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ABC de la Fe

Doctrinas Falsas acerca de Jesús


Doctrinas Falsas acerca de Jesús


Introducción

A lo largo de la historia han surgido muchas doctrinas falsas acerca de Jesús. Algunas intentaron explicar quién es Él desde la filosofía humana, mientras que otras distorsionaron el testimonio de las Escrituras. Estas enseñanzas han producido confusión acerca de la verdadera identidad de Cristo.

La Biblia advierte que aparecerán falsos maestros que introducirán enseñanzas engañosas (2 Pedro 2:1). Por esta razón, es fundamental examinar toda doctrina a la luz de la Palabra de Dios, para no apartarnos de la verdad revelada acerca del Hijo de Dios.

En este artículo veremos algunas de las principales doctrinas falsas que se han enseñado acerca de Jesús a lo largo de la historia, y consideraremos brevemente lo que la Biblia declara acerca de Él.


Doctrinas que niegan la deidad de Cristo

Ebionismo

El ebionismo fue una doctrina que apareció entre algunos grupos judeocristianos hacia finales del siglo I y durante el siglo II. Su nombre proviene del término hebreo ebionim, que significa “pobres”. Los ebionitas sostenían una visión de Jesús que negaba su verdadera deidad.

Qué enseña

Los ebionitas creían que solo el Padre es Dios y que Jesús fue únicamente un hombre. Según esta doctrina, Jesús habría sido un hombre justo elegido por Dios, y algunos sostenían que fue adoptado como Hijo de Dios en el momento de su bautismo.

Los ebionitas además:

  • Rechazaban a Pablo
  • Insistían en guardar la ley de Moisés
  • Veían a Jesús como un maestro humano

Por qué es incorrecto

Esta enseñanza contradice la revelación bíblica acerca de la persona de Cristo. La Biblia enseña que Jesús no es solamente un hombre, sino que también posee naturaleza divina y comparte la esencia de Dios.

Qué dice la Biblia

La Escritura afirma claramente la deidad de Jesucristo:

 Yo y el Padre somos uno (Juan 10:30 – LBLA)

Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.

Felipe le dijo entonces:

—Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta.

Jesús le contestó:

—Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿por qué me pides que les deje ver al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que les digo, no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace sus propias obras. (Juan 14:7-10 – DHH)

1En el principio ya existía el Verbo,
    y el Verbo estaba con Dios,
    y el Verbo era Dios.
Él estaba con Dios en el principio. (Juan 1:1-2 – NVI)

El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. (Colosenses 1:15 – RVR1960)

Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en El, (Colosenses 2:9 – LBLA)

El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas. (Hebreos 1:3 – NVI)

“¡Señor mío y Dios mío!” (Juan 20:28)

Con el paso del tiempo surgieron otras doctrinas que también negaban la verdadera deidad de Cristo, aunque de una manera diferente. Una de las más influyentes fue el arrianismo, que aparecería varios siglos después.


Arrianismo

El arrianismo fue una doctrina enseñada por Arrio, un presbítero de Alejandría en el siglo IV. Arrio sostenía que el Hijo de Dios no es eterno, sino que fue creado por el Padre. Según esta enseñanza, hubo un tiempo en que el Hijo no existía. Esta doctrina provocó una gran controversia en la iglesia y finalmente fue condenada en el Concilio de Nicea en el año 325.

Qué enseña

El arrianismo afirma que solo el Padre es Dios en sentido pleno. El Hijo sería la primera y más elevada de las criaturas, creada por Dios antes de todas las demás cosas y usada por Él para crear el universo. De esta manera, aunque el Hijo sería superior a toda la creación, no sería verdaderamente Dios.

En algunas formas de esta doctrina también se enseñaba que el Espíritu Santo era una realidad creada y subordinada al Padre.

Por qué es incorrecto

Esta enseñanza contradice la revelación bíblica acerca de la eternidad y la naturaleza divina del Hijo. La Escritura afirma que Cristo existe desde la eternidad, que comparte la misma naturaleza de Dios y que no es una criatura.

Qué dice la Biblia

La Biblia enseña claramente la deidad y eternidad del Hijo:

Versículos:

Para la divinidad de Jesús ver doctrina anterior.

Para la persona del Espíritu Santo:

Decimos que el Espíritu Santo es una persona dado que tiene características compatibles con una persona, como ser

Sentimientos:

En Efesios 4:30 dice:

Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención. (Efesios 4:30 – LBLA)

¿Se puede entristecer a una fuerza?

