos aquellos a quienes Dios les permitió ser parte de un Reino maravilloso.

Convidados a la mesa del Rey, que en agradecimiento por lo recibido, decidimos entregar nuestra propia vida para darle gloria.

Por tanto, no perdamos la perspectiva, necesitamos ubicarnos en el lugar que nos corresponde. Simples siervos del Rey.

Por ende, no hagamos nada por contienda o por vanagloria, sino por amor, en agradecimiento y pensando en cómo darle aún más gloria con todo nuestro ser.

Oración

Bendito seas Padre Santo, gracias por permitirnos servirte, gracias por los dones que nos has prestado, y gracias porque podemos ser parte de tu Reino y de tu familia.

Nos entregamos a ti con todo nuestro ser, queremos ser útiles para la edificación del cuerpo de Cristo, y para todo lo que tú dispongas. A ti sea toda la gloria, la honra y el honor, por los siglos de los siglos, amén.

Oramos poniendo en tus manos nuestras vidas. Confiamos y esperamos tu guía, bendice a cada uno de nuestros hermanos para que puedan entregar también sus vidas para tu servicio.

Te lo pedimos en el nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador, amén.

Edificación del cuerpo de Cristo
Edificación del cuerpo de Cristo – Efesios 4.12


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Devocionales basados en el evangelio de Marcos

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Comentarios bíblicos devocionales

Que son explicaciones y estudios exegéticos del texto de distintos libros de la Biblia, pero con una mirada más devocional que técnica.

Si quieres, puedes escribirnos a través de la caja de comentarios.

Estamos a tu disposición hasta donde nos sea posible, esperamos poder ser útiles para tu vida espiritual. ¡Dios te bendiga en todo!

Notas

  • Las citas bíblicas fueron tomadas con permiso de la Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 byThe Lockman Foundation.
  • La imagen de portada corresponde a un trabajo de Gracia y Vida, utilizando una imagen de Mike Bird.

Edificación del cuerpo de Cristo – Efesios 4.12 – Significado y Aplicación

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