Dios perdona nuestros pecados – Devocional

Dios perdona nuestros pecados – Devocional Diario – Marcos 3.28

Bienvenidos a su devocional de hoy, Dios hable a sus corazones.

Hay muy pocas noticias tan buenas como ésta, ¿Cierto? Cuán enorme regalo es para nosotros que Dios siempre esté dispuesto a perdonar. ¿Sabes por qué lo hace? Por amor. Dios te ama demasiado.

Su amor es mas grande de lo que podamos imaginar y su paciencia totalmente maravillosa. ¿Lo has experimentado? El día de hoy te invitamos a meditar juntos precisamente en este tema.

Pero eso sí, antes de comenzar con nuestro devocional nos gustaría invitarte a tomar un momentito para orar. Por favor, si te es posible, detén aquí tu lectura y habla con tu Señor.

Habiendo orado comencemos leyendo el

Texto base de nuestro devocional de hoy

En verdad les digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias con que blasfemen.

Marcos 3.28 – NBLA

Pensemos Juntos

El contexto de nuestro texto

Jesús estaba enseñando, sanando y echando demonios. Los fariseos, lejos de alegrarse al ver que estos milagros ayudaban a su nación, estaban llenos de envidia y decían abiertamente que Jesús obraba de esa manera, echando a los demonios de las personas, porque estaba poseído por Belcebú.

Esto hizo que Jesús les respondiera a través de una parábola, de la cual hoy tomamos sólo un versículo para pensar juntos: “todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias con que blasfemen” (el texto continúa hablando sobre la blasfemia en contra del Espíritu Santo, pero dejaremos ese tema para algún estudio bíblico).

Lo que sí vamos a destacar, y en lo que te invitamos a pensar hoy, es en que Dios siempre está dispuesto a oír nuestra oración, a escuchar lo que tenemos para decirle, y también, a perdonar nuestros pecados (eso sí, siempre y cuando nuestro arrepentimiento sea genuino). ¿Tienes tú necesidad de buscar Su perdón?

Pensando en nosotros mismos

Cuántas veces hemos pecado. ¿Cierto? Cuántas veces nos hemos propuesto y hemos intentado, una y otra vez, dejar de caer en determinados pecados… Una lucha tras otra. En algunas oportunidades lo hemos logrado, y en otras volvemos a tropezar y vuelta a pedir perdón… Otra vez con vergüenza y hasta con enojo.

Muchas veces nos preguntamos: ¿Por qué no puedo vencer de una vez y para siempre este pecado? Y entonces le decimos: ¿Qué debo hacer Señor? Y hasta a veces le reclamamos: Señor te lo he pedido cientos de veces, necesito tu ayuda, hago todo mi esfuerzo y aún así no lo logro: ¿¡Qué más debo hacer!? ¡Ayúdame!

¿Te ha sucedido tener que pasar por esta situación? Quienes sí lo hemos hecho, muchas veces hemos recordado las palabras de Pablo y nos identificamos con él cuando dijo:  ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte? (Romanos 7.24 – NBLA). Pero, ¿Sabes qué es lo bueno de todo esto? (Y sí, ¡Hay algo bueno a pesar de todo!).

Lo bueno es que Dios nos conoce, sabe por lo que pasamos, lo que sentimos y cuánto luchamos; sabe si en verdad lo intentamos y cuánto nos cuesta. Dios lo sabe todo, y aún así nos ama, aún así está dispuesto a perdonarnos, y aún así espera anhelante que nos volvamos a Él (así como lo hiciera aquel hijo pródigo de Lucas 15.11-32).

Ésto es lo que dijo Jesús hablando con aquellos hombres en nuestro texto: Él dijo que “todos los pecados serán perdonados”. ¿Y Sabes por qué? Por amor. ¿No es obvio? Dios te ama porque eres su hija, su hijo. Eso es lo que en verdad le importa, eso es lo que Él quiere y eso es lo que el Señor espera hacer en tu vida:

¡Concederte Su perdón!

Para eso, solo debemos acercarnos con fe y en humildad ante Él. Pero por favor, no pongamos excusas, no es necesario; Él ya sabe todo e igual así nos sigue esperando, sigue queriendo tener una relación de amor y amistad con cada uno de nosotros. ¿Lo sabías? Dios hizo todo cuanto pudo, todo lo necesario para que esto sea posible:

Envió a Su Hijo a morir por nosotros, nos envió al Espíritu Santo para que nos ayude a entender todas las cosas espirituales, estableció la Iglesia para que pudiéramos ayudarnos los unos a los otros, nos dejó Su palabra escrita en la Biblia, nos dio la oportunidad de escuchar sobre Su camino…  Y aún todavía más: Él sigue dispuesto a recibirnos.

Dios perdona nuestros pecados - Devocional
Dios perdona nuestros pecados – Devocional Diario

Entonces hay algo que debemos tener más que claro como verdaderos cristianos: 

Dios quiere perdonar nuestros pecados; y eso nos da la posibilidad de decidir qué habremos de hacer. ¿Estarías dispuesta/o a acercarte Él en humildad? Por favor: ¡Hazlo ahora mismo! Recibe su perdón, obtén la paz con Dios. Experimenta su perdón. ¡Qué experiencia más gratificante para todos nosotros! ¿La has vivido? Puedes vivirla hoy.