Por otro lado, Romanos 15:30 habla del gozo del Espíritu y en Santiago 4:5 habla de que el Espíritu Santo es celoso

Intelecto:

En 1 Corintios 2:10-11 dice: «Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu»

10 Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. 11 Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. (1 Corintios 2:10-11 – LBLA)

Su obra a favor nuestro:

Nos ayuda:

Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; (Romanos 8:26– LBLA)

Nos guía:

 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. (Romanos 8:14 – LBLA)

Nos consuela:

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre (Juan 14:16 – RVR1960)

Los creyentes pueden tener con él un trato personal:

 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. (2 Corintios 13:14 – LBLA)

Gracias a Él:

-Hemos nacido del Espíritu Santo (Juan 3:6,8).

-Dios nos ha dado el Espíritu Santo (Juan 14:6,16:7).

-Somos bautizados por el Espíritu (1 Corintios 12:13).

-Somos templos del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19,20).

-Hemos sido sellados por el Espíritu (Efesios 1:13).

(Hay mucho más por agregar no solo en éste, sino en todos estos puntos, pero por simplicidad y brevedad se eligieron solo éstos).


Doctrinas que niegan la verdadera humanidad de Cristo

Docetismo

El docetismo fue una doctrina que apareció muy temprano en la historia del cristianismo, probablemente hacia finales del siglo I. Su nombre proviene del verbo griego dokeō, que significa “parecer”. Los docetas enseñaban que Jesús no tenía un cuerpo humano real, sino que solo parecía ser humano.

Qué enseña

El docetismo negaba la verdadera humanidad de Cristo, afirmando que su sufrimiento y su muerte solo fueron aparentes. Según esta enseñanza, el Hijo de Dios no habría tenido un cuerpo físico verdadero.

Por qué es incorrecto

Esta doctrina contradice directamente el testimonio bíblico acerca de la encarnación. Si Cristo no hubiera asumido verdaderamente la naturaleza humana, tampoco podría haber muerto realmente por los pecados. La Escritura enseña que Jesús participó de carne y sangre para destruir por medio de la muerte el poder del diablo (Hebreos 2:14).

Qué dice la Biblia

La Biblia afirma claramente que Jesucristo se hizo verdaderamente hombre:

Versículos que refutan esta enseñanza:

Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:14 – LBLA)

Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. (Hebreos 2:9 – RVR1960)

y allí estaba el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta. (Juan 4:6 – LBLA)

En esto pueden discernir quién tiene el Espíritu de Dios: todo profeta que reconoce que Jesucristo ha venido en cuerpo humano es de Dios; (1 Juan 4:2 – NVI)

Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros propios ojos, lo que hemos contemplado y lo que han tocado nuestras manos, esto escribimos acerca del Verbo de vida. (1 Juan 1:1)

Doctrinas falsas acerca de Jesús
Doctrinas falsas acerca de Jesús

Doctrinas que distorsionan la relación entre las dos naturalezas de Cristo

Nestorianismo

El nestorianismo fue una doctrina asociada con Nestorio, patriarca de Constantinopla en el siglo V. En su intento por distinguir claramente la naturaleza divina y la humana de Cristo, terminó separándolas de una manera incorrecta.

Qué enseña

El nestorianismo afirmaba que en Cristo existían dos realidades muy diferenciadas, una divina y otra humana, hasta el punto de que parecía hablarse de dos personas distintas: el Hijo de Dios y el hombre Jesús.

Por qué es incorrecto

La enseñanza bíblica afirma que Jesucristo es una sola persona en quien se unen verdaderamente la naturaleza divina y la naturaleza humana. Separar estas naturalezas como si fueran dos personas distintas distorsiona la identidad del Señor Jesucristo.

Qué dice la Biblia

La Escritura presenta a Cristo como una sola persona, plenamente divina y plenamente humana.

Para los versículos que afirman la deidad de Cristo, ver los textos citados anteriormente en la sección sobre ebionismo. Sin embargo, dejamos aunque sea uno aquí:

Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él (Colosenses 2:9)


Monofisismo

El monofisismo fue una doctrina asociada con Eutiques, un monje del siglo V. Su nombre proviene del griego mono (uno) y physis (naturaleza). Esta enseñanza afirmaba que en Cristo existe una sola naturaleza.

Nota comparativa: Mientras que el nestorianismo separaba demasiado las naturalezas de Cristo, el monofisismo las fusionaba incorrectamente en una sola.

Qué enseña

Según el monofisismo, después de la encarnación la naturaleza humana de Cristo fue absorbida o mezclada con la naturaleza divina, de modo que en Él habría una sola naturaleza.

Por qué es incorrecto

Esta enseñanza contradice el testimonio bíblico acerca de Jesucristo. La Escritura presenta al Señor como verdadero Dios y verdadero hombre. Si la naturaleza humana hubiera sido absorbida por la divina, Cristo ya no sería plenamente humano.

Qué dice la Biblia

La Biblia afirma que Jesucristo posee tanto naturaleza divina como naturaleza humana. Ver colosenses 2.9 más arriba.


Eutiquiasmo

Entendían que el cuerpo de Jesús no era igual que el nuestro sino uno preparado especialmente para contener la deidad de Jesús.

Este es otro caso en donde se refuta la humanidad de Jesús.

Se pueden ver versículos que afirman que Jesús era plenamente humano en el Docetismo.

Apolinarismo

El apolinarismo fue una doctrina enseñada en el siglo IV por Apolinar de Laodicea. En su intento por defender la divinidad de Cristo, Apolinar enseñó que el Logos divino había reemplazado la mente humana de Jesús.

Qué enseña

Según esta doctrina, Jesucristo tenía un cuerpo humano, pero su mente o espíritu racional no era humano, sino divino. De esta manera, el Logos ocupaba el lugar que normalmente corresponde a la mente humana.

Por qué es incorrecto

Esta enseñanza niega que Cristo haya asumido plenamente la naturaleza humana. Sin una mente humana verdadera, la humanidad de Jesús no sería completa. Sin embargo, la Biblia enseña que el Hijo de Dios se hizo verdaderamente hombre y participó plenamente de nuestra naturaleza.

Qué dice la Biblia

Entonces Jesús exclamó con fuerza:

—¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!

Y al decir esto, expiró. (Lucas 23.46 – NVI)

14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,

17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. (Hebreos 2.14, 17 – RVR1960)

Ambos versículos nos muestran que la humanidad de Jesús no era otra que la nuestra.


Tabla comparativa entre las distintas doctrinas heréticas

HerejíaError principalSiglo
EbionismoNiega la deidad de CristoI–II
ArrianismoCristo es una criaturaIV
DocetismoCristo solo parecía humanoI–II
ApolinarismoCristo no tenía mente humanaIV
NestorianismoSepara demasiado las naturalezasV
MonofisismoFusiona las naturalezasV

La enseñanza bíblica acerca de Jesucristo

A lo largo de la historia han surgido muchas doctrinas equivocadas acerca de la persona de Cristo. Algunas negaron su divinidad, otras su verdadera humanidad, y otras distorsionaron la relación entre ambas naturalezas. Sin embargo, la Biblia presenta con claridad quién es verdaderamente Jesucristo.

Las Escrituras enseñan que Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre. Como Hijo eterno de Dios, comparte plenamente la naturaleza divina. Al mismo tiempo, en la encarnación asumió verdaderamente la naturaleza humana, participando de carne y sangre como nosotros.

Por esta razón, Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres. Solo siendo plenamente Dios y plenamente hombre podía revelar perfectamente al Padre y ofrecer un sacrificio eficaz por nuestros pecados.

Conocer correctamente a Jesucristo no es un detalle secundario de la fe cristiana. La identidad del Señor es el fundamento del evangelio y de la salvación que Dios ofrece al mundo.


Conclusión

A lo largo de este artículo hemos visto algunas de las principales doctrinas falsas acerca de Jesús que surgieron en la historia de la iglesia. Estas doctrinas e interpretaciones intentaron explicar una realidad profundamente compleja: la persona de Jesucristo, quien posee una naturaleza divina y una naturaleza humana, y que junto con el Padre y el Espíritu Santo es uno con ellos en la Trinidad.

Debido a la dificultad de este tema, se produjeron numerosos debates que, con el tiempo, también ayudaron a la iglesia a comprender con mayor claridad lo que la Escritura enseña acerca de Dios. Antes de juzgar a aquellos hombres, es posible que debamos considerar que Dios permitió que existieran estas discusiones para llevarnos a reflexionar más profundamente acerca de quién es Él. Aunque todavía no comprendamos plenamente estas verdades, hoy podemos decir que conocemos un poco más acerca de Dios.

Queda para cada uno de nosotros buscar una relación más profunda con el Padre, por medio del Espíritu Santo, para que Él mismo continúe revelándose a nuestras vidas. En comunión con Él podemos avanzar en la comprensión de la persona de Jesucristo y ser guiados a vivir cada día con la sabiduría que proviene de lo alto. Amén.

Apéndice histórico: principales promotores de estas doctrinas

A lo largo de la historia de la iglesia, varias personas promovieron interpretaciones erróneas acerca de la persona de Jesucristo. A continuación se presenta una breve referencia histórica de algunas de las más influyentes.