Y si eres una/o de sus hijas/os, y si estás cansada/o de no poder vencer tal o cual pecado, si crees que nunca lo vas a lograr, que ya no hay forma de intentarlo con éxito, por favor: ¡No te rindas! Él seguirá trabajando en ti cada día de tu vida, te seguirá fortaleciendo y ayudando a crecer. Ya lo verás, ten paz.

Cada día será una batalla, pero no hay batalla que dure por siempre. ¿Sabías eso? Por eso, aunque no lo veas, cuanto más te acercas, más lo logras; tal vez no en ese aspecto por el cual tanto luchas, pero sí en otros tantos. Quizás Dios esté interesado en trabajar en ti en otras tantas cosas y no sólo en eso. ¿Lo habías pensado?

Por ende: Ten paciencia, espera en Él, no te apartes de Su presencia, esfuérzate y sé valiente, y ya verás que Él hará. ¿De acuerdo? ¡Adelante entonces! Te invitamos a orar:

Oración

Padre celestial te agradecemos por todo el amor que nos tienes. Gracias Señor por tu paciencia, por tu ayuda y por estar siempre a nuestro lado. Gracias por tu disposición para perdonarnos y por todo lo que has hecho para poder darnos tu perdón.

Nos acercamos ahora a ti. Me acerco Señor para decirte que lamento mi pecado, que me arrepiento delante tuyo de todo lo que he hecho mal; y por favor, te pido me perdones. Me entrego hoy a ti, tuya es mi vida Padre; por favor, sigue obrando en mi favor.

Además, también te pido que me sigas ayudando, fortaleciendo y ayudando a madurar en la fe. Para ti sea la gloria Señor, para ti la honra y la alabanza. Dejo todo esto en tus manos Padre, en el nombre de Cristo Jesús, amén.

Saludo y despedida de esta Reflexión devocional bíblica.

Te agradecemos por llegar a este punto en tu lectura. Esperamos que Dios te hable más sobre este tema, y que te ayude en esta área de tu vida.

Nuestro Señor es demasiado bueno, es seguro que Él seguirá perdonando y que te seguirá ayudando, otra vez te decimos: Ten paz.

Si gustas, puedes escribirnos, nos gustaría saber qué piensas sobre todo esto. Y por otro lado, por si lo consideras útil, te dejamos más devocionales en estas dos publicaciones:

¡Dios te bendiga mucho!

Notas

La Cita Bíblica fue tomada con permiso de Nueva Biblia de las Américas (NBLA) © 2005 by The Lockman Foundation.

Y a su vez, la imagen de portada corresponde a un trabajo de Gracia y Vida sobre la imagen original de Junnifer Baya, la cual fue descargada de Pixabay.

Dios perdona nuestros pecados – Devocional Diario – Marcos 3.28

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4 respuestas a «Dios perdona nuestros pecados – Devocional»

Muchas veces me he sentido así sola sin salida de mis errores que me acusan una y otra vez pero Dios tan bello siempre Él a estado ahí
La lucha es fuerte y consistente pero mi padre es PODEROSO

Dioa le bendiga en gran manera .
Yo vengo de segundo matrimonio y tengo 6 hijos en este nuevo matrimonio .
Hay algo que se oponga en la biblia que yo sea bautizado .
Un saludo

Hola Rafael, gracias por confiarnos esta consulta. La Biblia dice que Dios perdona todos nuestros pecados y que nos hace hombres y mujeres nuevas cuando nos arrepentimos y nos entregamos en fe a Él. Por tanto, si Dios te aceptó y te perdonó al entregarle tu vida, a pesar de la condición en que estuvieras antes de hacerlo, nadie puede decirte que no puedes bautizarte.

Ahora bien, habiendo dicho esto, también decimos que hay Iglesias que pretenden una condición de sanidad espiritual tal, que sería muy difícil para cualquier persona cumplir con sus estándares. Dichas Iglesias posiblemente tengan reparos para bautizarte, ya que Cristo dijo que el matrimonio no debería disolverse.

Lo que muchos no entienden es que al llegar a Cristo luego de un largo peregrinar por esta vida, hay cosas que no pueden volverse atrás. Estás casado en segundas nupcias y tienes 6 hermosos hijos. Bien, según nuestro punto de vista, entrega tu vida y sirve a Cristo en esa condición, y no te preocupes de lo que nadie más te pueda decir. Tu comunión con Cristo es lo único que en verdad vale la pena.

Otra cosa es que estuvieras viviendo en una vida de pecados, en forma licenciosa. Solo en ese caso, deberías dejar ese tipo de vida para poder seguir a Cristo. Pero eso no es lo que estás manifestando, así que esperamos que Dios te bendiga, dirija, llene de sabiduría y te conduzca por sus caminos cada día.

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