Ebionitas

Los ebionitas fueron un grupo judeocristiano que surgió probablemente a finales del siglo I o comienzos del siglo II. Su nombre proviene del hebreo ‘ebionim’, que significa “pobres”. Este grupo sostenía que Jesús era un hombre elegido por Dios, pero no reconocía su naturaleza divina. También insistían en la observancia estricta de la ley mosaica para la salvación.

Arrio (256–336 d.C.)

Arrio fue un presbítero de Alejandría que enseñó que el Hijo de Dios no es eterno, sino que fue creado por el Padre antes de todas las cosas. Su enseñanza se resumía en la famosa afirmación: “hubo un tiempo en que el Hijo no existía”.
Esta doctrina provocó una gran controversia en la iglesia y fue condenada en el Concilio de Nicea (325 d.C.), donde se afirmó que el Hijo es de la misma naturaleza que el Padre.

Apolinar de Laodicea (310–390 d.C.)

Apolinar fue obispo de Laodicea y buscó defender la divinidad de Cristo frente al arrianismo. Sin embargo, enseñó que en Jesús el Logos divino había reemplazado al espíritu humano, de modo que Cristo no poseía una mente humana completa.
La iglesia rechazó esta enseñanza porque implicaba que Cristo no asumió plenamente la naturaleza humana.

Nestorio (c. 386–451 d.C.)

Nestorio fue patriarca de Constantinopla y enseñó una distinción tan fuerte entre la naturaleza divina y la humana de Cristo que parecía hablar de dos personas separadas. Según esta perspectiva, el Logos habitaba en el hombre Jesús de manera similar a como Dios habita en los creyentes.
Esta enseñanza fue condenada en el Concilio de Éfeso (431 d.C.).

Eutiques (c. 378–454 d.C.)

Eutiques fue un monje de Constantinopla que reaccionó contra el nestorianismo enseñando que, después de la encarnación, en Cristo existía una sola naturaleza. Según su idea, la naturaleza humana quedó absorbida por la divina.
Esta posición fue rechazada en el Concilio de Calcedonia (451 d.C.), donde se afirmó que Cristo posee dos naturalezas, divina y humana, sin confusión, sin cambio, sin división y sin separación.


Preguntas frecuentes

¿Qué es una herejía en la historia de la iglesia?

En el contexto cristiano, una herejía es una enseñanza que contradice doctrinas fundamentales de la fe reveladas en las Escrituras. A lo largo de la historia de la iglesia surgieron diversas interpretaciones erróneas acerca de la persona de Jesucristo, especialmente en relación con su divinidad y su humanidad.

¿Por qué surgieron tantas doctrinas diferentes acerca de Jesús?

La persona de Jesucristo presenta un misterio profundo: Él es verdadero Dios y verdadero hombre. Al intentar explicar esta verdad, algunos maestros formularon interpretaciones que terminaban negando o distorsionando alguno de estos aspectos. Estos debates llevaron a la iglesia a estudiar con mayor profundidad las Escrituras y a definir con más claridad su enseñanza doctrinal.

¿Qué enseña la doctrina cristiana acerca de la naturaleza de Jesús?

La enseñanza histórica de la iglesia, basada en las Escrituras, afirma que Jesucristo es una sola persona que posee dos naturalezas: una divina y una humana. Ambas naturalezas son completas y verdaderas, y existen en Cristo sin confundirse, sin mezclarse y sin separarse.

¿Por qué es importante que Jesús sea verdaderamente Dios?

Si Jesús no fuera verdaderamente Dios, no podría revelar perfectamente al Padre ni ofrecer una salvación suficiente para toda la humanidad. La Escritura afirma que el Hijo comparte la misma naturaleza divina que el Padre.

¿Por qué es importante que Jesús sea verdaderamente hombre?

La Biblia enseña que el Hijo de Dios se hizo verdaderamente humano. Esto fue necesario para identificarse con la humanidad, vivir sin pecado y ofrecer su vida en sacrificio por los pecados del mundo.

¿Siguen existiendo hoy estas doctrinas erróneas?

Aunque muchas de estas enseñanzas surgieron en los primeros siglos de la iglesia, ideas similares continúan apareciendo en diferentes movimientos religiosos o interpretaciones modernas que niegan la plena divinidad o la verdadera humanidad de Jesucristo.


Doctrinas Falsas acerca de Jesús


Nota:

Todas las Citas Bíblicas identificadas con LBLA fueron tomadas con permiso de LBLA – http://www.lbla.com

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la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso.

Y las identificadas como DHH, fueron tomadas de:

Dios habla hoy ®, © Sociedades Bíblicas Unidas, 1966, 1970, 1979, 1983, 1996.


 

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